Nos acercamos a los momentos definitivos de los diferentes campeonatos. Esta temporada, en un país cada vez más bipolarizado, los seguidores culés y merengues se han puesto las botas con los encuentros extras celebrados y por celebrar entre sus clubs.El contexto se ha radicalizado hasta el extremo que Guardiola anda últimamente haciendo el papel de Mourinho. Está claro que lo normal no era la manita del primer clásico y que a este final de temporada los blancos llegan con más banquillo y frescura física; eso no quita que yo siga viendo más calidad en el once azulgrana y que en una eliminatoria le vea más posibilidades que en un solo enfrentamiento y aún así habrá que contar con el factor suerte que, por ejemplo, tuvieron los madridistas en muchos minutos de la segunda mitad de la final de Copa en que anduvieron groggys después de haber sido ligeramente superiores en la primera mitad. Ha surgido cierta previsible crispación de estos choques que ha venido a demostrar que ambos clubs cuentan con algunos niñatos, también que no es lo mismo saber ganar que saber perder y que el madridismo después de años de sequía ha abrazado un estilo más mezquino y resultadista que el que siempre había tenido; el juego del Real Madrid actual en muchos momentos me recuerda al del mejor Athletic de Clemente del que siempre denostaban los forofos merengues.
Quien para mi desgracia ya parece que jugó sus partidos decisivos fue el Tete que salvo sorpresas en forma de impagos de otros equipos está abocado después de veinticinco años a la 2ª B. Comenté que tenía buenas sensaciones con Tapia, y aunque ha sido el mejor de los muchos técnicos que han pasado por el club del Callejón del Combate, tampoco pudo redimir a los blanquiazules de la zona de descenso. En cambio, me ha parecido muy desacertado el fichaje de Amaral, un técnico que ya ha fracasado repetidas veces en los equipos de élite canarios, que suele tener una apuesta de juego física, más pendiente de destruir que de construir y con unos métodos que se me antojan bastante desfasados y antipedagógicos; supongo que en Canarias hay técnicos jóvenes y cualificados con méritos para tener una oportunidad y que el único entrenador válido no es David. Sus números ya casi son semejantes a los de Arconada quien para la prensa chicharrera sigue siendo el culpable de todos los males a pesar de que solo dirigió cuatro partidos de Liga y que en la pretemporada superó a equipos primerdivisionarios y que sus fichajes fueron exaltados como los más apropiados para esta categoría; se da el contrasentido de que se sigue diciendo que el Tete tiene una de las mejores plantillas y a la vez que con estos jugadores no se puede salir de la actual situación.
Mucho mejor le han ido las cosas a la UD Las Palmas que casi ha amarrado su permanencia, ha sacrificado el fútbol por los resultados, pero no estaba la situación para debates filosóficos; eso sí, para un proyecto ambicioso habrá que prescindir de muchos jugadores; Juan Manuel ha tomado alguna decisión extraña como la suplencia de Viera, pero de momento le avalan los resultados.
En 3ª División los equipos palmeros tienen los deberes hechos excepto el Victoria que tendrá uno de sus partidos decisivos este domingo ante un descendente Orientación Marítima en Puntagorda, esperemos que en el exilio del norte palmero los bagañetes ganen y a ser posible por dos goles para vencer en el gol-average.
En Preferente se la jugará el Sauces que hasta puede llegar a ser campeón, aunque antes tendrá que amarrar el subcampeonato que da derecho a la promoción. Los demás no deben tener problemas para conseguir la permanencia salvo el Breñas, ya prácticamente descendido.
Por último, en Primera Amigos, Galguen, Mazo y la Rosa jugarán la liguilla de ascenso, aunque esta temporada para subir también tendrán que eliminar al Gomera.

