Puerto de Naos, Costa Gris (y II)

En la prensa de principios de los años 30, del siglo pasado, recoge un rosario de menciones a Puerto de Naos por Costa Gris que evidenciaban el empeño de divulgación e implantación de este acertado calificativo. No conocemos ningún acuerdo plenario del Ayuntamiento que corrobore esta iniciativa.

Debió estar inspirado con la imposición de otros apelativos identificativos, cortos y sonoros, de las costas turísticas del litoral. Las referencias más antiguas las encontramos a finales del siglo XIX en Francia, Costa Azul y Costa Brava en Gerona a principios del siglo XX. Mucho más tarde coincidiendo con el desarrollismo turístico del franquismo aparecen Costa Blanca (1957) en Alicante y otros por estas mismas fechas, Costa del Sol, Costa del Azahar etc. Estos últimos apoyados por el Ministerio de Información y Turismo.

La palmera Costa Gris fue una las "adelantadas" en esta costumbre que se generalizó por la España turística de sol y playa en las décadas de los años 60 del siglo XX. La primera referencia conocida sobre Costa Gris la aporta el periódico palmero El tiempo, en 1934, con artículos firmados bajo el seudónimo Juan de la Costa Gris. Continua Diario de avisos el 3 de agosto de 1935 dando cuenta: "Han marchado de verano para las playas de la "Costa Gris" el Dr. Sr. Capote y señora y don Manuel Gómez y Wangüemert y familia". Días después el mismo rotativo daba cuenta "También ha marchado a la "Costa Gris" con fin de pasar la estación estival, el Jefe de Telégrafos de esta ciudad, don Ángel Jiménez Aizpurua a quien le acompaña su distinguida esposa e hijos".

En esos mismos años la zona se convirtió, y hasta hace relativamente poco tiempo, es lugar especial de noche de bodas (luna de miel). Sin tener establecimiento hotelero alguno las casonas de veraneo de las clases más pudientes de ese momento se convirtieron en albergue para los nuevos matrimonios. Entre esas parejas encontramos la formada por el conocido tinerfeño, escritor, pintor y traductor Constantino Aznar Acevedo quien contrajo matrimonio en Breña Baja en septiembre de 1934 con la palmera Marina Pereira Jaubert. Los padrinos de la boda fueron el médico Benigno Capote Carballo y su esposa Blanca Jaubert, tío político y tía de la novia. Concluye la crónica diciendo: "Terminado este acto los nuevos desposados marcharon para Puerto de Naos, dónde pasaran la luna de miel a los que le deseamos todo género de ventura". Dada la relación de parentesco con el matrimonio Capote-Jaubert debieron pasar estos días en la casona que estos últimos poseían en la playa aridanense.

El calificativo de Costa Gris continuó deambulando en diferentes publicaciones y folletos turísticos. La residencia sólo estival de los propietarios de las viviendas propició el ofrecimiento de las mismas para la llamada Luna de Miel, como ya hemos visto en la década de los años 30. En 1944 contrajeron matrimonio el oficial de infantería Jesús de los Reyes López y la aridanense María Teresa Wangüemert Arroyo, según el Diario de avisos del 17 de mayo de 1934 "La boda se celebró en la intimidad, y los novios marcharon a pasar la luna de miel, que le deseamos muy venturosa, a las playas de Costa Gris, en Puerto de Nao".

En 1944 se publican tres interesantes artículos sobre Costa Gris, firmados por un veraneante palmero, bajo el seudónimo de X, según sus propias palabras escritas en la "playa luminosa de la Costa Gris, en Puerto de Nao". Nos dice que "La Costa Gris tiene una existencia real como magnífica estación veraniega. Se trasladan a ella muchas familias, principalmente de los pueblos del Valle de Aridane y Fuencaliente. La visitan innumerables personas. Existe pues, como decimos, y no por obra y gracia de una literatura de exaltación a la tierra, hecha a base de tópicos. No se trata de un fantástico éxito de propaganda. Si el veraneante, el llegar a Costa Gris, se encontrara con la disolución de que no era lo esperado, se sentirá estafado. Pero no es así".

El veraneante encontraba en la zona costera "Fiestas de todas clases. Los bailes que son frecuentes se celebran -es raro que falten los Domingos- son una nota de color muy pintoresco. Atractivo de selección admirable. Amplia y magnífica playa de la más pura arena, con encanto superlativo. Mar burgués, tranquilo. Ni acorazados ni trasatlánticos. Algunas pequeñas embarcaciones se balancean suavemente". El anónimo cronista señala la ruta a seguir "Para llegar a la Costa Gris, o Puerto de Nao, conviene que nos dirijamos a Los Llanos de Aridane. En la plaza principal de la ensoñadora e ideal ciudad, podemos tomar un coche que nos trasporte, o subir a la guagua de servicio" […] "desde un altozano, sorprende inesperadamente las elegantes casitas de la Costa Gris, que casi parece que se adentran en el mar, para recibir el blanco beso de las olas. Lector: En la Costa Gris estamos… [Diario de avisos 13 de octubre de 1944].

En el mismo rotativo, el 25 de septiembre de 1944, continúa señalando los medios de trasporte hacia la costa: "Nosotros no somos habitantes de la Costa Gris. No porque nos falten ganas de serlo. […] Pero somos asiduos visitantes. Si alguien no lo cree, que se lo pregunten a don Tomás, conocido jefe de los servicios "guagüeros". Relata que hacía dos o tres semanas tuvo "la oportunidad magnífica de asistir a aquel baile en la amplia terraza de la casa de las Sras. Henríquez y Hernández, y los Sres. Lavers y Pestana. Un baile en aquella terraza es casi un baile en el mar, que está en sus plantas. […]. "llegaron también "los 5 de Palma". Los 5 de Palma son cinco llanenses que tocan música, y llegan a todas partes cargados con el pesado instrumental con grandes alforjas de alegría y de ilusiones"[…] amenizaron el más animado baile de la temporada de Costa Gris".

El jolgorio de Costa Gris continuó y "Ya amanecido, llegó a Costa Gris una rondalla de Argual, que no desmintió la fama de que está precedida. La constituye un núcleo de jóvenes que se distinguen por su entusiasmo y por la perfección que tañen la guitarra y la bandurria" […] He aquí estas concisas notas de la vida en la Costa Gris, que este año ha visto el desfile constante de un gentío muy superior al de años anteriores".

En 1946 coincidiendo con los festejos de La Patrona, tuvo lugar en el Casino Aridane una exposición de fotografías y pintura de Manuel Rodríguez Quintero (1897-1971). La crónica firmada por H. [Diario de avisos 31 de julio de 1946] describe el objeto de las "fotografías artísticas", del conocido fotógrafo y pintor, con "los paisajes más bellos de la isla; la Caldera de Taburiente, con todos sus efectos de luces, la Fuente del Pino, balcones típicos y jardines de Aridane, el Remo, Charco Verde, las principales panoramas de El Paso, Tazacorte, y Los Llanos de Aridane, Puerto Nao o Costa Gris". R. Quintero con su obra fotográfica fue otro de los impulsores de la identificación de Puerto de Naos por Costa Gris, conocemos una magnifica fotografía fechada en 1935 subtitulada Costa Gris. En los años 80 el Ayuntamiento, con toda justicia, rotuló una de las céntricas calles del núcleo urbano del barrio costera con su nombre.

Costa Gris continuaba generalizándose incluso fuera de La Palma. Años después el rotativo grancanario Falange [12 de mayo de 1948] publicaba el artículo del escritor Antonio de la Nuez Caballero titulado Yo tengo el recuerdo dormido…. El conocido erudito canario hace un recorrido por la geografía del Valle de Aridane y se detiene en una "playa hecha al socaire de sus salientes llegamos a Costa Gris, playa negra que remataría otro camino".

El topónimo costero de Puerto de Naos o Puerto Nao lo encontramos en otras islas del archipiélago. Existe la posibilidad de corresponder, Costa Gris, al deseo de diferenciar y dar personalidad propia a la playa de Los Llanos de Aridane. Las crónicas continuaron recogiendo Costa Gris en años sucesivos e incluso se recuerda con esta denominación a un kiosco playero, a un supermercado y recientemente se ha rotulado una calle, del núcleo costero, por Costa Gris.

Han pasado ocho largas décadas de aquella apuesta temprana, años 30, de imponer el calificativo e identificativo de Costa Gris para la playa de arenas de origen volcánico de color gris, con pequeñas piedritas de olivina verde, de Puerto de Naos.

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