Acaba de conseguir matemáticamente la permanencia en la LEB Oro el UB La Palma tras una brillantísima campaña. Es más, de no pesar sobre los blanquiazules un sanción federativa por alinear sin el tránsfer en la primera jornada a Odiakosa, ahora los palmeros estarían en posición de play-off a ACB- una sanción que se nos antoja desmedida en lo económico y, especialmente, en lo deportivo, ya que a pesar de que en la cancha perdieron ese partido ante Navarra se le descontó un punto más y se le dio por perdido el basket-average contra cualquier equipo con el que igualasen a puntos-.
Era una incógnita el rendimiento de una plantilla muy joven, con jugadores sin mucha experiencia en esta categoría, con un presupuesto reducido a la mitad, con un técnico nuevo en la plaza y sujetos a una inestabilidad económica que hace que en estos momentos hayan alcanzado sus objetivos adeudándoseles algunas nóminas. Sin embargo, han conseguido un buen número de victorias, incluida la del pasado viernes ante un Obradoiro que se jugaba el ascenso directo a la ACB.
El traslado de la cancha al corazón de Santa Cruz de la Palma ha supuesto un incremento de unas trescientas personas en el número de espectadores, con una media de un millar a lo largo de la temporada que no está mal para la población existente y que constituyen de largo el espectáculo deportivo más seguido en nuestra isla. Asistí a dos partidos esta campaña y al público lo vi demasiado frío, exceptuando a la Peña El Gallinero, cuyos cuarenta miembros animan sin cesar, el resto asiste muy pasivo al evento sin que el rival sienta su aliento ni ningún tipo de intimidación.
La estrategia de Frade en todos los choques se ha basado en poner mucha intensidad, un ritmo muy alto con una defensa agresiva y unas transiciones rápidas para lo cual ha rotado mucho a su plantilla, dosificando los minutos hasta de sus jugadores más destacados y el equipo ha respondido hasta el extremo de que en las últimas confrontaciones ante rivales cualificados no se ha resentido por las bajas del colombiano Palacios, su jugador referencia, ni por la de Alex López, repescado por el primer equipo del Gran Canaria.
Cuando concluya la temporada, no sabremos si será la última en que hayamos visto al equipo representativo de la isla competir en la segunda categoría del basket español contra ciudades muy superiores como Pamplona, Murcia, León, Tenerife. Desde la propia directiva se manifiesta que no existen recursos para continuar con esta aventura que ha llevado a La Palma a competir durante bastantes temporadas con lo mejor del baloncesto hispano. Veo a Toni Acosta muy quemado y dudo que en las actuales circunstancias surja alguien que lidere una junta capaz de seguir con este proyecto, que con dirigentes como Fredy Toledo, Andrés Pérez Ortega se había mostrado muy brillante durante tantos años. Al final, puede ocurrir como en el fútbol, donde contamos con muchos equipos pero no uno que nos represente, lidere y sea capaz de traer a Benahoare unas categorías superiores a la 3ª División.
Hay que recordar que también en la isla contamos con dos representantes en Liga EBA, competición que está dos categorías por debajo de la LEB Oro. El Aridane, que lleva varias temporadas y que ha competido con dignidad contra , por ejemplo, muchos filiales de ACB, reúne a muchos jugadores jóvenes pero foráneos , aunque trae este espectáculo a un municipio como Los Llanos que tiene una población y una infraestructura como para que pueda permitirse ciertas aspiraciones y el Dominicas, que supuestamente ascendió para foguear valores palmeros, pero que ha acabado sostenido por norteamericanos y peninsulares veteranos; los dos ocupan la zona media alta de la clasificación sin posibilidades de ascenso ni peligro para su permanencia.
Una de las tesis que defienden los detractores del proyecto del UB es que la presencia palmera se reduzca al veterano Sebas Arrocha; hay que recordar a los nostálgicos de la época en que jugaban en el Canarias De Las Casas, Méndez, Peña, Aciego, Martín Saa, que entonces a diferencia de hoy solo había un extranjero por equipo, así que, evidentemente, para competir en esta categoría con lo nuestro no nos da. Esta temporada, por lo menos, ha habido en la plantilla blanquiazul varios canarios jóvenes con hambre por ascender a una categoría superior que se han entregado con generosidad por la causa palmera.
Algo, tras las elecciones, tendrán que decir nuestros políticos sobre la continuidad del UB; también les habremos colocado en sus respectivos puestos para que gestionen soluciones y apoyos financieros.

