Quizás no lo sepan pero en nuestra Isla podrán encontrar uno de los ecosistemas más frágiles y crípticos que existen en Canarias. Son los tubos volcánicos, más popularmente conocidos en La Palma con el descriptivo nombre de "caños de fuego", que suelen pasar desapercibidos al conocimiento del ciudadano de a pie. Se conocen en la actualidad más de 130 cavidades repartidas por todos los municipios de La Palma y que están siendo estudiadas por el Grupo de Espeleología "Tebexcorade".
Asimismo, deberíamos saber que durante estos últimos años han sido muchos los isleños (palmeros y foráneos) que han tenido la oportunidad de dejar a un lado sus fobias, mientras salvaban espacios inverosímiles, al deambular por angostos pasajes en la exploración de las entrañas del subsuelo a través de las arterias secas de La Palma; desarrollando y fomentando, al unísono, el más puro espíritu de aventura y solidaridad dentro de la oscuridad más absoluta.
Igualmente, al mismo tiempo que penetramos en el interior de la Tierra y disparamos nuestra imaginación, nos iremos relacionando con ciencias como la Arqueología, la Biología, la Geología, la Paleontología, etc., que nos permitirán tener una idea más completa de la génesis y evolución de nuestra Isla. Descubriremos sobre la marcha un lugar de culto -místico para nuestros antepasados- ya que ha sido y será morada de increíbles seres de vida evolucionada, que tienen nombres sacados de la mitología. Hephaestos, vulcano, junoniae, son especies que siempre nos acompañan mientras observan nuestro deambular por este espacio tan limitado.
Con todos estos valores que tenemos, es lamentable que se haya perdido tanto tiempo -más de trece años desde el primer informe para habilitar una cavidad- y aún no hayamos sido capaces de aunar esfuerzos para acondicionar un par de tubos volcánicos que podamos ofrecer "oficialmente" y así aprovechar el interés que despierta la Espeleología.
Ahora, por fin, parece que hay 1,6 millones de euros de la Unión Europea (bendita Europa) para acondicionar el Tubo de Todoque en Las Manchas, ¡ojalá que no se nos "empache"!
Estoy seguro de que si ofreciéramos visitas controladas y guiadas en algunas de nuestras cavidades -como ya lo hacen otras islas con menos medios y oquedades que la nuestra- obtendríamos un nuevo e importante recurso para nuestra economía. Les puedo asegurar que los que han ido no se han visto defraudados, pues no tenemos nada que envidiar al resto de cavidades de nuestro Archipiélago.

