" AFICIONADOS "

 

 

A lo largo de la historia de este blog no he dedicado ningún artículo a los aficionados al deporte que a fin de cuentas son quienes sostienen el seguimiento de los mismos. Quienes me conocen saben que cuando opino procuro ser optimista y generar críticas constructivas. Es, por eso, que no ando demasiado contento con algunas actitudes que han aflorado durante esta semana en diferentes ámbitos futbolísticos. Actitudes en algunos casos respetables y en otros totalmente lamentables que paso a comentar.

La primera que ha llamado mi atención es la huelga propuesta por el Frente Blanquiazul para dar la espalda en la primera mitad al Tenerife en su enfrentamiento de mañana con el Numancia. No comparto este tipo de boicot a tu club en el momento que más necesitan de tu aliento; para días de ascenso sobran aficionados. Es verdad que esta peña ha sido en las últimas temporadas la más animosa de los blanquiazules y la que más se ha movido en su aliento. Pero yo respondo como una señora a quien pedían opinión por esta iniciativa y contestó " yo a mi equipo nunca le haría eso". Ya he visto al Tete en sus dos últimas salidas y no creo que hayan perdido por una falta de actitud o interés de los jugadores. El fútbol no deja de ser un juego en el que influye la suerte e incluso factores como el arbitral que no puedes controlar y que en los últimos partidos han alterado el resultado de los chichas con la señalización de un penalty en contra inexistente y con la anulación de un gol legal nada más iniciarse el siguiente partido. Por supuesto, que ha habido errores individuales, de planteamiento y de despacho en forma de fichajes que no parecen justificados. Ahora bien, el protagonismo debe recaer en el club y no en un sector de la afición que en momentos delicados no debe restar sino sumar; en todo caso me parecería más sensato no acudir al estadio. Recuerdo que, cuando las cosas han ido muy mal en algún equipo italiano y alguna vez en España,- lo he visto, por lo menos, en el Atlético de Madrid- un grupo de ultras se personaba en el entrenamiento para dialogar y amenazar a los jugadores en un intento por mejorar la dinámica bajo efectos mafiosos; yo no comparto esas embajadas ni me sentiría representado por individuos violentos; afortunadamente, los Riazor Blues del Depor esta semana han tenido una iniciativa opuesta y se han presentado en un entrenamiento para unir y animar en uno de los momentos más delicados de los gallegos en la última década.

 

Se les da fuerza a colectivos ultras y nos dejan imágenes tan deprimentes y deleznables como las de los radicales serbios que obligaron a suspender el encuentro que enfrentaba a su Selección con Italia. Espero que a la UEFA no le tiemble el pulso en su sanción y que ello sirva de ejemplo para los dirigentes que los amparan y , veces, hasta financian. Con Platini de por medio no sé lo que ocurrirá y es que no me fío del galo después del tratamiento que le dio a los hooligans del Olimpic de Marsella, cuando, con la que armaron la pasada temporada en el Calderón, prácticamente los convirtió en víctimas de los excesos policiales y de los organizadores del evento. Recalco que, si la filosofía de los mandatarios de los clubs es firme contra estos impresentables, saldremos ganando y la violencia se alejará de los estadios y de sus aledaños. Curiosamente, un presidente que fue un modelo en este sentido fue Laporta con su firmeza contra los Boixos Nois y señalo lo de curiosamente, porque otros aspectos de su gestión dejaron mucho que desear.

 

Por último, me gustaría reflejar que el fútbol no deja de ser un espejo de una sociedad morbosa y que parece que ha encontrado su elixir en regodearse en las vidas de famosos y personajillos cuyos méritos distan del esfuerzo o habilidad en determinadas artes. Y es que una estela de tales modas la veo en colgar en Internet vídeos de incidentes entre aficiones durante la disputa de algún derby palmero. Prefiriría, desde luego, que colgasen jugadas de jóvenes valores de nuestra cantera o los momentos decisivos de algunos de estos partidos. Espero que mis próximos artículos no tengan tanto de homilía, porque, desde luego, que existen en nuesto fútbol multitud de aficionados con un comportamiento intachable.

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