El amigo Marcelo González, en su blog Todo Vela se hace eco de la publicación Voile Magazine en la que aparece una portada de la revista CHARLIE HEBDO de 1974 (curiosa y fatalmente el 7 de enero).
Ese año, el barco Pen Duick VI de Eric Tabarly, regatista y héroe nacional francés (allí no todo es fútbol), rompió el mástil en la primera edición de la regata Whitebread Round the Word Race (actual Volvo Ocean Race), por lo que fue portada de la revista con un ¡Yo sigo, por Francia!.
No se me ocurre mejor homenaje ante este cobarde y absurdo acto de barbarie.


Todos somos Charlie Hebdo!!
La publicidad que aparece en este medio me hizo recordar a Asteriox y Obeliox, y lamentar todo este desastre al que nos están llevando la intolerancia religiosa. Cómo coño puede representar a Dios un ser tan repugnante como Mahoma, que únicamente lleva el odio a dondequiera que lo llevan?
Y lamentable también que se gasten hectolitros de tinta en algo tan anodino como el fútbol. Me he dado cuenta ahora mismo, leyendo al autor.
Espero que… bueno, lo que quiera que sea.
Estoy con el autor del blog: en un mundo de intolerancias ser tolerante es un ejercicio de pura y arriesgada libertad
Alrededor del islam hay muchos tópicos entre los no musulmanes y su origen está en el desconocimiento que tenemos del Corán, Mahoma no el representante de Dios (Alá) sólo es un profeta, como también lo fue Jesucristo (así lo reconoce el Corán) la diferencia entre ambos es que Mahoma sería el último que enviaría Dios mientras que Jesucristo sería uno entre otros muchos, que curiosamente, también están reconocidos como profetas por la Biblia.
El Islam ha dado a lo largo de su historia grandes muestras de tolerancia religiosa, tantas o más que el cristianismo, pero actualmente no podemos decir lo mismo de unas minorías que usando, como usaron los cristianos en la edad media y principios de la edad moderna, el nombre de Dios para masacrar a todos los “infieles”
Los medios de comunicación actuales nos permiten conocer, casi de inmediato, cualquier noticia y casi todas las que nos llegan del mundo musulmán son alarmantes para cualquier estándar de valor de la vida humana pero si occidente le toca en esta “guerra” poner los medios para evitar que actos similares como el reciente en Francia, tampoco debemos olvidar que en África actos como estos son el pan de cada día y que esta absurda barbarie no terminará hasta que la propia comunidad islámica tome las riendas y depure estos extremismos falsamente religiosos fomentados por “gobiernos amigos”