La Hoya del Rehielo

La Hoya del Rehielo es uno de esos espacios que te ofrece en muy pocos metros sensaciones únicas, motivadas en parte por un microclima que le da unas condiciones ambientales muy especiales, convirtiéndolo en un lugar privilegiado. Se trata de una enorme llanada abierta, con una depresión final donde se recoge el agua de lluvia que en invierno se hiela, todo ello adornado con un esbozo de monteverde  arropado por un hermoso pinar mixto.

Este paraje de Breña Baja, a unos 1445 m sobre el nivel del mar, siempre me ha cautivado; lo visito desde hace muchos años y nunca me deja indiferente. Infiel con las estaciones, es deslumbrante en verano, pues cuando todo está seco y marchito, en este rincón todavía existen muchísimas plantas verdes aún en plena floración. Esto se debe a que su orografía genera una serie de condiciones especiales, como que el sol no comienza a "golpear" hasta pasadas las 10:30 horas, manteniéndose el frescor y la humedad mañanera hasta bien entrado el día, incluso en pleno mes de agosto. Este hecho favorece la presencia de numerosos invertebrados, -principalmente mariposas, algunas de ellas de las más difíciles de observar en nuestro archipiélago- que liban tranquilamente entre los cientos de almohadones de nuestro localmente abundante rosalillo de cumbre o falsa conejera (planta endémica de las cumbres palmeras que se encontraba en el catálogo de especies amenazadas de Canarias en la categoría de "De Interés Especial" y de "vulnerable" en el de la UICN). Este espacio, con sus miles de flores magentas, constituye un refrescante oasis de néctar para los insectos y un sutil cazadero para las muchas aves insectívoras que lo frecuentan.

Con todas estas bondades naturales, el hombre, el político o las administraciones "solo" supieron ver una llanada y un agujero que explotar. De este modo, sin más, en un intento de aprovechamiento máximo del hábitat, los ediles pusieron en marcha la maquinaria para -según ellos- mejorar lo presente "alterando lo alterado". Así, la Asociación para el Desarrollo Rural de la Isla de La Palma en su informe nos dice que: "…en su momento este paraje se alteró para favorecer la descongestión de las zonas recreativas próximas, aliviando la capacidad de carga de estos espacios naturales, y recuperando la zona que se encontraba degradada como consecuencia de la utilización incontrolada". Esta última aseveración nunca la llegué a confirmar, a no ser que se refiera al ejército, que utilizó la zona, aunque creo que siempre la dejaron como la encontraron. Ahora, desde hace algunos años, también se hacen carreras de cross y raid hípicos, pero no sé bien quién o quiénes son los incontrolados y mucho menos los responsables de este evidente deterioro.

Lo cierto es que lo que iba a ser una notable zona de esparcimiento dentro del Parque Natural de Cumbre Vieja, calificada como un bien patrimonial -con contrato de arrendamiento para otorgar el uso privativo de 15.000 m² por el cual el ayuntamiento esperaba sacar más de seis mil euros al año-, está siendo poco a poco alterada, pasando de un lugar casi virginal (hace 30 años) a un área recreativa de acampada, con casetas y fogones construidos con dinero europeo (más de 20 millones de pesetas). Pero inexplicable y lamentablemente ha sido abandonada por nuestras administraciones dejándola al alcance de los energúmenos de la naturaleza que "campan" a sus anchas. ¡Ay, si Europa pidiera responsabilidades…! Destrozando las puertas y ventanas de las edificaciones y llevándose las parrillas de los fogones, los fregaderos, los  grifos, los cajetines de la luz, hasta han llegado a arrancar la cerámica refractaria. Penosa imagen de ciudadanía.

Pero lo peor es que ahora sí que se está degradando el entorno. Quisiera saber a quién se le ha ocurrido la brillante idea de tirar dentro del "congelador" de la Hoya los restos de troncos y ramas resultantes de desbrozar los pinos -es que ven un agujero y están deseando taponarlo-. ¿Qué piensan los garantes de medio ambiente? Además, están enterrando basuras en el picón de la ladera ¿De las actividades que se celebran en ese lugar? ¿Quiénes son los responsables: la Corporación Municipal o el Cabildo? ¿El departamento de Áreas Recreativas del Cabildo piensa tomar medidas: control, limpieza, responsabilidades, etc.?, ¿o acaso no es de su incompentencia?

Bueno, esto es un claro ejemplo de querer y no saber. Estoy de acuerdo en sacarle rendimiento a la naturaleza, pero siempre con sentido y lógica, respetándola al máximo, pero la realidad es que ahora todo esto sí se está convirtiendo en un auténtico albañal que da un triste aspecto a un espacio que está considerado de interés especial ¿Pero es que no se les cae la cara de vergüenza?

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