Cartas a Jane Austen (III)

07 de enero de 2013

Querida Jane, te escribo en las últimas horas de la noche. Hoy ha sido el final de las navidades: el día de Reyes Magos (creo que en Inglaterra no se celebra pero aquí es muy típico). He visto desde la ventana como los niños jugaban risueños con sus juguetes: bicicletas que no solo son para el verano, coches teledirigidos, muñecas… más lo que no es visible ya que lo disfrutan tras las cortinas de sus casas: videojuegos y demás instrumentos tecnológicos, quizás todavía juegos mesa, espero que libros también (quien sabe, a lo mejor algún proyecto de mujercita se está iniciando en la alta literatura con una de tus novelas tras abrir emocionada papel y lazo). Sentí que me faltaba mi regalo, mi juguete, mi ilusión de reyes magos. Y ese presente del deseo no es otro que tus verdes cartas franqueadas desde la campiña. Por suerte,  serás mi añorado regalo de reyes en breve, con un par de días de retraso, no más.  Espero poder tenerte esta semana entre mis manos. Semana de la que ya hemos gastado el lunes.

Deja que te cuente con quien vas a viajar en la posta marinera que el otro día me faltó decírtelo. Pues con dos grandes literatos para que te encuentres cómoda entre los tuyos. Sabía que no podían ser dos cualquiera, y vaya que no lo son. Son rusos. Uno se llama León Tolstoi y el otro Fedor Dostoievski. No los conociste porque son posteriores a ti. Pero ahora vas a tener la oportunidad. El destino es así de caprichoso. Les he dicho que te traten con mimo porque eres talentosa. Aunque me dijeron que eso ya lo sabían (ellos si te conocen) y que todo serán atenciones para tan bella esculpidora de letras. Tendrás curiosidad en saber que obras portarán estos insignes autores para compartir. León traerá Hadji Murat, que es su último trabajo así como una novela corta: se publicó póstumamente tras su muerte. El protagonista es un comandante militar que traba alianzas incómodas por venganzas personales. Un poco déspota y avaricioso él. Fedor portará un libro mayor en cuanto a volumen, de más de mil páginas: Los Hermanos Karamazov. Versa sobre un parricidio y la diferente psicología de tres hermanos. Interesante ¿verdad? He pensado, tras leer estos libros, hacer un café debate a cuatro. Tipo Café Gijón. Tú, León, Fedor y yo. Me sentiré un poco intimidado, pero será un placer escucharles. Tanto que tomaré notas mientras charlan. Creo que contrataré a una mecanógrafa para registrar lo máximo posible. Porque no puedo apuntarlo todo, y además, quiero relajarme mientras hablan. Servirles el té, las pastas, los vodkas y lo que haga falta con tal de que se sientan cómodos. Aunque mejor pensado, puede que también contrate un mayordomo. Es que no quiero perderme ni una coma, ni un punto, ni un capítulo. Compréndeme Jane.

Lo dicho, esta semana espero poder abrazarte con emoción incontenible.

Afectuosamente, Miguel

 

COMENTARIOS (2)

  1. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Queridísima Jane:

    Tú que… bueno… esto… errr… ajá… sí… puer… ehhh…

    Bueno, ya tú sabes!

  2. Queen dice:

    Querida Jane:

    Lástima no poder compartir ese fantástico encuentro en casa de don Miguel. Lo siento. Ya sabes lo de la costilla, que no me anima, pero eso sería lo de menos, ya que me encuentro francamente mejor. Mi ausencia es más dolorosa (anímicamente se entiende… vamos a dejar las cosas claras), mi ausencia se debe al desconocimiento, a la ignorancia y a la falta de cultura literaria, de la que tanto me gustaría participar… Sé bien que lo entiendes, por todo lo que me aprecias.

    Disfruten de la velada. Tanto los marquesotes, almibarados en su punto, como los almendrados son exquisitos… con vino de malvasía, claro.

    Salud.

Los comentarios están cerrados.

Scroll al inicio