Zanahorias, puerros y camarones a la crema con lomos de vieja a la sal

Zanahorias, puerros y camarones a la crema con lomos de vieja a la sal 

Ingredientes para 4 personas:

  • 160 grs. de zanahorias, cortadas en juliana fina
  • 200 grs. de lo blanco de un puerro, cortado en juliana fina
  • 120 grs. mantequilla
  • 200 grs. camarones crudos pelados
  • Sal-pimienta
  • 360 grs. de nata líquida
  • 1 vieja fresca de 600-700 grs. sin las tripas
  • 1 kg. de sal gorda Teneguía
  • Brotes para decorar

 

Elaboración:

Para la crema de zanahorias y puerros:

Poner en una sartén la mantequilla y pasar a fuego lento. Cuando esté derretida añadir la zanahoria, el puerro y saltear, más tarde agregar los camarones, sal, pimienta molida y la nata. Dejar que se haga una crema ligera.

Para la vieja a la sal:

Cubrir el fondo de una  bandeja de horno con papel aluminio o papel de horno, extender la mitad de la sal, colocar encima la vieja, tapar bien con el resto de la sal y meter al horno a 180º unos 15-20 minutos. Transcurrido el tiempo retirar la bandeja del horno. Con la ayuda de dos cucharas quitar la capa de sal que cubre la vieja  rompiéndola con cuidado por los lados, sacar la piel con escamas de la vieja y tenemos los lomos limpios. Ir sacándolos a una fuente.

Presentación: poner en un plato o cuenco la crema de las verduras con camarones y encima los lomos de la vieja.

Decorar con unas ramas de perejil o cualquier tipo de brote.

Notas: podemos utilizar el pescado que más nos guste, el sistema es el mismo. No escamar el pescado para la elaboración de este plato.

Queda muy bien con Vieiras a la plancha en lugar de la vieja.

Si no encontramos camarones frescos, podemos usar langostinos troceados.

Recomiendo la sal Teneguía porque tiene la humedad ideal para esta preparación, pero si no tenemos de esta sal puede ser sustituida por otra que humedeceremos con un poco de agua.

 

COMENTARIOS (8)

  1. Nieves HGernñandez Pérez dice:

    Qué buena pinta tiene este plato Don Pedro, xDios. Se me hace la boca agua. Felicidades.

  2. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Hoy es viernes sex… qué digo, social, y me parece a mí que nada como este plato para comenzar muy bien el fin de semana. Es que ya lo saboreo… grrschssshhhh…..!

  3. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Pues Don Pedro, qué le puedo decir… ésta mañana me moví con las obligaciones diarias como gladiadiador romano en combate, acuciado por el recuerdo del plato que nos recomienda.

    Terminé más temprano de lo habitual, así que me fui raudo y veloz a por los ingredientes y manos a la obra. Por supuesto que por estos lares viejas lo que se dice, de esas que conforman la receta no se encuentran, así que tuve que hacer un cambio. Luego de pensarlo mucho opté por un gordo ejemplar de lebranche, y la verdad que eso quedó como para chuparse los dedos. Por supuesto que estos fueron debidamente chupados y rechupados.

    Le quedo altamente agradecido por sus sugerencias culinarias, pues ayudan a domesticar corazones.

    Mis saludos y siga ud. así, sin poner la cosa muy difícil, que es como mejores resultados se obtienen.

  4. Queen dice:

    Don Pedro, ayer mientras recorría (sólo unos kilómetros, que los cuerpos a cierta edad no están para batir records…) un tramo del sendero de la cumbre, para cumplir con el rito de la “Transvulcania” y arropar a un sobrino que sí hizo la “machada”, sacaba fuerzas de donde no las había pensando que en avituallamiento me lo encontraría esperándonos con esta exquisitez… Espejismos de la cumbre, que convierte las arenas rojizas de Los Andenes, en lomos de camarones, macerados en sudor.

    Enhorabuena por su plato… y por “apostar por lo nuestro” con esa incomparable sal Teneguía.

  5. Francisco Cabrera dice:

    Rico, rico. Muchas gracias al autor por esta receta tan sencilla pero tan deliciosa.

  6. Juan C. Bartolomé dice:

    La vieja es uno de mis pescados favoritos, por no decir el favorito número uno. Me gusta a la plancha o frita, guisada también, aunque más en las dos primeras formas. Esta receta, con sus tiernas y sabrosas carnes -aunque esté vieja, siempre conserva bien la silueta-, con camarones (auténtico vicio), y una crema verdulera de zanahorias y puerros, pues… promete… promete por no decir lo siguiente…

    Reconozco que, a veces, en la playa de La Zamora, miro a las viejas con impudicia. ¡Pero compréndanme! ¡No soy un chico raro sino un hambriento! Hay un coto de pesca y, cuando me pongo las gafas de bucear, las observo nadar felices, envueltas en sus vívidos colores y blancas burbujas: glub, glub, glub… tan cercanas pero tan inaccesibles, tan en su mundo misterioso y fascinante…

    Entones, las desnudo con la mirada y las imagino en la plancha con las vergüenzas al aire, llenas de condimentos y aliños. Al mismo tiempo me doy cuenta que eso no está bien, que ellas no tienen culpa, que no debería pensar así. Para su suerte: ni soy pescador ni dejaría de respetar un coto de pesca.

    A veces, me gusta simplemente observarlas, sin imaginarlas a la plancha, tan felices y tan en su mundo, tan cercanas que parece que las puedes tocar… acercas tus manos deseosas, creyendo que puedes y… oh, en un rápido y sigiloso requiebro, se alejan dejándote claro que hay una línea que nunca vas a rebasar, porque nunca lo permitirán: su reino es de otro mundo y tu eres un simple mortal del agua.

    Gracias por la receta Don Pedro. Intentaré ponerla en práctica o juntarme a alguien que tenga maña…

  7. Julio Lima Placeres dice:

    A mí los platos hechos a la sal siempre me han fascinado porque no entiendo como el pescado o la carne no se impregnan de la sal que los cubre. En cuanto al plato que nos presenta don Pedro, me parece delicioso, aunque a mí la vieja no me termina de gustar. Buscaré una alternativa. Saludos y muchas gracias.

  8. Hari Herrera Glez dice:

    Se ve muy rico, estoy guardando todas las recetas que esta publicando.
    Saludos
    Maria Cristina

Los comentarios están cerrados.

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