El actual traje oficial de Los Llanos de Aridane se debe al estudio y recuperación que hizo del mismo el recordado anticuario Cayetano Gómez Felipe (Los Llanos de Aridane 1902-San Cristóbal de La Laguna, 1978), teniendo por modelo un original que fue propiedad de sus antepasados. Efectivamente, en unas notas sueltas de Arsilda Sosa Hernández -por esos años miembro de la Comisión de Fiestas de la Patrona y funcionaria del Ayuntamiento-, consta la descripción -al parecer, al dictado de Magdalena Carballo, cuñada de Cayetano Gómez- de dos referencias que corroboran este último extremo, cuando dice: Camisa, igual a la de Remedios (en caja de india) y ojo ver foto Remedios Gómez. Sabemos que Remedios Gómez Felipe, hermana de Cayetano, participó en la Fiesta de Arte del año 1927, que desarrollaba el tema Las Hespérides. Bien pudiera tratarse la nota ver fotos de Remedios Gómez a las instantáneas obtenidas en esa fiesta, donde suponemos que llevaría puesto el traje de manto y saya y, posiblemente, el original que poseía su familia. La llamada caja de india debe corresponder a algún baúl de cedro, traído de América, donde se guardaba la camisa que trataba de reproducirse.
Por esos años, Cayetano se encontraba residiendo en La Laguna (Tenerife) y los trajes -de mujer y hombre- se debieron confeccionar bajo su dirección, utilizando para ello piezas antiguas. Otra fuente pudiera haber sido el conocimiento que Cayetano Gómez pudo tener de la obra y dibujos de Diston, que conserva en La Laguna la familia de Andrés de Lorenzo Cáceres, con la que estaba unida por lazos familiares y de amistad.
Los documentos manuscritos de Arsilda Sosa Hernández recogen una descripción -como ya dije, apuntada por Magdalena Carballo- y los gastos por la hechura de los trajes de la pareja. El traje del varón se componía de
"Pantalón, tapa balazo y pretina con botones. Alto, a la rodilla. Para sujetarlo faja de seda natural de cualquier color, mejor morada. Camisa, igual a la de Remedios (en caja de india). Corbata: cinta de seda de dos dedos de ancho y amarra sin lazo, con vuelta sola. Chaqueta: solapa estilo smoking, 4 botones dorados. En mangas tres o cuatro, detrás 2 grandes. Zapatos con hebilla dorada. Sombrero, cerrando hebilla dorada cinta de terciopelo. [Para el vestuario femenino se describe:] manto y saya, enagua bordada punto cruz. Abanico y joyas. [En otra nota titulada Prendas traje típico, leemos:] hombre: Chaleco, Chaqueta corta con botones dorados, pantalón corto terciopelo, medias, camisa, corbata de raso, como cinta sólo con pasada, sombrero de pelo, con broche en unión cinta, hebillas doradas en zapatos. [Para la Mujer:] manto y saya, enaguas, abanico, medias blancas y prendas al cuello y pendientes".
Aun en la distancia, Cayetano Gómez cuidó con el más mínimo detalle la confección de la pareja de manto y saya de su ciudad natal. Arsilda Sosa guarda una pequeña nota manuscrita firmada de su puño y letra que dice, refiriéndose al sombrero del varón: «Cósanle la cinta al sombrero, y en la lazada le ponen esa traba. Las puntas van sueltas. Cuando encuentre los botones los mandaré. Cayetano». Queda claro, pues, que Gómez Felipe remitió complementos desde La Laguna a Los Llanos de Aridane con destino a la indumentaria. Un curioso detalle que consta en las notas de Arsilda Sosa y que corrobora lo dicho es: Falta= abanico Cayetano.
Los gastos ocasionados con la confesión de la indumentaria se desglosaban, según los apuntes de Arsilda Sosa, de la siguiente manera:
"Dª Severa 300,00; Bélgica enagua, Carmen 30,00; María Victoria 40,00, Luis 1683,30, forro traje típico 25,00, Dª Flora, chaquetas, 50".
Severa Calero Mederos fue la costurera que confeccionó el manto y saya. Años después y siguiendo los mismos patrones, compuso un manto y saya infantil para su nieta Miriam Gómez Henríquez y para esta misma vistió una muñeca con idéntica indumentaria. Dª Flora debe tratarse de Florentina Capote y Bélgica, que bordó las enaguas, de Bélgica Yanes. Cuando se dice Luis corresponde a Luis Gómez Camacho, propietario junto a su hermano Amadeo de un comercio textil. En este comercio, fundado en 1931, se adquirió la tela negra de «tafetán de España» con la que se cortaron los primeros trajes de manto y saya de Los Llanos de Aridane, tanto el del Ayuntamiento como el que se realizó con destino al Hogar Canario de Madrid (hoy, Casa Canaria).
Estas cuestas corresponden a la confección de una pareja, a solicitud del palmero Esteban Pérez González (hermano del que fuera Ministro de la Gobernación, el palmero Blas Pérez González), presidente del Hogar Canario, remitiera a Madrid el Ayuntamiento con destino a una «exposición del traje regional canario» que completara una colección de toda la Isla. En la misma documentación se recoge: paquete «entregado a D. Esteban».
En efecto, en el pleno de la Corporación municipal de fecha 26 de junio de 1956, se dio "lectura a un escrito de fecha 15 del mes de junio en curso, recibido del señor Presidente del Hogar canario, en Madrid, en el que se solicita por este Ayuntamiento les sea facilitado una pareja de trajes típicos de esta localidad para ser utilizados en las exhibiciones de cantos y bailes que dicho Hogar viene efectuando; los señores asistentes se dan por enterados y se delega en esta Alcaldía para que gestione las posibilidades e importe necesario para poder ser atendida la petición".
La pareja de manto y saya de Los Llanos de Aridane se remitió a Madrid, según consta en un mandamiento de pago a Arsilda Sosa, por un total de 3.367.00 pesetas «para el pago de compra y confección de un Traje Típico de esta Ciudad para remitir al Hogar Canario de Madrid». En sesión de 21 de noviembre de 1957, el pleno municipal aprueba el pago. Según consta en el correspondiente inventario del año 2000, la hoy llamada Casa Canaria madrileña cuenta con una capisaya (manto y saya) de color negro procedente de La Palma.
Al mismo tiempo que se realizaban el manto y saya y su pareja para el Hogar Canario, se hizo otro igual, quedando en propiedad del Ayuntamiento. En el expediente de mandamiento de pago número 800, de fecha 9 de agosto de 1958, se determina, en concepto de «Créditos que se Reconozcan», satisfacer la cantidad de 3.328,30 pesetas al "Sr. Alcalde Accidental Don Manuel Pérez Acosta, para atender el pago de la adquisición de los diversos artículos y mano de obra de confección de un traje típico de Los Llanos de Aridane, según acuerdo de la Permanente celebrada el día 22-7-58".
En el mismo expediente, el Secretario del Ayuntamiento certifica el acuerdo de la Permanente, añadiendo, además del pago de 3.328,30 pesetas, un dato esclarecedor e importante: la indumentaria fue destinada «para la pareja que lo lució durante las pasadas fiestas de esta población», lo que nos confirma que la reina y su pareja del año 1958 fueron los que lucieron los trajes por primera vez.
Aún más informativa resulta la factura que consta en este mismo expediente: «Relación de gastos según recibos adjuntos ocasionados en la compra y confección del traje típico de Los Llanos de Aridane que ha de quedar en este Ayuntamiento». El desglose de la factura es el siguiente:
"Hechura del pantalón, 30,00 pesetas; hechura de camisa, 40,00; hechura del manto y saya, 300,00 pesetas; forro del pantalón, 25,00; arreglo chaquet, 50,00; compra comercio de D. Luis G., 1.683,30 pesetas; 2 fajas seda natural para este traje y el que se mande a Madrid, 1.200 pesetas".
Al parecer, entre junio y julio de 1958, el Ayuntamiento no había remitido en su totalidad el traje al Hogar Canario, según se deduce por esta factura, en la que se especifica: «2 fajas seda natural pare este traje y el que se mande a Madrid».
Es muy probable que el origen de que desde 1958 el Ayuntamiento cuente con este bello exponente de la indumentaria tradicional se encuentre en la solicitud de los palmeros afincados en Madrid, solicitud que motivó al Ayuntamiento y a un grupo de inquietos aridaneses para su confección: uno con dirección al Hogar Canario y otro que ha de «quedar en este Ayuntamiento».
El hecho de que lo luciera la reina de las fiestas patronales, Hermela Acosta, nos hizo pensar en un primer momento que lo vestiría durante los festejos de 1957. No fue así. El equívoco partió de la impresión de una postal fotográfica en la que aparecían Hermela Acosta y Adalberto Rodríguez. Esta famosa y conocida postal partió de una iniciativa del Ayuntamiento. El pleno de 31 de enero de 1958, "a propuesta del señor teniente de Alcalde D. Manuel Pérez Acosta, por unanimidad, se acuerda delegar y facultar al señor Alcalde para la compra a Don Manuel Rodríguez Quintero de quinientas postales, con una composición fotográfica iluminada en colores, en la que figure una pareja con el traje típico de esta ciudad y el escudo municipal sobre una fotografía de la Plaza de España como fondo, como asimismo también se le faculta para que pueda ordenar el pago del importe de la referidas 500 fotografías, lo que una vez debidamente impresas, serán destinadas a fines de propaganda turística de este Municipio".
Efectivamente, de estas postales se imprimieron dos versiones: una coloreada y otra en blanco y negro, en las que aparecen Hermela Acosta y Adalberto Rodríguez. La fecha de obtención de la imagen de la pareja se sitúa con posterioridad al 31 de enero de 1958 y con anterioridad a fines de junio de ese mismo año. Esta última datación la deducimos en base a que ya en los meses de junio y julio de 1958 debió ser la reina de ese año quien luciese el traje, no Hermela, cuyo reinado trascurrió entre su elección en el verano de 1957 y junio del siguiente.
El 29 de junio de 1958 Mary Lulia Fernández Rodríguez viste el traje de manto y saya, junto a Eduardo Anglés, sobre una carroza en la Romería de san Isidro. Entre ambos documentos gráficos se aprecia una diferencia destacada. Adalberto Rodríguez porta una chaqueta (corte frac) con gran cola y una ancha corbata pajarita; sin embargo, Eduardo Anglés lleva chaquetilla corta (chaquet, según la factura) y una cinta a modo de corbata sin nudo, sólo con una lazada -tal y como apuntaba Cayetano Gómez-, además de una faja de seda con flecos y lazada de cinta suelta en el sombrero de copa, que no se aprecia en la imagen de Adalberto, aunque pudiera llevarlo. Extremos diferentes que nos hace pensar que Hermela y Adalberto fuesen vestidos para «la foto» aprisa y corriendo, siendo realmente Mary Lulia y Eduardo quienes ya en la edición de las fiestas patronales de 1958 vistieran la definitiva indumentaria tradicional y oficial de Los Llanos de Aridane.
El traje de mujer de Los Llanos de Aridane se compone de tres piezas principales: la saya (falda), el manto y la camisa. El manto, al contrario que otras variantes, va separado y se ajusta de atrás hacia delante con una cinta.
La falda o saya discurre en todo su contorno en anchos pliegues y sin barredera. El manto, en este caso, no es una doble falda. Es pieza separada con un extremo plegado, muy menudo. Va sujeto con una cinta alrededor de la cintura -que no se ve a simple vista- y abre espléndidamente en la espalda a modo de abanico al sujetar el otro extremo por otra cinta bajo la nuca y una fina almohadilla sobre la cabeza. Una cinta o cordón negro une las muñecas con el manto, favoreciendo la elegancia y el despliegue henchido del manto cuando camina quien lo luce.
Las tres piezas son de color negro, salvo los puños y la gárgola de fino encaje de blonda que ribetea el escote, en corte bandeja, y la espalda. Como complemento, la dama viste hermosos pendientes, rosario de oro y un gran abanico. Esta manera de lucir el manto y saya concuerda -diríamos que con exactitud- con lo que nos describe en 1895 Domingo J. Navarro:
"El manto era una holgada toca de alepín negro que, menudamente plegada a la cintura, cubría el medio cuerpo tapando la cabeza, la cara y el pecho. La saya de la misma tela y color se ajustaba también a la cintura y descendía con anchos pliegues hasta los pies".
Como vemos, no hay referencia a sombrero alguno. Interpretamos que la saya o falda descendía con anchos pliegues hasta los pies, de igual diseño que la saya o falda de Los Llanos de Aridane.
La indumentaria de manto y saya de Los Llanos de Aridane se ha convertido con el transcurso de los años en un icono e identidad propia del municipio.

