Allá donde fueres, haz lo que vieres… ah, divina frase, divina actitud, divina filosofía…Cuando viajas puedes practicarla en diferentes áreas o aspectos sociales pero la forma máxima de aplicarla, el súmmun, en mi opinión, está en los alimentos, en la comida, en la cocina…. Al mismo tiempo que disfrutas y saboreas cultura gastronómica ancestral, te adaptas y te metes de lleno en un mundo y una sociedad desconocida. Acortas por el camino más vertical, directo y fácil (siempre con la misma escala, que en este caso, es el espejo del alma): de tu mano a tu boca, de tu boca a tu estómago, y de tu estómago a la sonrisa de tu boca.
Lonely Planet es una de las mayores editoras de guías de viajes. También tiene una productora de televisión. Acaba de publicar un libro, Street Food, donde recopilan las que consideran las 100 mejores recetas de comida callejera del mundo. Aprovechemos sus conocimientos y algunas de sus múltiples referencias.
La crisis aprieta, aunque el problema no es el precio de estas comidas (suelen ser económicas), sino desplazarnos a países tan diferentes y lejanos. Menos mal que siempre habrá alguna manera de consolarnos -ya conocen mi querencia por San YouTube y todas sus posibilidades-. Así que lo utilizaremos a modo de aerolínea virtual para darnos un pequeño e instantáneo recorrido donde poder conocer que se cuece en estos fogones exóticos; y cuando no se pueda, que alguien nos lo cuente.
I – Balik Ekmek – Turquía.
El Döner Kebab es un plato originario del oriente medio que cada vez es más conocido en el mundo (y extendido). Finas láminas de cordero, pollo o ternera, asadas en un asador vertical, metidas dentro de un pan de pita junto con vegetales, salsas, especias y demás. Para chuparte los dedos, también para pringarte. De hecho, tenía un amigo en Madrid con el que siempre iba a comprarlos a un turco del castizo barrio de Chamberí. La idea era llevarlos de vuelta al piso para allí devorarlos, pero al final siempre los comíamos en el local. ¿El motivo de su cambio de opinión? Que no quería pringar la casa.
Pues bien, el balik ekmek es lo mismo que el döner kebab pero versión pescado. Su origen está en Estambul, cuando sus pescadores, ante la caída de los intermediaros, decidieron vender y cocinar directamente sus capturas a los hambrientos estibadores. Para ello montaron sus humeantes planchas en sus barcos junto al puente de Galata. Sigue siendo el mejor sito para comerlos, por unas 5 liras turcas (2,15 euros). Ni que decir tiene que si algún día me paso por allí seré el estibador más hambriento del mundo.
http://www.youtube.com/watch?v=kIs1MIRMAVE&feature=related
II – Elotes a la brasa – México.
México lindo y querido, como no, no podía faltar. Son auténticos fuera de serie de la comida callejera y no se puede entender un especial sin sus recetas. Los elotes a la brasa no son otra cosa que las piñas de millo de toda la vida. Es como una golosina mexicana para niños y mayores, con palo y todo, a modo de chupa-chups granuloso. Sencillo pero sabroso. Carbonizan las mazorcas a la perfección y luego las aderezan con diferentes especias, entre ellas, como no, el chile picante (ay, ay, ay mamita). En el norte se suelen preparar hervidos y en el centro y el sur a la brasa. Se pueden comer por unos 8 pesos (0,40 euros).
La conductora, Lilián Calderón, nos presenta un puesto ambulante familiar que abrió la abuelita para dar de comer a los pasajeros del tren que pasaba justo al lado (y que sigue pasando actualmente). La versión en la Palma podría ser el Chipi Chipi, que comenzó siendo una pequeña venta de víveres que alimentaba al vecindario y hoy en día posiblemente es el restaurante más famoso de la isla.
Volviendo al vídeo, veremos la forma de prepararlos y comerlos. No se el lugar exacto de México, pero al ser hervidos, intuyo que puede ser el norte. ¡No sea ranchero, y coméntele, ándele, coméntele!
http://www.youtube.com/watch?v=FE3wlmrsvKA
III – Baozi – China
Bienvenido al maravilloso mundo oriental donde cualquier fantasía te puede sorprender, incluso en el desayuno. El boazi se come desde temprano hasta media mañana (nunca por la noche -por tradición) y viene dentro de cajas de madera. Su interior es una sorpresa y puede contener desde carne guisada a crema dulce o semillas de loto, y desde los sabores más dulces a los más picantes. Se encuentran fácilmente en cualquier puesto de Dim Sum (comida liviana) y su precio es de unos 18 yuanes (2,30 euros).
Vamos a Los Ángeles – California, a un restaurante chino, para poder ver las cajitas mágicas alimenticias (no encontré boletos para China en ninguna Low Cost).
http://www.youtube.com/watch?v=RS7wKCFsGLs
Pero apetece ir a oriente ¿verdad? Pues iremos a un puesto de Dim Sum en la mismísima China, que para eso nuestra Aerolínea San YouTube vela por nuestro bien, sin falsos bajos costes que luego no lo son tanto… aunque esto más que un puesto es un enorme mercado tan largo como la Gran Muralla, donde podremos apreciar muchos más alimentos así como recrearnos la vista y salivar el paladar. El bazoi es lo que sale justo al comienzo del vídeo. Se ven las cajitas pero la sorpresa alimenticia está a la vista de los presentes. ¿Será por los extranjeros, para que no teman ser sorprendidos, propiamente dicho?
Lo dicho, bazoi y una ingente cantidad de alimentos que mi… 母親!!* (* madre en chino tradicional).
http://www.youtube.com/watch?v=_HnwoA46tIQ
IV – Red Red – Ghana
En este país africano podremos degustar este plato caliente, especiado, picante y muy rojo. Alubias con cebolla y chiles rojos fritos en aceite de palma rojo con gusto a nueces. Se puede pedir en los puestos callejeros y casas de comidas. Es el plato más popular de Ghana. Se suele acompañar de koko (plátano frito salteado -en aceite bien caliente) servido en rodajas.
Esta mujer nos enseñará a cocinar el plato rojo rojo.
http://www.youtube.com/watch?v=EDg4wCvgUdw
Ya que estamos en África, salgamos un rato a la calle de Mampong, en Ghana, a comernos algo que parecen albóndigas gigantes. Allá donde fueres, haz lo que vieres….
http://www.youtube.com/watch?v=oVLt9T-vtCQ
África y la comida me ha recordado un documental que vi una vez. Era sobre una tribu en el mismo corazón del continente, en pleno verano, a hora punta, y con un calor brutal. Prepararon la comida y, para mi sorpresa, la comieron caliente a más no poder: les quemaban las manos y resoplaban sus bocas. Creía que sería algo más fresco. Al mismo tiempo pensé que, al ser una tribu, este hecho no sería casual sino lógico y ancestral: una suerte de inteligencia inscrita en el código genético de serie. Ese genuino instinto protector que la supuesta modernidad va perdiendo al alejarse más y más de la madre naturaleza. Aunque no se el motivo ni la explicación, digamos orgánica, de dicha situación (me quedé con la intriga).
V – Sfjen – Marruecos.
El Sfjen podría ser la génesis del famoso donuts. Es un tentempié marroquí redondo, dulce y, por supuesto, con un agujero en el centro en el que cabe cualquier dedo, tanto de las manos como de los pies. Se piden en los puestos de comida (hanout) que albergan las ciudades. Se acompaña con te de menta o café con leche, y se espolvorean con azúcar o miel. Cuesta 1 dirham (0,21 euros).
Esta amable señora nos explica como se hacen. Cuenco de barro, manos para amasar, y cariño, mucho cariño.
http://www.youtube.com/watch?v=eYFxjAADNi4
Creo que, en un episodio, Los Simpson fueron a Marruecos. También creo que Homer no descubrió estos puestos ni estos donuts artesanales y antiquísimos, porque si no, no hubiese parado hasta agotar existencias en todo el país. Ya sabéis como se las gasta el bueno de Homer para las rosquillas. ¡Mosquis!
–
El libro Street Food, en su versión inglesa, ya está en la calle (18,95 euros). La versión castellana tiene previsto salir en el mes de noviembre.
–
* Dedicado con cariño a nuestro nuevo bloguero, Don Pedro Abreu Castañeda, toda una eminencia del arte culinario.
–
Epílogo.
VI – La Diabla – Caracas – Venezuela.
A propuesta de Atila el Húnico, nos damos un garbeo a Caracas a probar una diabla, concretamente a la Plaza Venezuela. Ciertamente el nombre impone. Pero tranquilos que no les faltará de nada. La diabla es una hamburguesa al más puro estilo venezolano: salsa de tomate, mayonesa, mostaza, cebolla, repollo, papas, más salsa, aguacate, tomate, carne de hamburguesa, chorizo, pollo, tocineta con huevo, y un toque final de queso amarillo rayado. Se pueden comprar por 8 bolívares.
Se preguntarán si todo eso cabe en el pan ¿verdad? Pues si que cabe. También se preguntarán si todo eso cabe en el cuerpo ¿a que si? Pues también. Hay que alimentarse bien que siempre hace falta energía. Esto es una hamburguesa y lo demás son tonterías (la mejor que he visto en mi vida).
http://www.youtube.com/watch?v=hALepwbnPXE


En la calle se come muy pero que muy bien… no cabe duda!
Acá mi colaboración: Si eres capaz de zamparte una "Diabla" de estas, quedarás automáticamente inmunizado contra el colesterol, triglicéridos y algunas otras vainas raras.
Serían ustedes capaces mis estimados amigos?
Amanecí Alzeirmerzado…
http://www.youtube.com/watch?v=hALepwbnPXE
Estimado Miguel, llegué tarde a tú hermosa primavera… y apenas tengo tiempo para saborear un par de "elotes" (aquí piñas asadas) antes de salir para La Gomera, donde si hay suerte saborearemos pan con almogrote, como entrante, y un potaje de berros con gofio en Laguna Grande.
Definitivamente, si queremos morir, lo más recomendable es zamparse, con estos calores, una de esas "diablas" recomendada por el "alzeirmerzado Atila…"
Cultura, cultura gastronómica. El elote ¿no tenía una variedad en Los Llanos en la fiesta de la Piña en los lejanos años 60 en el verano?. El millo, de nombre choclo en muchos paises sudamericanos. Para mi la mejor piña de maiz del mundo es la de Connecticut, dulce y de grano carnoso. Hervida con agua y luego generosamente untada con mantequilla. Todo un manjar (que le dicen en Chile al dulce de leche).
El Diurrum o doner kebah, mejor servido de carne vacuno o cordero.
Yo siempre me había contentado con unas allacas o la arepita "dominó" y ya con mucho hambre, la "reina pepiada". Lo de "la diabla", me supera. Seguro que ha de estar chevere. Pero mucho mucho emboste.
Desde "la bandeja paisa colombiana", "la fritada ecuatoriana" con mote y todo el repertorio gastronómico que nos ha obsequiado Miguel, me voy a quedar con el menú de nuestro Pedro Luis, acompañado de un buen vinito tinto de uva gramola.
Oiga amigo Atila, su "amanecer alzeimerzado", me recordó a aquella canción tan hermosa que con tanto sentimiento canta Chabela Vargas, y que comenzaba: "Amanecí otra vez en tus brazos, y desperté llorando de alegría, me cobijé la cara entre tus brazos….. Hermosísima como todas las de Chabela. No le digo nada si previamente se zampa "La Diabla". Uno como yo igual que ni le cuento.
Saludos cordiales…
Miguel, muchas gracias por dedicarme tu fabuloso articulo de Comidas Callejeras del Mundo. Magnífico, me gustó mucho.
Hace un par de años tuve la ocasión de ir a Marrakech y pasear por su famosa plaza Djema-el-Fna y ver el gran espectáculo de la comida callejera. Desde luego se ven apetecibles.
Un saludo y nuevamente muchas gracias.
Una puntualizacion, los elotes si van hervidos o asados, no carbonizados, cuestan una media de 20 pesos, algo mas de un euro….no llevan especies, solo limon, diferente al español, y chile piquin….los hervidos, lo unico que llevan es epasote(pasote para nosotros) y la forma de servirlo es con limon, napado de mahonesa y chile, y queso….UN SALUDO DE UN CHEF, PALMERO VIVIENDO EN MEXICO DF., y la comida mas tipica callejera de mexico, son los tacos, en todas sus variantes, ya sean de maiz, o de trigo(suadero, costilla, al pastor, ojo, maciza, lengua……..)
Gachupin, muchas gracias por la puntualización, y más viniendo de un chef palmero en México. Entre cocineros anda el juego. O lo que es lo mismo: alegría (cocineros = alegría). Sobre los tacos, decirte que tenemos un reportaje en este blog, se llama Biografía no autorizada del buen taco mexicano. Está en el mes de febrero en la hemeroteca; en el buscador con poner la palabra “tacos” te sale directamente. Puedes disfrutar los tacos in situ, incluso prepararlos con todo su estilo y materia prima, así que por ese lado el que nos das envidia eres tu… pero, si te apetece pasarte por el artículo, pues ya sabes donde está. Y, si consideraras necesario alguna puntualización, se sigue agradeciendo (más viniendo de un corresponsal palmero en México como tu). Creo recordar que tu mismo comentaste el vídeo presentación que puse. En dicho vídeo salían, con una alegre canción de fondo, imágenes muy coloridas de la deliciosa gastronomía mexicana. Si no recuerdo mal, comentaste algo sobre el restaurante mexicano de Los Cancajos y que te gustaban así y asá los tacos.
Don Pedro Abreu, gracias por sus palabras. Reitero mi bienvenida y le deseo la mayor y más larga de las estancias. Que sepa que siempre tengo un ojo avizor para su sección. También una aleta nasal. Y algunas papilas gustativas de la imaginación. Cuando me llegan imágenes y olores y sus mágicas palabras culinarias… me siento en la mesa pero no sin abrir el caldero a ver que sorpresa nos ha preparado. Perdón por mi impaciencia.
Estimado Pedro Luis, no llegó tarde a la primavera, llegó justo a tiempo, ya sabe que todavía estamos en ella, hasta el 21 de junio concretamente. Siempre será bien recibido. Llegue a la hora que sea. Para lo que si estuvo más rápido, se ve que es veterano en estas lides, es para las comidas callejeras. Y hace bien, recién hechas y calentitas, más ricas. Espero que le haya ido bien en La Gomera y que haya comido almagrote, potaje de berros, gofio y más delicias varias. Y que haya disfrutado la música de la naturaleza.
Al camarada Pevalqui, decirle que si, en Los Llanos de Aridane se hacía una fiesta donde servían piñas de millo asadas. Allá por los años 60. Esos locos y mágicos años yeyé. Guateques, niñas monas y millo asado. ¡De rechupete!
Pevalqui, creo que vives en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria (lo digo así para no confundirlo con otras localidades de la isla de Gran Canaria, error muy frecuente al generalizar isla por medio de la ciudad). Si es así, creo que podrías disponer de todos estos platos expuestos. Y es que Las Palmas es una ciudad muy cosmopolita. Muchas gentes de muchos continentes. Doner Kebab de medio oriente: Si. Baozi de China: Posible (comida china seguro). Comida africana, tanto red red de Ghana, como el donut milenario de Marruecos: Si. Comida cachapera (así llamo cariñosamente a la comida venezolana): También. Lo más difícil sería los elotes asados, pero eso lo podrías preparar (aunque ya has comido los de Connecticut, tienes el ansia saciada –de que manera). No me refiero solo a puestos o restaurantes, también me refiero a cualquier amigo de esa nacionalidad que pudieran preparar dichos alimentos.
A ambos, tanto Pedro Luis como Pevalqui, comentarles que pensé en poner potaje de berros pero, resulta, que todavía no hay puestos ambulantes sirviéndolos. ¿Se imaginan? Cuando ocurra, lo agregaremos al artículo.
Atila, como siempre, muchas gracias por tu colaboración. Es genial poder incorporar a este artículo de comidas callejeras una tan auténtica, nutritiva y deliciosa como la hamburguesa diabla. Que sepas que luego me metí a ver vídeos sobre el tema en Caracas y lo disfruté mucho. Lástima que no pudiera saborearlas. Toda una tradición y un arte con sus puestos, vendedores y clientes. También debes saber que me desconsolé.
Ya tengo corresponsalías gastronómicas (y generales) en México, Venezuela, Gran Canaria, Tenerife (con saltos a la Gomera) y La Palma. Siempre con posibilidades de ampliar. No me puedo quejar. Gracias a todos. Saludos cordiales.
Efectiviwonder, querido Miguel. Vivo en Las Palmas de Gran Canaria, concretamente en Los Lentiscos, Monte Lentiscal, perteneciente al municipio de Santa Brígida.
Ciertamente es como dices. Las Palmas city, llevaba y lleva un adelanto en ese aspecto sobre Santa Cruz, en restaurantes de comida internacional -que no se me enojen los amigos chichas y adoptados- sobre Tenerife, isla que adoro, ya lo he dicho en varias ocasiones, sobre todo la parte norte.
En cuanto a la comida de asaderos y grills, aquello está mucho mejor, principalmente los restaurantes que hay en la zona de La Esperanza, Las Mercedes, Tacoronte o incluso en Los Realejos. Comes mejor y más barato que en Gran Canaria.
Gracias también a algunos viajitos que me he podido dar, cursillos de inglés y estancias largas hace bastante tiempo por cierto, he podido disfrutar de algunas de las delicias gastronómicas que aquí se han apuntado.
También otras tantas que no se han mencionado. El contraste entre lo saladado y lo dulce en la comida alemana es realmente magnífico. El goulashs o salami húngaro, el cozku marroquí, la variedad de pastas y pestos italianos, el Irish stew o los chiles mejicanos para saborearlos con ricas "fajitas" o "burritos". El caldo de maiz molido soviético, altamente calórico. La comida china como todo quisque. La libanesa con el pan pita y los magníficos pates que le acompañan, el Wiener Schnitzel, una buena ensalada de poulet, un plato de quesos variados del tipo Brie, Camembert, Gruyere. Y tantas…
Las barbecues de los fines de semana con las piñitas de Connecticut, son una auténtica delicia. Muy típico en las familias norteamericanas. Lo suelen degustar viernes o sábados por las noches. Se sabe como empiezas pero rara vez como se acaba. Al dry Martini le sigue la Budweiser (cerveza de mucho consumo allí). Cuando pasas del T. Bone y empiezas a degustar la panceta, el bacon, continuas con el Vodka limón y ahí la cosa se va complicando. Hasta acabar diciendo tonterías, algo muy propio de los americanos, que se ríen en estos casos, hasta de la nada.
El Doner Kebah lo conocí y probé por vez primera en Londres en un puesto callejero en el año 1977, en las afueras de La National Gallery . Te los ponían muy buenos. No los conocía hasta ese entonces. La zona de Queens tiene estupendos restaurants orientales con take away service a precio de low cost. Y en el Soho, los restaurants Thais son una maravilla y a precios razonables.
La comida caribeña también la he conocido in situ. y de la sudamericana igualmente la he probado en demasía, especialmente la boliviana, la ecuatoriana, la colombiana y algo la chilena, debido a circunstancias familiares. Tuvimos personas de allá que se ocupaban y atendían a mis padres. Y claro, "todo se pega". Y a mi la cocina es algo que me encanta. Sobre todo, hacerla y compartirla con los amigos, familia y allegados. Disfrutarla al amparo de una buena conversación con buen trasfondo musical.
Ya sé que nuestro Pedro Luis me dirá que él prefiere un buen potajito de berros, todo un manjar acompañado de una pellita de gofio y una ensaladita verde. Y ¡Cómo no! un buen tinto de mi zona del Monte. También me apunto.
Un abrazo.
Saludos cordiales…
No dije mi opinion con animo de molestar, nada mas lejos de la realidad, todo lo contrario, solo que como me interesa mucho la cocina mexicana, unica patrimonio intangible de la humanidad, por la UNESCO, intento en lo que puedo desde aqui mas o menos explicar lo que he visto y sobre todo he comido, pero el saber de comida mexicana, es muy dificil, por que cada region, tiene sus formas, por ejemplo, los burritos, son mas tipicos del norte, frontera con USA, y casi no se comen en el resto del pais, yo solo he visto un lugar para comerlos y ha sido en el Estado de MEXICO, tambien esta la comida oaxaqueña, la yucateca. y un largo ect,,,,por lo que generalizar esta comida, esta cañon, como se diria por aqui. saludos