La larga marcha

Allá por el año 2008, nos despertaron del sueño con una pesadilla. Muchos españoles se acostaron aspirando al Estado del bienestar y se levantaron braceando en medio de un naufragio económico.

Las radios empezaron a retransmitir los sonidos del desahucio: protestas, en ocasiones golpes, mucha veces gritos y llanto. "Lanzamiento" es el término jurídico que recibe este horror. Según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, hasta 2014, trescientas cincuenta mil familias fueron "lanzadas" a la intemperie. Más de un millón de personas en la calle.

El desahucio era el arranque de una larga marcha jalonada de paro, recortes y empobrecimiento. El país veía con estupor como los indicadores de pobreza aumentaban y se hacían endémicos. La tasa de pobreza iba por el 22,2% en 2014 y el número de hogares que no ingresaba rentas salariales, ni pensiones de la Seguridad Social, ni prestaciones por desempleo ascendía a setecientos setenta mil a principios de 2015 (Informe Foessa).

Poco a poco, muchos ciudadanos se fueron alejando y convirtieron el andar en despedida. De acuerdo con los estudios publicados, desde el inicio de la crisis, entre trescientos mil y setecientos cincuenta mil españoles han intentado buscar trabajo en Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Alemania, Ecuador, Chile, Brasil o Australia. Las discrepancias en las cifras obedecen a la carga política que contienen. No en vano, dependiendo del extremo de la horquilla que se escoja, el descenso de la cantidad de parados en España será mérito de la eficacia del Gobierno o se deberá al arrojo de nuestros emigrantes.  

Para cerca de tres millones de personas, el periplo ha desembocado en el "precariado" (Informe Foessa-2015). Bien en la franja de los que no llegan a "mileurista", bien en el nivel de quienes no alcanzan el salario mínimo. Hace unos días, un consejero del gobierno canario describió este emergente colectivo social a los medios de comunicación: jóvenes bien formados, con familia de uno o dos hijos, que, a pesar de tener empleo eventual, no disponen de un salario suficiente para mantener a los suyos y deben recurrir a los comedores de la beneficencia para alimentarlos.

Mientras, las decisiones del Gobierno llevaban a dudar si era de todos, por todos y para todos. Aparecieron decretos inclementes que aumentaron la desigualdad en España; escándalos de corrupción que vaciaron de moralidad las instituciones; leyes "mordaza", concebidas para acallar la protesta…. Nada que aliviara la carga del caminante.

El desgaste de los años recorridos ha atenuado la indignación. Pero, la gente sigue manifestándose más crítica que resignada con quienes se aprovecharon del saqueo. De hecho, un 50,8% de los encuestados por el CIS considera que la corrupción es uno de los principales problemas del país (Barómetro de mayo-2015). Primero, porque aún está por auditar cuánta responsabilidad tuvo la corrupción en la crisis, en cuántos miles de millones desangraron la economía nacional. Segundo, por la insensibilidad que derrocharon los corruptos cuando la cara A reclamó sacrificios a sus paisanos, al tiempo que la cara B proseguía con sus manejos.

Las elecciones a la vuelta de la esquina no parecen la última etapa. Ni de la diáspora exterior, ni del desahucio interior. Menos, después de los anuncios de "leve desaceleración económica" que publica la prensa (El País, 2-11-2015). Uno no puede evitar sonreír cuando lee que la "clara recuperación" económica se debe a la política seguida por el Gobierno y la "leve desaceleración" económica es culpa de la coyuntura internacional. Todo para decir que las recetas aplicadas valen y, en consecuencia, hay que "profundizar en las reformas". Ya saben: menos servicios públicos, menos salarios y más facilidad de despido.

No, nadie espera que tras el recodo de las elecciones generales aparezca el final del túnel. Los comicios serán un jalón más para una marcha, que, aún, debe dilucidar si es de derrotados camino del destierro o de peregrinos en pos de la tierra prometida.

Días atrás, la escritora Almudena Grandes se decantaba por lo primero. Tenía la convicción de que "hemos perdido otra guerra", porque "a esto lo llamamos crisis económica pero ha sido una guerra de los poderes financieros y los especuladores contra las soberanías de las democracias" (El País, 6-11-2015).

Otros coinciden en la tristeza, pero se aferran a la esperanza del que no tiene más remedio. Quizás, parodiando las palabras que pronunció Sir Winston Churchill en los momentos más amargos de la Segunda Guerra Mundial, una pequeña victoria de los caminantes traiga "el final del principio".

 

COMENTARIOS (5)

  1. Rita Martin dice:

    Don Salvador González no se prodiga mucho con sus jugosos artículos, pero en honor a la verdad, siempre que tenemos oportunidad de leer uno nuevo, no sólo da en el calvo sino que suele poner el dedo en alguna de las sangrantes llagas que sobrellevamos como podemos.

    Y es que el asunto viene como anillo al dedo para un asunto que todavía me ronda la cabeza, y es que de jubilado se tiene mucho más tiempo para observar las realidades que nos rodean.

    Hace unos días trataba yo de resumir una serie de datos que han venido a constituir una tendencia que cada día que pasa va aproximando más a la pobreza a una importante masa social dentro de la cual vivimos muchos canarios, y no es otra que la industria del turismo con todos sus aledaños.

    No es que otros sectores vayan mejor, pues en palabras de las instituciones y sus estadísticas, el turismo en Canarias va como un tiro, con fuerza y hacia arriba. También piensan así una gran parte de la clase empresarial que lo dirige.

    Pero ya que tratamos de estadísticas, se produce la paradoja del pollo que todos los días comían de media los habitantes de un determinado país, pero claro, dice la sentencia, que en realidad no comían un pollo por persona, sino que algunos comían dos pollo y otros sólo las alitas, y eso con suerte.

    Sin embargo, de lo que pocos hablan, y me llama la atención de que los sindicatos tampoco, es de la tremenda "devaluación" general y en múltiples conceptos que sufren las rentas de los trabajadores del sector.

    La grandes filas de parados a las que en Canarias nos hemos acostumbrado, han incidido en las condiciones laborales de muchos establecimientos. Supongo que haya "empresarios" y empresarios a la hora de aprovechar la penuria para exigir una carga de trabajo que supera con mucho lo que se consideraba "normal", hace tan sólo tres años.

    Exceptuando las grandes empresas, donde se respeta más los convenios laborales, es habitual en los establecimientos menores y sobre todo de restauración, trabajar sesenta horas semanales, cobrar por cuarenta y estar cotizando por veinte, gracias al milagroso invento de los múltiples contratos parciales.

    En los últimos años, y gracias a las facilidades de contratos en prácticas que una gran parte de los trabajos fijos de categoría intermedia han sido sustituidos por licenciados universitarios tanto de ADE como de EyA. Turísticas, Ciencias Económicas e Ingenierías varias, con salarios tres veces inferiores a los trabajadores que venían llevándolos a cabo anterirmente.

    Gracias a dios, las universidades canarias todos los años tienen una buena producción de titulados para incrementar las largas listas del jóvenes que con ilusión van esperando una
    una oportunidad que en gran parte de las veces, al concluir el contrato son sustituidos por otros en las mismas condiciones, en contra de las "esperanzas" depositadas durante el año con un nivel de esfuerzo y dedicación a fin de hacer méritos a los que la empresa suele anteponer sus intereses de costes.

    El nivel de frustración es tan grande que uno se maravilla que nuestros jóvenes tengan la paciencia del santo Job, pero pensándolo bien no es raro que así suceda ante la realidad de:
    "Esto es lo que hay, si quieres lo coges y si no lo dejas, que mira el tocho de solicitudes y curriculums que tengo para elegir.

    Si dejamos aparte los grandes establecimientos alojativos, y consideramos el inmenso volumen de industria turística de la calle, o sea, bares, restaurantes, tiendas varias, cafeterías, pubs etc, y viendo el efecto que la contratación de gran parte del turismo en régimen de "todo incluido" tiene a la hora de captar clientes, nos explicamos la precariedad de ingresos del sector, teniendo que pagar la mayor parte de la factura sin comerlo ni beberlo, esa pléyade de trabajadores en situación de mayor debilidad, donde la retribución por hora trabajada se acerca a tiempos bastante pretéritos.

    Pero, claro detrás está la necesidad y problemas personales de cada uno, donde las opciones a escoger son bastante escasas.

    Me pregunto que si esto pasa en un sector pujante, como el turismo, que será de otros sectores.

    Por eso cuando veo al Sr. Rajoy y sus adláteres sacando pecho y dirigiéndose a esta España feliz, campeona del mundo mundial en crecimiento y creación de empleo, me pregunto si será ignorancia o cinismo.

    Si las cifras de la macroeconomía son ciertas, alguien calladito la boca, se está zampando gran parte de los pollos.

  2. Salvador González Vázquez dice:

    Sí. Lo peor de un sistema económico es que subsista alimentándose de los derechos y la felicidad de los ciudadanos. Tal y como están las cosas, la economía es lobo para el hombre.

  3. Fabi dice:

    Hablar de economía no es fácil, también deja de serlo cuando se hacen comparaciones entre las ganancias de unos y otros, se sobre entiende que aquellos mejor preparados superan a los que no aprovecharon su tiempo de estudios, algo así como quien puede ver y quien nació ciego, no podemos mirar el presente, hagamos un estudio del pasado y encontraremos que hoy tenemos lo que aprendimos ayer y el futuro dependerá de lo que podamos aprender hoy.
    Lamentable que exista poco o ningún interés en solucionar los problemas de pobreza que una parte de la población tiene o pudiera tener, el desempleo existe con pago incluido y trabajo extra por fuera, no podemos achacar al gobierno ( gobierno que siempre esta lleno de buitres esperando el zarpazo al dinero publico y puede al estilo Pujol con un yo no fui…),
    Amigos cada uno tiene su razón en su comentario, pero la verdad esta fuera de nuestro alcance, queda mucho por saber y difícil sera poder abrir esa caja oculta del bien y el mal en nuestra sociedad, sociedad que será buena si los gobernantes se esmeran en hacer bien su trabajo y con honradez, mientras sigamos orando (si usted es creyente) para ver si este enredado tinglado se arregle.
    Gonzales, aun cuando San Francisco se comunicaba tranquilamente con los lobos…de seguro entendida de economía…de lobos.

  4. Fabi dice:

    Sr. Gonzalez, de seguro nuestros foreros conocen muy bien de economía, aun así me atrevo a poner este enlace donde se explica de forma simple los principios de la economía.
    Muy interesante su articulo.

  5. Fabi dice:

    Aun cuando de seguro todos conocen este tema, aquí les dejo lo prometido en mi anterior comentario, perdon pero olvide de copiar el link.

    Definición de
    economía

    La economía puede enmarcarse dentro del grupo de ciencias sociales ya que se dedica al estudio de los procedimientos productivos y de intercambio, y al análisis del consumo de bienes (productos) y servicios. El vocablo proviene del griego y significa “administración de una casa o familia”.
    Economía

    En 1932, el británico Lionel Robbins aportó otra definición sobre la ciencia económica, al considerarla como la rama que analiza cómo los seres humanos satisfacen sus necesidades ilimitadas con recursos escasos que tienen diferentes usos. Cuando un hombre decide utilizar un recurso para la producción de cierto bien o servicio, asume el coste de no poder usarlo para la producción de otro distinto. A esto se lo denomina coste de oportunidad. La función de la economía es aportar criterios racionales para que la asignación de recursos sea lo más eficiente posible.

    A grandes rasgos, pueden mencionarse dos corrientes filosóficas respecto a la economía. Cuando el estudio refiere a postulados que pueden verificarse, se trata de economía positiva. En cambio, cuando toma en cuenta afirmaciones que se basan en juicios de valor que no pueden comprobarse, se habla de economía normativa.

    Para el alemán Karl Marx, la economía es la disciplina científica que analiza las relaciones de producción que se dan en el seno de la sociedad. Basándose en el materialismo histórico, Marx estudia el concepto del valor-trabajo que postula que el valor tiene su origen objetivo según la cantidad de trabajo necesaria para obtener un bien.

    Hay que destacar que existen numerosas escuelas del pensamiento económico, que presentan diferentes enfoques de análisis. El mercantilismo, el moneratismo, el marxismo y el keynesianismo son algunos de ellos.

    La palabra economía tiene muchos usos que permiten vincularla con diferentes aspectos de los intercambios comerciales o las relaciones de oferta-demanda que existen. Algunas de estas acepciones son:

    Economía sostenible, también conocida como desarrollo sostenible, es un nuevo término que se ha puesto de moda en los últimos años y que encierra un proyecto de vida social basado en la reutilización de la materia prima para fines diversos. Se trata de cambiar el proceso de productividad en base a una economía basada en el cuidado del medio ambiente y en la mejora de la calidad de vida de una sociedad. Básicamente se busca satisfacer las necesidades de las generaciones que se hallan viviendo en un determinado espacio temporal sin poner en riesgo la subsistencia o las posibilidades económicas de las futuras generaciones.

    Economía empresarial es la forma en la que una organización, puede manejar sus recursos y servicios, ofreciendo una visión competitiva frente al mercado. Se vale de varias disciplinas científicas que permiten llevar a cabo dicha labor. Es una forma de aplicar economía en el ámbito de una empresa y deben tenerse en cuenta para su buen funcionamiento valores externos como índices de la bolsa, demanda de mercado y otras variables.

    Economía natural como lo define el biólogo M.T. Ghiselin, es el estudio de las consecuencias que la escasez causa en los seres vivos. Proponiendo un análisis profundo sobre las acciones humanas y sus efectos secundarios en el medio ambiente.

    Economía política es el estudio de los comportamientos humanos, examinados dentro de un contexto jurídico característico. La economía política se relaciona con la economía natural en cuanto a que las acciones humanas, su economía política puede afectar el entorno natural, de forma positiva o negativa, la interacción de los seres vivos con el medio lo modifica siempre.

    Economía mixta es un sistema de intercambio comercial que no es totalmente libre, donde el estado se encarga de pautar ciertas normas que posibiliten una equilibrada distribución de las ganancias entre los diferentes comerciantes de ese sistema económico.

    La Economía de mercado es un sistema social donde los factores que influyen son la división del empleo, de los bienes y servicios y la interacción entre los entes que componen una sociedad. Se trata de un sistema libre de precios fijados por la demanda y la oferta. Es un sistema económico absolutamente libre, donde los que intervienen en el ejercicio de compra-venta pautan las condiciones. No existe hoy en día ningún país donde la libertad comercial sea absoluta.

    Lee todo en: Definición de economía – Qué es, Significado y Concepto http://definicion.de/economia/#ixzz3sB2Vxx43

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