El 2 de julio de 1943 se entrenó la actual la loa a la Virgen de los Remedios en la plaza de España de Los Llanos de Aridane, con letra del aridanense y Cronista Oficial Pedro Hernández y Hernández (1910-2001) y música del tinerfeño Domingo González Ferrera (1913-1993), por esos años director de la Banda Municipal de Música aridanense. El estreno corrió a cargo de las hermanas Lutgarda y Pepita Ortega [hijas del médico municipal de Garafía, el palmero Antonio Ortega Sánchez] que cantaron la primera y segunda voz respectivamente, acompañadas de coro y orquesta.
La prensa insular recogió la efeméride: "El retorno al templo resultó brillantísimo y emocionante. La Virgen, en su trono magnífico, rodeado de millares de fieles. Ya en la Plaza de España, las Srtas Pepita y Lutgarda Ortega Ramírez de Arellana cantaron la preciosa Loa a la Virgen que, estrenada este año, fue admiración de todos los que la oyeron. Delicadeza, inspiración, sentimiento. Tiernas voces que subían como humo de incienso al trono de la Virgen. Autores de música y letra: el maestro Ferrera y el poeta Pedro Hernández. La parte decorativa a cargo de la Srta. Juana Tabares, sencillamente maravillosa. Luego, la Plaza quedó fantásticamente iluminada, entre fuegos de artificio y la tradicional cascada de la torre" (Diario de avisos, 26 de julio de 1943. p.4)
Conservamos una cuartilla mecanografiada que debió ser escrita por Pedro Hernández. Este documento nos induce a pensar que debe corresponder a la primera versión o borrador de la Loa de 1943, no coincide textualmente con la segunda y definitiva. Recordamos a Pedro Hernández, cuando el "papel de calca" era la fotocopiadora de ahora, con una cartera porta-folios repartiendo sus versos entre los convecinos amantes de la literatura y recibiendo comentarios y aportaciones a su extensa y constante obra falta de una recopilación detallada, hoy dispersa en prensa, programas y otras publicaciones. Esa hojita debió pertenecer a algunos de sus amigos, posiblemente a Nievitas Arroyo Felipe asidua lectora, amante de la literatura y el teatro.
En esta primera versión no debió encajar perfectamente con la música. Siguiendo el mismo hilo conductor, el poeta perfecciona y madura hasta encontrar una versión última. No obstante, tiene el poema, tal y como en un primer momento fue escrito, un alto valor literario especial e histórico para Los Llanos de Aridane.
Primer poema o borrador:
Loa a la Virgen de los Remedios
Letra de Pedro Hernández
Música del maestro Ferrera
Virgen de los Remedios, Patrona de Aridane:
Detén tu marcha para con el mejor fervor
que llegue a ti en ofrenda de ternura un tesoro,
entre líricas voces este canto de amor.
Perdona que interrumpa tu marcha venturosa
entre el pueblo entusiasta que te sigue con fe,
más la humilde armonía de mi voz jubilosa
hiere el aire este día porque te ama y te ve.
DUO
Y por eso de amor encendidas
nuestras almas que vibran unidas
cantan hoy la más pura canción.
Y a ti estrella radiante del cielo
por la escala de luz del anhelo
van pidiendo con fe protección
a ti que eres del alma consuelo
y refugio de nuestra emoción.
CORO
En lumbre de claveles,
de nardos y jazmines,
puso Dios pinceladas
Con verdor de espesura,
y encendió de Aridane
en color los jardines
para que contemplaran
aún mayor, tu hermosura.
Y porque el Valle siempre
en ti vio, Virgen Santa,
la mirada de luz
de tu faz milagrosa,
hoy revive la mágica
primavera a tus plantas
desgranando collares
de azucenas y rosas.
Virgen Santa: en tus ojos, clara aurora de amores,
fulgente luz que alumbra las horas del dolor,
hay un vago reflejo de célicos colores,
crepuscular ensueño en jardines de flor.
Mírame así, con tiernas miradas amorosas.
Mírame dulcemente, que yo siempre te amé.
¡Y que todos los años bajo un palio de rosas
pases por entre el pueblo que te sigue con fe!
DUO
Virgencita de todos querida
nuestro acorde rompe en despedida,
ya te vas a tu santa mansión.
¡Adios! Bello y eterno lucero
de los dulces consuelos venero,
blanco lirio de amor y perdón …
Guarda siempre este canto sincero
Allá en lo hondo de tu corazón.
No sabemos lo que realmente pasó para que la letra actual de la Loa a la Virgen de los Remedios no se corresponda estrictamente con la que Pedro Hernández definitivamente reconociera como suya en otras publicaciones.
Letra de la actual loa a La Patrona.
Virgen de los Remedios, Patrona de Aridane:
Detén tu paso para con mi canto mejor,
que llegue a Ti en ofrenda de ternura un tesoro,
en lírica plegaria, como un raudal de amor. (primera voz)
Perdona que interrumpa tu marcha venturosa
entre el pueblo entusiasta que te sigue con fe,
más la humilde armonía de mi voz jubilosa
hiere el aire este día porque te ama y te ve. (segunda voz)
Y por eso de amor encendidas
nuestras almas que vibran unidas
cantan hoy la más pura canción.
Y a ti, estrella radiante del cielo,
por la escala de luz del anhelo
van pidiendo con fe protección,
a Tí que eres del alma consuelo
y refugio de nuestra emoción.(duo)
En lumbre de claveles,
de nardos y jazmines,
puso Dios pinceladas
con verdor de espesura;
y encendió de Aridane
en color los jardines,
para que contemplaran
aún mayor, tu hermosura.
Y porque el Valle siempre
en tí vio, Virgen Santa
la mirada de luz
de tu faz milagrosa,
hoy revive la mágica
primavera a tus plantas,
desgranando collares
de azucenas y rosas. (coro)
Tus ojos maternales son aurora de amores,
gracia celeste para las horas del dolor,
luz de plata que trae divinos resplandores
al alma esperanzada que florece en fervor. (primera voz)
Lleguen a mí tus tiernas miradas amorosas,
mírame dulcemente, que yo siempre te amé.
¡Y que todos los años bajo un palio de rosas
pases por este pueblo que te sigue con fe (segunda voz)
Virgencita de todos querida,
nuestras voces son ya despedida
pues te vas a tu santa mansión.
¡Adiós! Bendito y eterno lucero
de armonías de paz un venero,
blanco lirio de amor y perdón…
A Tí hoy vuela este canto sincero
desde lo hondo de mi corazón. (dúo) (al coro)
Analizando la que para nosotros fue la primita versión se observa que no se corresponde textualmente con la segunda. El poeta expresa libremente sus sentimientos hacía la Virgen utilizando, en algunos casos, serventesios. Fundamenta la estructura de los versos en una oración a Nuestra Señora de los Remedios, escrita para ser orquestada y cantada. Los dos últimos versos, de la segunda versión, cambian radicalmente el sentido de la primera pasando a manifestar que el canto sincero brota y vuela de los más hondo del corazón del poeta. Por lo contrario en la primera versión pide que sea la Virgen la que guarde ese canto de oración, en "en lo hondo de tu corazón". Pedro Hernández consigue plasmar sus más profundos sentimientos de devoción hacia la Virgen.
La Patrona del Valle de Aridane, bajo un palio de rosas, recorre las calles de la ciudad de Los Llanos de Aridane y entre la espesura de los laureles de indias de la Plaza de España volverá, el dos de julio, a sonar acordes de despedida cuando entre un su santa mansión el "blanco lirio de amor y perdón…".

