En 1910, Tazacorte era un barrio de 2.500 habitantes, perteneciente al municipio de Los Llanos[1]. Desde principios del siglo XX, su economía prosperaba debido a la expansión del plátano por sus terrenos de regadío y al incremento del tráfico comercial que se efectuaba por el desembarcadero de El Puerto. Políticamente, un sector considerable de la población se adscribía al Partido Liberal o al Republicano, organizaciones partidarias de que el pago de Tazacorte se independizase del término de Los Llanos[2].
A finales de 1910, Pedro y Alonso Pérez Díaz, en su condición de líderes del republicanismo palmero, visitaron Tazacorte y pronunciaron una conferencia en la Sociedad Díaz Pimienta. Pedro Pérez Díaz, afincado en Madrid, expresó su simpatía hacia la causa de los progresistas locales que deseaban segregarse de Los Llanos. Prometió gestionar la concesión del título de Ciudad para Tazacorte, aprovechando su posición como abogado del Consejo de Estado y la coyuntura favorable que suponía la presencia de los Liberales en el Gobierno de la Nación. El paso previo consistió en una petición oficial que los vecinos de Tazacorte redactaron y remitieron al Gobierno el 16 de diciembre de 1910[3]. Tres meses más tarde, el 25 de marzo de 1911, la Gaceta de Madrid publicó el siguiente Real Decreto:
"Queriendo dar una prueba de mi Real aprecio al pueblo de Tazacorte, provincia de Canarias, por el desarrollo de su agricultura, industria y comercio, y su constante adhesión a la Monarquía Constitucional. Vengo a concederle el título de Ciudad. Dado en palacio a veintitrés de marzo de mil novecientos once.- Alfonso.- El ministro de la Gobernación. Demetrio Alonso Castrillo"[4].
El pueblo no lo supo hasta la noche, cuando se recibió un telegrama de Madrid, firmado por Pedro Pérez Díaz. El abogado del Consejo de Estado felicitaba a los habitantes de Tazacorte por la concesión oficial del título de Ciudad. Una explosión de júbilo se apoderó de las calles de Tazacorte toda la madrugada. Por la mañana, el teniente alcalde informó al ayuntamiento de Los Llanos que "desde las primeras horas se encuentran circulando por las calles de este lugar, una manifestación, que con banda de música y banderas recorre este Pago, dando gritos subversivos y alterando de modo escandaloso la tranquilidad de este vecindario"[5]. El edil creía conveniente que la fuerza de la Guardia Civil reforzara al policía local y "acudiera para contener el orden". Así lo relató el concejal adscrito al, entonces, barrio de Los Llanos:
"A cosa de las cuatro de la mañana, cuando todavía apenas comenzaba a amanecer, salió por las calles de Tazacorte una importante manifestación con bandera y música a la cabeza, dando gritos de Viva don Pedro Pérez Díaz, Mueran los caciques, Viva la República, Viva la Ciudad de Tazacorte, Abajo los traidores y otros escándalos por el estilo, tirando voladores, y alborotando al vecindario."[6]
Los manifestantes, que también gritaban "¡Mueran los Conservadores!", "llevaban unas banderas pequeñas de colorines, una grande blanca con atributos de la música y de la marina, que era de la Sociedad Díaz Pimienta y un estandarte rojo con la inscripción de Viva España, Viva Don Pedro Pérez Díaz y Viva Tazacorte". El guardia municipal del pago de Tazacorte "se enteró" de que los gritos y las inscripciones bordadas en las banderas "provenían de haberse concedido el título de Ciudad a Tazacorte", según proclamaban los manifestantes, gracias a las gestiones del dirigente republicano Pedro Pérez Díaz, yerno del que fuera presidente de la I República, Nicolás Salmerón. El policía afirmaba que la manifestación partió de la progresista Sociedad Díaz Pimienta y estaba encabezada por destacados republicanos y divisionistas de Tazacorte, "que daban los gritos y la masa general contestaba". En su opinión, "en la manifestación se trataba de atraer al pueblo a las ideas republicanas que dejaban traslucir por los gritos y palabras" [7]. El desfile, integrado por "muchísimas personas, entre hombres y niños" "invadían el tránsito público y obstruían la circulación". Cuando "la Guardia Civil mandó disolver la manifestación de orden de la autoridad", los participantes "no hicieron caso y, en cuanto" los números "volvieron la espalda, siguieron alborotando y alterando el orden"[8]. Esa tarde, el periódico local, Tazacorte, publicaba un manifiesto dirigido a los habitantes del pueblo:
"Su Majestad el Rey, se ha dignado conceder a este antiguo pago, el honroso título de Ciudad, el más grande título que puede obtener un pueblo. Ante tamaña honra, ciudadanos de Tazacorte, nosotros, hombres agradecidos, en los que no puede albergase la falsía, hemos de mostrar nuestro profundo reconocimiento al Monarca y al Gobierno Liberal que tal distinción nos ha otorgado. Y, cumplido este deber, nos queda otro de gratitud, que así mismo hemos de llenar unánimes. Esta gratitud la debemos al señor don Pedro Pérez Díaz, el eximio palmero, el gran patriota, que en su visita a la Ciudad de Tazacorte ofreció (y lo ha cumplido) gestionar para nosotros este honroso título que desde ahora ostentamos. Comparad la conducta nobilísima del señor Pérez Díaz, todo bondad con nosotros, con la de los que han conspirado siempre contra el progreso y el engrandecimiento de esta Ciudad, y decidnos si no estamos obligados a guardar imperecedero reconocimiento hacia el hombre digno que ha trabajado y seguirá trabajando por Tazacorte. Ciudadanos: ¡Viva España! ¡Viva don Pedro Pérez Díaz! ¡Viva la Ciudad de Tazacorte!"[9]
La euforia se prolongó durante dos días. En las calles hubo "continuamente grupos de treinta o cuarenta personas, o más, tirando voladores y dando gritos escandalosos, tanto de día como de noche, llegando hasta el extremo de decirle a la Guardia Civil que para nada iban allí"[10].
Mientras los habitantes del Pago celebraban la concesión, en Madrid, el diputado del Partido Conservador por la isla de La Palma, representaba a los sectores disgustados por la decisión del gobierno. Enterado de la Disposición que convertía a Tazacorte en Ciudad, "se fue a ver al ministro" para exigirle "que anulara el decreto"[11]. El portavoz de los sectores contrarios a la división de Los Llanos pudo blandir para desacreditar al pago de Tazacorte el componente anticlerical y republicano de muchos de sus habitantes e, incluso, los gritos contra la monarquía proferidos durante las manifestaciones de alegría. No fueron sus únicos argumentos, un mes más tarde, al periódico local Tazacorte le llegaron informaciones de que "en Madrid han hecho campaña para atropellarnos, ¿y sabéis cómo?, diciendo que Tazacorte es un barrio compuesto de barqueros tan salvajes que no se pasa día que no den gritos subversivos y se peleen unos con otros"[12]. Para el periódico, la conversación entre el diputado conservador palmero y el ministro continuó con "el apuro del ministro cuando el Sr. Poggio" le exigió "que se deshiciera lo hecho. ¿Pero y cómo, debió responderle, si ya está el decreto en la Gaceta?". Momento en que el diputado conservador propondría la argucia: "pues diciendo que la concesión es a otro pueblo de Tenerife que se llama Tacoronte". "Y Tacoronte -concluía el periódico- que no había pedido nada ni quería para nada ser Ciudad, se encuentra hecha Ciudad por la voluntad del Cacique de La Palma, y Tazacorte que lo había pedido con ansias, formando el laborioso expediente exigido para el caso, se encuentra sin ser Ciudad, pese a la voluntad del Rey que había firmado el decreto concediéndole ese derecho". A juicio del indignado semanario de Tazacorte, "derechos, decretos del Rey, Gaceta, todo está bajo la voluntad de ciertos hombres que disponen de sus respectivas comarcas con la potestad de un rey absoluto" [13].
En efecto, la gestión del diputado conservador radicado en Madrid tuvo éxito. La gran desilusión llegó el día 28, cuando la Gaceta de Madrid retiró la concesión del título a Tazacorte, arguyendo error, para otorgárselo a la población de Tacoronte en la isla de Tenerife. El diario local reconstruyó los momentos de sorpresa, abatimiento e indignación que sucedieron al conocimiento de la rectificación.
"¿Pero puede ser eso?, se decían mirándose de hito en hito los vecinos de Tazacorte. ¿No somos nosotros los que hemos solicitado esa concesión? ¿No ha sido el nombre de nuestro pueblo el escrito en la Gaceta? ¿No nos ha felicitado el Sr. Pérez Díaz, que es una persona de tanta respetabilidad y que ocupando tan alto puesto en la administración pública no podía sufrir engaño en cosa de este género?"[14]
Imaginad -proseguía el semanario- las llamaradas de indignación" que arrojaron "al cielo los pechos de aquel honrado vecindario al verse miserablemente engañado y despojado por el periódico oficial"[15]. "Ayer y aún hoy -decía el concejal adscrito al barrio- "ha cambiado de aspecto la cosa porque han circulado por allí telegramas desmintiendo la noticia" y "diciendo que el título de Ciudad se concedió a Tacoronte y no a Tazacorte; y ha cambiado de aspecto porque ahora se acentúan más los gritos contra los caciques y diciendo que "Mueran los traidores a la Patria" (refiriéndose a Tazacorte)"[16].
La alegría se trasladaba a Los Llanos. El día 28 se recibió un telegrama del diputado por La Palma, el dirigente del Partido Conservador Pedro Poggio Álvarez, desmintiendo la noticia de que Tazacorte había sido nombrado Ciudad e informando que el título en realidad había sido concedido a Tacoronte. Le tocaba el turno de manifestarse a los habitantes de Los Llanos que también se echaron a la calle y "quemaron centenares de cohetes"[17].
La noticia causó estupor en Canarias y, en las semanas siguientes, las cámaras de comercio hicieron llegar sus quejas. Concretamente, la cámara de El Paso dirigió un escrito al Congreso y al Senado pidiendo que se restituyera a Tazacorte el título de Ciudad, solicitud que fue desatendida[18]. El pago de Tazacorte continuaría integrado en el municipio de Los Llanos catorce años más.
[1] GARCÍA RODRÍGUEZ, José-León: La población del Valle de Aridane en La Palma, Universidad de La Laguna, Tenerife, 1983, p. 215.
[2] GONZÁLEZ VÁZQUEZ, Salvador: Historia de Tazacorte, Ayuntamiento de Tazacorte, Tenerife, 2000.
[3] Habitantes de Tazacorte y La verdad en su puesto, Tazacorte, 24 de marzo y 15 de abril de 1911, respectivamente.
[4] Gaceta de Madrid, 25 de marzo de 1911 (equivalente al Boletín Oficial del Estado).
[5] Escrito remitido por la tenencia de alcaldía, 26 de marzo de 1911, expediente instruido en averiguación de los hechos ocurridos en el pago de Tazacorte de este término, en los días 26 de marzo último y siguientes, con motivo del título de Ciudad, concedido al pueblo de Tacoronte en la Isla de Tenerife, año 1911, leg. 684, estante M, Archivo Municipal de Los Llanos de Aridane.
[6] Declaración del concejal de Los Llanos, 30 de marzo de 1911, expediente instruido en….
[7] Declaración del guardia municipal, 30 de marzo de 1911, expediente instruido en….
[8] Declaración del concejal del barrio de Tazacorte, 29 de marzo de 1911, expediente instruido en….
[9] Habitantes de Tazacorte, Tazacorte, 26 de marzo de 1911.
[10] Declaración del concejal del barrio de Tazacorte, 29 de marzo de 1911, expediente instruido en….
[11] En Canarias lo inverosímil, Tazacorte, 1 de julio de 1911.
[12] Para las personas sensatas, Tazacorte, 22 de abril de 1911.
[13] En Canarias lo inverosímil, Tazacorte, 1 de julio de 1911.
[14] En Canarias lo inverosímil, Tazacorte, 1 de julio de 1911.
[15] Ibíd.
[16] Declaración del concejal de barrio de Tazacorte, 29 de marzo de 1911, expediente instruido en….
[17] ¡Buenas personas!, Tazacorte, 1de abril de 1911.
[18] En Canarias lo inverosímil, Tazacorte, 1 de julio de 1911.

