¡Primavera, Primavera!

 

La Madre Naturaleza

respira hondo

y recoge su cosecha

de colores de belleza.

 

La Madre Naturaleza

Arco Iris de sabores

amalgama de colores

su receta secreta.

 

El almendrero

está lleno

de corbatitas blancas.

 

-¿Porqué va tan guapo

Señor Almendro?

 

-Es que me gusta

vestirme de gala

en esta época de fiesta.

Responde coqueto

el Señor Almendro.

 

Ebrias vuelan

las abejas van.

Beben sin parar

del dulce licor del polen

 

-¿Porqué bebe tanto

Doña Abeja?

 

-Es que ahora

cualquier flor

es una cantina

y nuestra reina

es muy borrachina.

Me dice Doña Abeja

un poco contentilla.

 

Las amapolas

enrabietadas se encuentran

todas quieren ser

más bellas

que la vecina de enfrente.

 

-¿Porqué tanta

competencia y chismorreo

Señorita Amapola?

 

-Es que mi vecina

dice tener

mejor traje de seda

que el suyo ser de oriente

que se lo trajo su novio

que por aquellos lares tiene.

Y yo le digo que ¡MIENTE, MIENTE!

Si su novio reside

en la Calle de Los Álamos

que es Basilio el Clavel

que a sus pies reside.

Es mestizo el tío

tiene pétalos rosados

y frescos

cual rocío mañanero

y me gustaría sentir

su suave cosquilleo.

Me contesta la amapola

un poco contrariada.

 

El nisperero

encoge sus brazos

y agacha su cintura.

Requinta en perlas de oro

envueltas

en verde papel de regalo.

 

-¿Don Nisperero

porqué se encuentra

tan encorvado?

 

-Es que…

me pesa….

la vida….

Ya no estoy

para tanto trote.

El tiempo no perdona

y a mi menos

pues todos los años

me lleno de dulces pesos.

Por eso espero impaciente

que los niños me vean

y me ayuden a librarme

de este oro reluciente

que el cielo me ha dado.

Me dice el Nisperero

Enfadado y contento.

 

El grillo negro

en la negra noche

canta de un golpe

todos sus poemas.

 

¿A quien canta

lindo grillito

con tanta admiración?

 

-Mi cantar es un canto

que me viene de tradición

Lo cantaba mi padre

lo cantaba mi abuelo

y lo canto yo con emoción.

Si me preguntas

a quien canto

te lo recitaré de un tirón:

Canto a la noche

canto al día

canto al cielo

canto a la oveja.

Al mar, al monte

al manantial y a la senda.

Canto al Sol

canto a la Luna

canto a mi tío

¡y a la madre que me parió!

Me responde

sin coger respiración

el  negro grillo

en la negra noche

con la mano en el corazón.

 

En el cielo

una estrella brilla

(semilla germinada

en el espejo del cielo

en forma de luz).

Pequeña y sumisa

nos regala

su fina alegría.

 

¿De dónde vienes

pequeña niña?

¿De donde salen

tus efluvios

que a mi llegan

si me encuentro

tan lejos?

¿Pequeña niña

como vos

sos tan bonita?

¿De quien sois?

¿A quien pertenecéis?

 

-Mirad caballero

intentaré responder

a su halagadora curiosidad.

No se de donde vengo.

Me procrearon en la negra noche

y ahí me quedé yo.

Mis efluvios

me los regala

un tal Sol

que de mi creo

que está enamorado

Me mira

me hace un guiño

(el pícaro)

y me envía

unos rayos de perfume

de azahar de luz.

Lo de bonita

no respondo

me lo impide  mi modestia.

Y pertenezco

a mi madre

una gran estrella

de la que un día

me desprendí

buscando mi independencia.

¿Alegro su curiosidad

con lo dicho?

Me platica

la niña estrellita

muy madura ya

la chiquitina.

 

Los lagartos tertulian

en sus balcones

de las altas piedras salientes

(verdes manchas gandulas

salpicando marrones

y amarillos guijarros ardientes).

 

-¿Parece, Don Lagarto Genaro

que esta primavera

está muy florida?

 

-¡Ya lo se!

Y es que este invierno

casi no he salido

al balcón

a ver un poco

a Don Lorenzo

nuestro gran Dios.

Mucho más tiempo

llorando mimado

ha estado el gran cielo verde

para que ahora

todo esté en verso de flor.

Y yo metido en casa

con frío y sin estufa.

Menos mal que tengo

a mi querida lagarta

que me hace compañía

en las horas

de nuestra marginación.

Cuando veo 

un resquicio de Sol

lo disfruto con emoción

rogando y rogando

para que ninguna nube gamberra

nos tape a nuestro Dios.

Pero ahora

todo cambió.

Don Lorenzo

se deja ver

es como si quisiera admirar

su propia belleza ardiente.

Me responde Don Genaro

el sabio

el tertuliano empedernido

y romántico

como su Dios.

 

Mariposas de plata

de oro

de rubí

y esmeraldas,

revolotean alteradas.

Pequeños retales

de variada tela

emparchando

los rotos

y descosidos

del vagabundo aire.

Cuelgan de unos hilos

del techo

del cielo

como alegres marionetas

que hablan mudas

en el teatro

de títeres

de la naturaleza.

 

-¿Porqué  vuelas

tan ágil

linda mariposa?

¿Hacia donde vais

en esta mañana

de múltiples olores?

 

-¡Yo vuelo

porque quiero sentir

la frescura de este cielo!

Con un pequeño

ventanal del aire

me conformo y regocijo

(es poco nuestro camino).

Sigo la senda

que me marca

la cálida brisa.

Me baño

en la ducha

dorada

del Sol,

y juego

en los toboganes

del mar de la hierba.

Me contesta

apuesta

la bella doncella

de la naturaleza.

 

-¿Y qué pides a cambio

delicadas alas

de fina tela?

 

-¡No pedimos nada,

solo que no nos quiten

la alegría del volar!

Que no nos echen

esas feas redes

que nos llevan

a una amarga muerte.

Que es muy corta

nuestra vida,

y preferimos morir

dulcemente

sobre una rosa

en lecho de pétalos

y que nuestro nicho

la verde hierba sea.

Díjome

emocionada

la bella doncella

de la naturaleza.

 

Las hormigas

trabajan afanosamente

sin descanso.

En fila de a uno

se siguen sus pasos

(pequeños trozos

de voluntad

que no dejan

de asombrar).

 

-¡Hormiguita, hormiguita!

Dime ¿porqué trabajas tanto?

 

-A nosotras

nos ha correspondido

este trabajo.

Y nosotras

lo hacemos

sin rechistar

En esta época

todo está desordenado.

Si, muy bonito, vale.

¡Pero desordenado!

Nosotras lo arreglamos

como buenamente podemos.

Recogemos los fiscos

esparcidos

de tanta fiesta

y desmadre.

A nosotras

nos ha correspondido

este trabajo.

Me dice

muy responsable

la hormiguita

con sus grandes ojeras

de tan poco descanso.

 

-¿Y nunca os echáis

una siesta?

 

-¡Nunca!

¡Imposible!

¡Jamás!

¡Pero que pregunta

más irresponsable!

Eso díselo

a los vagos lagartos.

Me contesta

enfadada

la hormiguita obrera.

¡Jesús, no pensé

que fuese para tanto!

 

Al ratito

me encuentro

a otra hormiguita,

pero sola y apartada

llorando la chiquitina

 

-¿Qué te ocurre pequeña?

¿Porqué lloras tan dolorida?

 

-¡Es que en el paro

me han dejado!

 

-¿Y qué es

lo que has hecho

para que así

te hayan tratado?

 

-Solamente

un momento

me he parado

a ver el dorado paisaje

y a una estrella

que brillaba tanto

que me tronchaba las antenas.

Me dice con lágrimas

la curiosa hormiguita

cerca de la colmena.

¡Jesús, no pensé

que fuese para tanto!

 

Araña,

vieja costurera

de la maleza.

Juegas a atravesar

tu fina seda

por el ojal

de las flores y las hierbas

y tejes

un bordado de cuadro

que pintas con tu silueta.

 

-Vieja Araña

¿qué tal

la mañana?

 

-Sin desayunar estoy

y sin almuerzo me quedo

al paso que voy.

No se que pasa.

¿Porqué no funciona

mi trampa?

¿Se me habrá manchado

mi transparente hilo

con tanta lluvia

de tinta de colores?

Me voy a dormir

para ver si me despierta

algún curioso despistado

con su lloriqueo de pena.

Me dice Doña Araña

con la sartén ya puesta.

 

¡Vieja Araña

dormilona de la hamaca

de los mil agujeros!

 

La Madre Naturaleza

respira hondo

y recoge su cosecha

de colores de belleza.

 

La Madre Naturaleza

Arco Iris de sabores

amalgama de colores

su receta secreta.

 

COMENTARIOS (4)

  1. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    La verdad es que no sé qué es mejor. Si tener una primavera casi que perenne, donde con un chorrito de agua a diario logras todo el tiempo disfrutar de la presencia de unas flores hermosas, o por el contrario esperar unas temporadas esperando a que llegue la primavera para disfrutarlo. El amigo Miguel me pone en una duda existencial que no sé como describirla.

    Por suerte, al leer su siempre esperada entrada, estaba escuchando a Dean Martin, en su bien lograda interpretación del Mambo Italiano, por lo que se me ha hecho un poco más llevadera el depeje de la incógnita. Y más difícil se me hace aún, luego de haberme dado una panzada con la receta que sabiamente nos ha obsequiado nuestro amigo nuevo bloguero D. Pedro…

    Hey mambo, mambo Italiano hey hey mambo mambo Italiano
    Go go go you mixed up Siciliano
    All you Calabrese do the mambo like-a crazy with the
    Hey mambo dont wanna tarantella
    Hey mambo no more mozzarella
    Hey mambo mambo Italiano try an
    enchilada with a fish baccala
    Hey goomba I love how you dance the rumba
    But take some advice paesano learn-a how to mambo
    If youre gonna be a square you aint-a gonna go nowhere
    Hey mambo mambo Italiano hey hey mambo mambo Italiano
    Go go Joe shake like a Giovanni
    E lo che se dice you get happy in the feetza when you
    Mambo Italiano

    Hey chatrul you dont-a have to go to the school
    Just to make it with a big bambino
    Its like vino
    Kid you good-a looking but you dont-a
    know whats cooking til you
    Hey mambo mambo Italiano
    Hey hey mambo mambo Italiano
    Ho ho ho you mixed up Siciliano
    E lo che se diche you get happy in the feetza when you…

    A ver si D. Pedro se digna obsequiarnos alguna que otra receta calabresa, napolitana o que lleve ese quesito tan cremosito como es el mozzarela…

    Viva la primavera, en todas las latitudes!

    Ps. la canción va dedicada a todo el personal, pero especialmente a mi excelentísimo amigo Pevalqui.

  2. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Esta va para tí Miguel…

    http://www.youtube.com/watch?v=qvLKCMfL0TQ

  3. Luis Rollán dice:

    Miguel: youre definetly a rocker.
    (eres sobre todo un rockero)

    Hablar, pensar de la primavera un día como hoy de tórrido estío, con esa foto tan sugerente de almanaque que bien propia tratarse de una vista de La Madeira o de Wisconsin, es como inventarse un oasis en medio de un desierto.

    Mientras tanto sobrellevo esta acalorada temperatura, al tiempo que agradezco el sol que reconforta mi espalda tras tanta humedad acumulada durante el seco invierno que hemos padecido, costipados incluido.

    Querido Atila, aparte de alabarle su buen gusto musical, más allá de las bachatas y la salsa en la que se nos mostró como un consumado especialista, y que a mi también me agradan; pensar en los ecos de Dean Martin es como acariciarle a uno el corazón mientras disfruta de semejante placer.

    Con Dean Martin, con Frank Sinatra o Sammy Davis Jr, componentes de aquel famoso rack packet y el susurro de tantas bellas melodías, me llevan a reflexionar sobre el paso del tiempo pudiendo ponerme en algún apuro, si osara rememorarlas de viva voz junto con las viviencias que en ocasiones le acompañaban.

    Mi historia con Martin es larga y lejana en el tiempo. Hasta aquel momento me contentaba con alguna peli de Jerry Louis que solían dar en el cine Astoria de Guanarteme, próximo a Las Canteras y cerca de donde vivíamos.

    Curiosamente tiene por protagonista a un chaval que llevaba por nombre el mismo que nuestro bloguero. Era Miguel Galbán, una rara avis. Tenía tres amores: Dean Martin, el ajedrez y su Real Madrid. Una especie de gentleman rodeado de un grupo de desalmados. De carácter serio y adusto, mantenía la camisa con la misma tersura durante toda la mañana, mientras sus compañeros regresábamos sudados a casa. Solía ser objeto de bromas. De tal manera que un día se le ocurrió presentarse a delegado de la clase, un 5º de bachiller. Con sorpresa acompañadas de sonrisas cómplices, abría nuestro profesor de Filosofía, don Dionisio, los papeles de la elección, los cuales mostraban balones alusivos con el nombre de Miljanic, por aquel entonces entrenador del Madrid. Era la forma de demostrarle el cariño que le profesábamos en compensación por la bromas que le dábamos y que con tanta caballerosidad aceptaba.

    En los albores de los 70, te hablaba de Dean Martin, de Sinatra, como si de dioses se tratasen. llegué a entablar cierta amistad con él, ya que yo mantenía en secreto que a mi me gustaba Sinatra, de quien me había hablado mi padre innumerables veces. Y por supuesto adoraba "strangers in the night".

    Un buen día le invité a casa. Trajo consigo un LP de Dean Martin que atesoraba en sus manos como si de una obra de arte se tratara. Se dispuso a sacarlo de aquel forro de cartón tan límpio como impoluto y le dimos audición. Así durante las semanas que se prolongó el curso acompañado de nuevos LPs.

    De las canciones de Dean Martin, versionadas igualmente por cantantes tan fantásticos como Engelbert Humperdinck (con un tono más firme) o el singular Natt King Cole, me quedo con varias, pero sobre todo con "Everybody loves somedy", con "Spanish Eyes" "Winterworld of love" o "Blue Moon" . Le daba un swing tan especial, tan suave, acompañado en ocasiones de ritmos caribeños, que allá donde las oyeras, desde el Radio City de Nueva York, en el pub semi oscuro de un buen hotel saboreándolas con un Bloody Mary o un Gin Tonic, o cómodamente sentado en el sofa de tu casa, te dejaba un regusto sumamente agradable similar a cualquier placer para los sentidos.

    Saludos cordiales…

  4. Queen dice:

    Caramba, don Miguel, y eso que este año tenemos una primavera mal encarada, que más que sentida se presiente:

    Primavera presentida
    cerrada flor en capullo
    agua poca, mal llovida
    versos llevan al arrullo

    Primavera florecida
    teñida de mil colores
    un canto para la vida
    no se secan los amores

    …Y es que el pasado sábado, "transvulcanizando" un tramo de la cumbre palmera, la encontré mucho más apagada de lo que suele ser habitual en esta época. Aún es pronto, pero el seco y frío invierno padecido, no solo "costipa las personas", también a las plantas les duele la espalda, estimados amigos… ¡Mi madre, pero cómo pueden saber tanto estos amigos eruditos que me preceden!… Enhorabuena… Dios y las recetas de don Pedro, les conserve el saber.

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