Como ya he comentado muchas veces las islas son ecosistemas jóvenes y frágiles, y la llegada de una especie foránea es siempre un problema para nuestra flora y fauna endémica. Desde que llegamos a estos paraísos oceánicos son cientos las especies que hemos introducido.
Una de tantas es el agraciado plumero o rabo de gato, planta gramínea de origen africano muy apreciada en jardinería lo que le ha llevado a ser implantada en muchos lugares del planeta pero que no deja de ser un gran invasor que le ha permitido conquistar todo el archipiélago canario en poco menos de 80 años. A principios del siglo pasado (años 40) ya representaba un gran problema para Tenerife y Gran Canaria y en la década de los setenta comenzó a conocerse en La Palma, donde rápidamente ocupó un territorio que llegó a representar unos 45 km2.
Para un enemigo poderoso era necesario actuar contundentemente. Así, en septiembre de 1997 comenzó un despliegue a su medida, personificado por un equipo humano constituido por dos biólogos, un ingeniero, cuatro capataces y 90 peones, más la colaboración puntual de agentes de medio ambiente, técnicos del Cabildo Insular, técnicos del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente y miembros del Dpto. de Botánica de la Universidad de La Laguna, todos juntos pusieron en jaque a esta plaga y redujeron sus poblaciones en un 93%.
Pero el proyecto acabó en febrero de 1999 y según me han comentado, entre los cambios políticos y las desidias administrativas, no se le dio continuidad al programa para poder erradicar el problema, en pocas palabras no se le aplicó "la puntilla" y la consecuencia es evidente, hoy en día el rabo de gato de nuevo está extendido por todas las zonas bajas de nuestra isla.
Es una planta que se ha vuelto bastante antrópica ocupando parcelas de cultivos abandonados, edificaciones, escombreras, cunetas, desmontes y taludes de carreteras pues aprovecha la diseminación más eficaz: el tráfico, ya que los frutos maduros que están rodeados de pelos plumosos son arrastrados por las corrientes de aire que generan los coches al pasar.
Pero lo que de verdad resulta descorazonador es que se proyecten desde nuestras administraciones programas de control de maleza en los bordes de carretera y no se informe a los operarios que realizan estas tareas de cómo hay que actuar con determinadas plantas. No es de recibo que con todo el dinero que hemos invertido en luchar contra el Pennisetum, utilicemos una desbrozadora para la limpieza, pues lo que hacemos es podar la planta -ahora mismo está brotando con un vigor impresionante- y dispersar sus semillas. Así, lo único que conseguimos es extender el problema. Era terrible ver -este verano en Mazo- como miles de frutos eran arrastrados por el viento carretera abajo hecho, que unido a la enorme valencia ecológica y su gran plasticidad fenotípica, le permitirá usurpar nuevos territorios que se convertirán en reductos para esta singular planta. Un claro ejemplo de esto pueden ser los hermosos prados que existen hoy en día sobre el asfalto del aeropuerto de Buenavista, esperando que el azote de algún temporal invernal los haga despegar como huestes conquistadoras de fortuna.
Señores políticos cuando se dé luz verde a un proyecto de estas características sin comprobar cómo se van a realizar las actividades, la responsabilidad de esa equivocación es suya y perjudica a toda la sociedad. Si lo que ocurre es que la empresa contratada para este fin está haciendo las cosas mal, pues a sancionar a quien corresponda para que no vuelva a ocurrir. Pero desde luego que no nos deje indiferente a unos y a otros.


Estimado don Rafael: “Desde la Administración nos alegra enormemente que nos formule esa pregunta”. Nuestra preocupación, como no puede ser de otra manera, ha sido permanente y constante. Incluso, en 1999, nuestro Cabildo Insular, publicó un libro que recoge los éxitos conseguidos, la importancia de erradicar la planta en las 50 parcelas donde quedaba rastro de la misma, así como las pautas a seguir en el futuro. Decíamos entonces, que esta grácil especie era como el virus de la gripe, si pretendíamos mantenerla a raya, deberíamos permanecer atentos y mantener planes de seguimiento o “vacunación” anual. Así lo reconocimos, lo asumimos, pero NO LO HICIMOS.
¿Por qué? Eso ya es más difícil de contestar, porque –no sé cómo decirle- la Administración por sí misma no habla. Habla, sólo a veces, por las personas que la representan, que vienen, se van, se cambian, discrepan, priorizan otras cosas, lo que ayer invadía, ahora ornamenta, antes sí, pero ahora con la “crisis” no hay dinero para “caprichos”, cómo vamos a cerrar colegios para arrancar unas plantas que no “hacen daño”, comprenda que en este momento nos preocupe más el virus del “ébola”…
En fin, desde la Administración, honestamente no podemos añadir mucho más, comprenda que nosotros apenas hemos gobernado unos meses, y nos hemos encontrado con una situación verdaderamente penosa, tampoco parece de buen gusto culpar a los que gobernaban antes, ahora en la oposición, que bien sabe usted podemos serla nosotros mañana. Nimiedades sí, pero que aunque usted no lo crea como biólogo, llegan a cambiar hasta el color de las vistosas espigas de la planta… Así son las cosas en la Administración.
Yo, desde mi responsabilidad institucional, compréndalo, no le puedo ni debo añadir nada más. Seguramente ya lo sabe, pero don Pedro Luis Pérez de Paz, codirigió el importante trabajo al que antes nos referíamos. Estamos convencidos que técnicamente puede decirle algo más, que a mí ahora mismo se me puede escapar. Han transcurrido casi 20 años, y no sólo en política y en la Administración cambian las cosas, en la dinámica de los ecosistemas también. Pero ese ya es un tema de vosotros, los técnicos. Eso sí, no quiero despedirme sin dejar bien claro, desde el equipo de Gobierno o administración Insular, y puedo hablar en nombre de todos y todas, vamos a poner todo nuestro empeño y esfuerzo por contribuir a resolver el problema. Muchísimas gracias, por su interés y preocupación, que me atrevo a decir es de todos los palmeros y de todas las palmeras.
Reciba un cordial saludo, y disculpe por no haberle podido contestar antes. Es la vorágime de la Administración.
Muy bueno, Pedro Luis. Sí que conoces bien a la administración, quizás es mejor dejarlos en paz, no merece la pena hacerlos sufrir, pobrecitos. Además corremos el riesgo que se agiten y se lo hagan pagar a los técnicos con la añadida indiferencia de la sociedad.
Las islas mås afectadas por esa invasiva planta son Tenerife y La Palma, cierto? Y por qué? Qué se ha hecho mal?
Copio y pego:
Enciclopedia de la salud.
Rabo de gato (Sideritis angustifolia) Propiedades de Rabo de gato- Su uso está recomendado en gastritis, reflujo esofágico, úlceras gastroduodenales, cistitis, enterocolitis, síndrome del intestino irritable, dispepsias hiposecretoras, meteorismo.- También en el adenoma benigno de próstata.- Afecciones reumáticas y procesos inflamatorios osteoarticulares.- En gargarismos: faringitis, amigdalitis, gingivitis, gripe, resfriados, laringitis, bronquitis.- Al exterior: conjuntivitis, estomatitis, faringitis, otitis, sinusitis, heridas, contusiones, quemaduras, eczemas.Contraindicaciones de Rabo de gato- No utlizar formas de dosificación con contenido alcohólico a niños menores de dos años ni a personas con problemas etílicos.- No utilizar el aceite esencial por vía interna durante el embarazo, la lactancia, a niños pequeños ni a personas con gastritis, úlcera gastroduodenal, síndrome del intestino irritable o con transtornos neurológicos.Efectos secundarios de Rabo de gatoNo se conocen.Toxicidad: 0 – 1 – 2 – 3 – Como en todas las plantas medicinales que se pueden tomar en extracto fluído o en tintura siempre se tendrá en cuenta el contenido alcohólico.(0=nada, 1= algo tóxica, 2= tóxica, 3= muy tóxica)
Mira que si el Cabildo lanzara una campaña convenciéndonos de las propiedades milagrosas de la planta (igual que nos intentan engañar con otras historias ) y poco a poco fuera desapareciendo debido al consumo masivo de la poblaciòn.
Campaña gratuira y efectiva.
Tengo la idea patentada, ojo.
Con todos los respetos fuensanta, es cierto que Sideritis angustifolia, también se conoce como “rabo de gato” y efectivamente tiene todas esas propiedades, pero el que nos ocupa es el Pennisetum setaceum una gramínea con muy pocas propiedades para nuestra salud. Es lo que tienen los nombres vulgares, que podemos reconocer diferentes especies con el mismo nombre. Una langosta puede ser un crustáceo muy apreciado o un insecto saltamontes.
Pero entonces qué hacemos con esta planta, la dejamos que se extienda por toda la isla porque nuestros políticos no están para estas labores o nos planteamos eliminarla. ¿Los técnicos del cabildo no dicen nada? Yo voto por eliminarla.
Don Rafael, estimado amigo, la Administración es una “maquina” que no siente ni padece. No sufra por ello, pues. Es verdad, que en esa maquinaria, como tu Instituto o en mi Universidad (que es la tuya), las personas sufrimos, nos rebelamos, pasamos, nos enfadamos, nos cansamos… y nos jubilamos, si antes no nos morimos, que es el fin terrenal. De lo espiritual, hablamos otro día.
Bromas aparte (ya nos conocemos… y si perdemos el sentido del humor, entonces sí que la “jodimos” –con perdón-), el asunto del Pennisetum es realmente serio, no sólo desde una perspectiva conservacionista –qué también- sino desde un punto de vista ambiental más amplio: paisajístico (transforma el paisaje), agrícola (invade cultivos, viñedos, p. ej.), pascícola (empobrece los pastizales, y hasta los desplaza), etc. Así que tu denuncia no sólo es pertinente, sino que muy oportuna. Se valora y se agradece, como biólogo y como ciudadano responsable y comprometido. Enhorabuena, una vez más.
“Fuensanta”, con el permiso de Felo, abundo en su observación. Al margen de la langosta o “saltamontes” (lagarto, lagarto… que hay un proyecto de carretera en ciernes), son varias las especies botánicas que reciben el nombre de “rabo-gato”, porque sus flores o inflorescencias (agrupación de flores), que es el caso, semejan una cola o rabo de gato. En La Palma, por ejemplo, en la zona de Mazo (lo sé bien por los enrames de Corpus), el nombre de rabo-gato se le da una especie exótica, Salvia mexicana, que se cultiva frecuentemente en los jardines como ornamental. Yo mismo, en la casita de La Rosa, la tengo cultivada sobre la pared que linda con la carretera. Es muy bonita y florece durante todo el año, si se le riega un poquito. También se consume como medicinal, pero mucho menos que la Salvia oficcinalis o afines, que tienen un gran crédito en medicina popular.
Otra cosa, el Pennisetum en Gran Canaria, como en Tenerife o La Palma – y muy pronto, si no ya en La Gomera- es una “desgracia ambiental”. Tal vez no lo recuerdes, porque conoces menos la isla o porque no te hayas fijado. Pero en Gran Canaria, precisamente, fue uno de los primeros lugares donde empezó a alarmar su expansión. En general en todos los barrancos y áreas removidas de la zona baja, pero en algunos sectores de la isla, como el cuadrante noroeste, desde Agaete a San Bartolomé de Tirajana, en el macizo de Guayedra-Tirma (Tamadaba, p. ej.), espacio natural de gran valor florístico por su elevado contenido de endemismos, los “manchones” de Pennisetum son impresionantes. El Hierro va escapando, de momento. Y no creo que por mucho tiempo. Los escasos ejemplares que se vieron en una ocasión en la curva del Tejar, sobre el Puerto-Aeropuerto, se eliminaron… pero… el tránsito de vehículos y mercancías entre las islas, es una de las fuentes de distribución. Eso, si no se le ocurre a alguien coger unas espiguitas para un ramo… o llevar una plantita para el jardín, por el hecho de que “la planta es bonita, y a mí me gusta”… En Lanzarote y Fuerteventura, aún estando, todavía no se ha extendido tanto, entre otras cosas, porque además de calorcito y remoción del terreno, a la especie no le disgusta cierta humedad en el suelo, que falta en muchos lugares, muy áridos, de esas islas.
¿Qué hacer en La Palma, nos pregunta “maleables? No soy técnico del Cabildo ni dispongo de los datos ni medios precisos para responderle con criterio de gestor. Sí le puedo decirle mi impresión o punto de vista: Honestamente, creo que perdimos una gran oportunidad para controlar (si no erradicar, que eso siempre es muy difícil con estas especies de gran potencial invasor) la planta en la década de los noventa del pasado siglo, y ahora ya es tarde y el problema nos ha superado, a no ser que parcelemos la Isla y pongamos a los 90.000 palmeros a arrancar, por una década como mínimo, rabo-gato. De sol a sol y con salarios "moderados". No debe olvidarse, que además de las plantas, está el banco de semillas: miles de millones. Eso sí, se pueden hacer intervenciones locales o marginales, tratando de frenar el avance de la especie en ciertos sitios de “especial interés”, pero reitero, dudo que con ello podamos a hacer algo más que no haga por sí sola la Naturaleza. Es sólo una opinión, que puede ser errónea o pesimista. También es gratis y bienintencionada.
Querido Felo, disculpa la extensión y gracias a todos por vuestro interés. Continuamos.
Mira que confundir rabo de gato con rabo de gato es imperdonable, sólo se debe a mi ignorancia, espero acepte mis disculpas.
Pues nada, mientras tanto los responsables del control y/o exterminio de esta especie siguen pensando qué hacer con ella, arranco la mitad de plantas de la isla ( si el Cabildo me las paga a 1 € negociable). Ojo, esta idea también la voy a patentar.
Desconozco la magnitud de la extención de la planta por la zona que indica, don Pedro Luis,es la parte de la isla que menos transito y no porque la belleza de sus paisajes no lo merezca, tiene que ver más bien con "las alturas".
Efectivamente, en Gran Canaria está localizado donde el profesor especialista en estos temas don Pedro Luis, lo ubica. Es notorio que se han aplicado medidas correctoras, sobre todo se puede evidenciar en la carretera de Tafira por la Autovía en dirección Santa Brígida, bien visible en la cuenta, aunque en inferior cuantía. Asimismo desde Playa del Inglés hasta algunos kilómetros más allá de San Agustín dirección Las Palmas, la plaga es notoria. Y por supuesto por la zona de Tejeda. Mi suegra lo solía llamar "carrizo". Allí además abundan "los relinchones", de los que se suelen alimentar las cabras. Nunca se me ocurrió preguntarle por qué.
La desidia y más aún en estos temas, es mala consejera.
Bueno y saludable que se denuncie convenientemente.
Hasta luego.
Aclarar, por si alguien no lo ha hecho aún que leí hace algunos años en la prensa local, que al parecer se trata de un endemismo originario de Etiopía, que llegó a las Islas lógicamente por vía aérea. Podrá ampliar la información si lo desea, nuestro especialista don Pedro Luis.
Y ya lo creo que se adaptó.
Nuevamente hasta luego.
Estimado "Pevalqui", efectivamente la planta se considera originaria de los países centrales del Este africano. Según documenta la bibliografía, desde ahí se ha expandido ampliamente hacia el Este: territorios del Índico y Pacífico, incluyendo Australia y Norteamérica – en sitios de Hawaii es una plaga, como aquí-; y hacia el Noroeste se ha extendido por Norteáfrica y Mediterráneo, alcanzando Canarias. Su llegada a Canarias, según referencias en los años cuarenta del siglo pasado, no está muy clara.
Ya advertida su "voracidad expansiva" en Gran Canaria y Tenerife, poco después de comenzar a ver los primeros individuos en la Isla, y el botánico palmero Arnoldo Santos denunciar el peligro que suponía, con la lentitud propia de estos casos, a finales de la década de los noventa, alarmados por los "penisetales", se llevaron a cabo los planes de control a los que ya nos referimos. Se hizo un gran esfuerzo, pero “no rematamos la jugada”… y como ya he referido, en mi opinión, la planta nos ha ganado por goleada.
El libro, muy bien ilustrado, editado por El Cabildo de La Palma en 1999), lamentablemente está agotado. Se difundió a centros especializados de todo el mundo, con notable éxito. Sin duda, bastante más que con el "control y erradicación" de la planta.
Esta ventanita “chiquita” en que uno escribe, con frecuencia nos engaña doblemente:
1. Se empieza a escribir hasta que se llena… y ya después, por mucho que se escriba, el texto no crece… razón por la que cuando lo vemos publicado, es cuando tomamos verdadera conciencia del “rollo que nos hemos cascado”.
2. Como la ventana es chiquita, esperamos para releer el texto una vez publicado, que esmás cómodo… Entonces es cuando empiezas a cazar gazapos, uno tras otro. Siempre me digo, escribe primero el texto en Word, que además de autocorregirse muchas faltitas, lo puedes leer mejor… Nada, no me hago caso… Disculpen los lapsus ortográficos y gramaticales. Ha sido ahora cuando he leído mi anterior comentario, al publicarlo don Rafael, cuando me he dado cuenta de ellos. Y hay lapsus puñeteros, por ejemplo, al referirme a la “Salvia mexicana”, parece que así se llama la planta, cuando realmente lo que quería decir que es una Salvia de Méjico: su nombre es “Salvia leucantha”… del griego, leucos=leche y anthos=flor, en alusión al color blanco de la corola de las flores, de las corolas más propiamente, porque el cáliz es moradito…
¡Madre mía… chiquito testamento!
Saludos.
No se preocupe D. Pedro Luis, los errores todos los cometemos y los hay de distinta categoría, si son veniales se perdonan con un par de rabos de gato que arranque, el próximo fin de semana. Lo importante es lo que dice
El barranco de Rios y Badajoz (Güimar) esta perfectamente colonizado y "siempre la Administración. hace dos dias cortaron y llenaron muchas bolsas con la espigas, pero ¿Para qué? si desde Mayo está en floración y ha tenido tiempo de expandirse. Lo lógico sería cortar las espigas antes de madurar, pero ahora como decían por la Palma "échenle cebada al rabo"
Por cierto he leído que se han hecho pruebas y da una magnífica pasta de papel artesanal , lo mismo pudiera tener salida.
Así es don Máximo, el Valle de Güímar, en general, y muy especialmente en el lecho removido y explotado de esos barrancos, el Pennisetum campa a sus anchas. Y es que ahí encuentra, como en el barranco de Las Angustias, uno de sus nichos más preferidos. Y el problema ambiental, aún se incrementa, porque como en Guayedra (G. Granaria), La Ladera (Güimar, Tenerife), o Las Angustias (La Palma), el "combate por el territorio" se libra en el ámbito de Espacios Naturales "Protegidos" de insuperable valor e interés biológico.
Y sí, se ha planteado un proyecto interdisciplinario (bellas artes-ciencias) con la intención de "aprovechar la planta", dándole algún uso "rentable", para elaborar pasta de celulosa, pero hasta ahora no ha pasado de ser un ensayo. La idea es buena, la intención ambiental loable, la estético-aplicada también, la viabilidad practico-económica, a mayor escala, ya puede ser más discutible, honestamente no lo sé, pese a haber participado en aspectos botánicos del proyecto… frustrado, por el momento, por falta de financiación. Es justo reconocer, que la idea tuvo su génesis en la Facultad de Bellas Artes. Una vez más se demuestra la complejidad sinérgica de las cuestiones ambientales, tanto en la génesis de los problemas, como a la hora de plantear posibles soluciones, que pueden venir de los ámbitos más insospechados.
Ya ven, de nuevo, enrrollándo (o tratando de desenrrollar) el ambiente…
Saludos.
Antes de nada, celebro la reaparición de Felo en este blog que ciertamente hiberna más de la cuenta.
Lo del rabo de gato es un ejemplo peligroso de lo mucho que les cuesta a las diferentes administraciones ponerse de acuerdo en algo elemental. Más que diferentes administraciones deberíamos decir diferentes partidos, porque a la larga todo se reduce a la no resolución de puntuales conflictos de intereses partidistas que sin duda entorpecen la búsqueda del bien común. ¿Eso es gobernar? No. Eso es torpedearse unos a otros. Así nos va. Estamos asediados por plantas agresivas, ineptitudes peligrosas, paisajes enrevesados y crisis económicas reconvertidas en pretextos para mantener una política cicatera con las necesidades básicas de la ciudadanía.
El otro día intenté hacer un comentario, y zas… ¡¡se descuajaringó internet!!
Gracias Felo por el artículo, se te echaba en falta, y Pedro Luis por sus aportaciones informativas y sentido de humor.
Con respecto a sus aplicaciones, aparte de la fabricación de pasta de papel, también había escuchado que estaban haciendo sombreros en Buenavista (Tenerife) pero que se suprimió esta actividad al considerarse el rabo de gato como especie invasora…
Por otro lado, otro nombre con el que se conoce es "pasto de elefante". A ver si a algún listillo se le ocurre introducir paquidermos en las islas como herramienta para su control.
El comentario de Pevalqui sobre la planta relinchón también me parece curioso. A ver si "alguien" puede aportar algo más de información sobre la etimología de esta palabra.
Este mes está destinado al vareado de las almendras por algunas personas, más bien pocas. Habiendo almendras ibéricas y de California que ya vienen peladas y cascadas, claro…
Habrá que seguir dando la vara al rabo de gato también, eso sí con cuidadito de no dispersar las semillas…
¡¡Saludos a todos!!
Estimado "juanramon", si por algo se valora a los verdaderos amigos es por "su fría objetividad". Siga, siga, por favor…
Disculpa mi olvido, pero casi sin darnos cuenta se nos ha rellenado el campo de "relinchones"… Y mira que es raro, debe ser el cambio climático, porque su época habitual es finales de invierno, principios de primavera. Es entonces, cuando los campos toman el tono amarillo pálido, tan característico de sus flores (de perianto tetrámero, androceo tetradínamo y fruto en silícula / ¡No me digan que no resulta poético!)… , los campos amarillos. Y a la sazón, estimulados por el tibio sol primaveral, es cuando los jóvenes -como nosotros- salimos a "relinchar" o "disfrutar". Es lo mismo. Ahí queda eso, y qué me enseñen lo contrario… con “contundentes argumentos". Para algunos en El Apurón, todo se ha puesto contundente, "muy contundente", para ser precisos.
Estimado amigo, viendo a su lado la sobria foto de don Anelio (ojito, también profesor, así que calladitos que estamos más bonitos), me cuesta trabajo enviarles: Cordiales saludos para todos los relinchones, pues. Me ha empujado la convicción segura de que también él ha “relinchado” en más de una ocasión en el campo, que tampoco queda tan lejos de "La Ciudad". Y si no lo ha hecho en su Instituto, que la LOGSE también estimula los relinchones.
Del "rabo-gato" ya no sé más.
P.D.- Compréndalo, me estoy esforzando a “rollo diario”, después de cenar (que tiene su mérito) para que se entienda cuantas tonterías podemos decir con un sólo nick. Imagínense con tres o cuatro, erradicamos hasta el Pennisetum (¡coño, mira por donde!
¡Ay Señor, somos malas hierbas! Como los relichones! Y es que en el fondo, la “vida es como un toro” (bien dicho por Jesulín de Ubrique). Lo que más me "jode" (con perdón, don Rafael, profesor también, juyuyuy) es que no consigo olvidarme de don "PEVALQUI y sus circunstancias” (aservo también de Jesulín). Si volviera, estimado profesor, prometo esforzarme en explicarle por qué el carrizo es carrizo y, también, es lo más difícil: por qué en su Gran Canaria llaman Carrizales, a los sitios donde vive esa planta. Eso sí, recuérdelo. Mis clases son presenciales, y eso ya es “por definición” inquebrantable. Tampoco yo puedo evitar el mosqueo de los móviles y las tabletas en clase… Amigo, si nos lo tomásemos verdaderamente "muy serio", también yo terminaría como usted… cogiendo el camino, que gerundio. Y, sin embargo, todo se andará, que es futuro. Afectos.
Lo bueno de la democracia (con perdón) es que cada cual lo anuncia y lo hace a su manera. Dentro de un posible, que se dice. Y seguirá "il mondo tornando".
Queridos amigos, corrijan, por favor. Me como los relinchones.
Ay, La Palma y los palmeros. Somos (permitan incluirme) especiales. Bien se ha dicho de veces. Y nada, ciegos.
Un fuerte abrazo. Cuento con vuestro apoyo para tratar de seguir, con lo que pueda.
Abrazos.
Me encuentro en un país de Africa occidental con autentico desiertos donde cruza una carretera y me fije en los rabos de gato, hay,pero no tanto como podría haber, por lo que se ve las cabras, ovejas, y camellos los tienen controlados, no les da tiempo a que florezcan, no se ve ni un pluma-cho.
Ya verlas en el "Aeropuerto" de Buenavista da grima…
Pero mas pena me da verlas,pej,en huertas de Las Norias sepultando retamas,salados,vinagreras y demás flora autóctona…Nunca creí que esta planta fuera un "Alien"…
El otro día hice un comentario y en vista que no lo publicaron, lo escribo de nuevo a ver si doña tecnocracia lo permite…
Gracias Pedro Luis por tu relinchante comentario…
Dos notas breves:
En Tenerife hay una asociación ambiental llamada Abeque ubicada en Buenavista que realiza eventuales campañas de voluntariado para el control de rabo de gato dentro del Parque Rural de Teno.
Mañana sábado 11 de octubre se va a elaborar un taller de elaboración de papel usando dicha planta. Va a ser en Tijarafe durante la ExpoVida, con horario de mañana y tarde.
¡¡Saludos!!
Estimado Felo, siguiendo las noticias insulares recientes, me he enterado que el Cabildo Insular, apuesta de nuevo por tratar de controlar al agresivo "Pennisetum". Valiente es el intentarlo! Suerte y medios. Se van a necesitar. Enhorabuena, y gracias, por el impulso desde tu imprescindible Blog. Abrazos y, aunque más esporádicamente, continuamos.
P.D.- Saludos, y gracias a tí por el regalo "facultativo", Juan Ramón.
Pues sí Pedro Luis, eso parece, espero que hayan aprendido la lección y no cometan el mismo error. Aunque pienso que ellos solos tal y como está distribuida la especie en la isla hoy en día, no lo consiguen, o le ayudamos todos los palmeros o no hay nada que hacer.
Interesante artículo divulgativo, ojalá se corrija el rumbo y sea frenada esta auténtica plaga vegetal.