El `sport náutico´, la Liga Marítima Española y las primeras regatas en Canarias (II).

Ante este panorama nacional, Canarias no fue ajena al despertar náutico del país. Como hemos dicho, el primer club náutico en fundarse en el archipiélago fue el Club Tinerfeño que lo hizo en los salones del Casino Principal de Tenerife el 26 de diciembre de 1902. Creemos que la capitalidad que ostentaba en aquella época esta isla, así como algunas particularidades que desvelaremos a continuación, fueron determinantes a la hora de constituirse en la primera institución de este tipo que aparecerá en las islas.

Su primer presidente fue el teniente de Artillería santanderino Ángel de Villa y López, en cuya elección, desde nuestro punto de vista, se tuvieron en cuenta ciertos detalles que muestran la influencia de la Liga Marítima. Uno de estos detalles es su condición castrense, no olvidemos que el fin último de la mencionada Liga es el de lograr la supremacía marítima española, contando entre sus miembros con destacados representantes del ámbito militar; por otro lado, su procedencia de una ciudad bastante influenciada por el sport náutico inglés como es Santander[1], aunque no debemos olvidar, por supuesto, su condición de deportista y hombre de grandes iniciativas[2].

En base a esta hipótesis no resultará extraño que otro militar, en este caso Tomás Sotomayor y Pinto, capitán de las Milicias Territoriales, tome las riendas del siguiente club en fundarse en las islas: el Nuevo Club de Santa Cruz de La Palma, que lo hará en noviembre de 1904, aunque en esta fundación parece haber jugado un papel destacado Armando Yanes Carrillo, del que se hablaremos más adelante.

          Bajo la presidencia del Sr. D. Tomás de Sotomayor se acaba de constituir en Santa Cruz de la Palma una sociedad de deporte titulada Nuevo Club, con organización idéntica o muy análoga a nuestro Club Tinerfeño. Ambas sociedades se han puesto en relaciones y ya la de la Palma ha aceptado la invitación de la de esta Capital para venir a tomar parte en las regatas que figuran entre los números de la fiesta de inauguración del edificio del Club, que ha de efectuarse en el próximo mes de diciembre.

          Los presidentes de ambas sociedades gestionan también la constitución de un nuevo centro de esta índole en Las Palmas con objeto de establecer la Copa de Canarias, como premio para las regatas anuales, que se verificarían alternando en los tres puertos.[3]

La siguiente noticia, aparecida en un diario de Tenerife con motivo de la visita a las islas del ministro de Marina, Eduardo Cobián[4] en 1905 deja claro el interés gubernamental por el fomento del asociacionismo náutico, así como el papel desarrollado por el Club Tinerfeño y su presidente en aras de la expansión de dicha actividad en el resto de ellas.

           El Ministro de Marina en Canarias 

           Ayer por la mañana, el ministro de Marina visitó también el Club[5]. Los Sres. Villa, Martí (D. Juan y D. Nicolás), Calzadilla y otros señores de la Junta obsequiaron al Ministro, que se mostró muy complacido de estas atenciones ofreciendo a la Sociedad una biblioteca procedente del Ministerio de marina, una subvención para los próximos presupuestos y la Copa Regional para unas regatas.

          El Sr. Villa, digno y entusiasta Presidente del Club, indicó al señor Cobián los trabajos que se habían llevado a cabo para constituir en Santa Cruz de la Palma y en Las Palmas clubs de regatas, próximos a federarse con el de esta Capital.[6]

El militar y periodista Clodoaldo Piñal, director de la revista Ejercito y Armada, que acompañaba al ministro en su viaje, corrobora nuestra hipótesis al recoger en una crónica sobre el mismo publicada en el periódico Las Canarias[7] que la comitiva ministerial se trasladó a La Palma tras zarpar del puerto de Santa Cruz de Tenerife; en esta isla fueron recibidos por las autoridades locales, realizando una excursión a la hermosa finca del Sr. Yanes, donde fuimos espléndidamente obsequiados, y desde la cual se ofreció a nuestra vista un precioso panorama viéndose la Numancia[8] casi a vista de pájaro, que tal es la altura de dicha finca sobre el nivel del mar.[9]

No será hasta 1908 cuando se amplíe a las islas orientales la implantación de los clubes náuticos, aunque podemos relacionar los orígenes de este nuevo impulso en torno al mismo sentimiento que fue origen de la Liga Marítima Española.

Diez años después de la pérdida de las últimas posesiones españolas de ultramar, si exceptuamos a las Islas Canarias, el Real Club Mediterráneo de Málaga preparaba la organización de la Regata Palos-Canarias para conmemorar el Descubrimiento de América, levantar el ánimo de la nación y, acaso, recordar e insistir en la españolidad de estas ínsulas, como ya hiciera el rey Alfonso XIII, visitándolas dos años antes.

Según Manuel Ramírez y Encarna Galván[10] cuando todas las provincias hacían esfuerzos por superar espiritualmente aquellos amargos momentos, las Islas Canarias, primeras tierras que España poseyera más allá de los mares, y único territorio de ultramar que conservaba la Corona, tomaron especial interés en la participación de aquellas regatas.  

Fruto de este interés, amén de otras circunstancias propicias detalladas en la estupenda obra que acabamos de mencionar, se funda en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, el 15 de marzo de 1908, el Club Náutico de Gran Canaria, bajo la presidencia de Gustavo Navarro Nieto.

La primera actuación del club grancanario fue la de comunicar su constitución al Real Club Mediterráneo de Málaga y ofrecerse como anfitrión de la mencionada regata que, por tanto, terminaría en Gran Canaria. Este ofrecimiento no fue atendido por el club malagueño que optó por la isla de Tenerife como finalización de la prueba.

No se hizo esperar la aparición del tan cacareado “pleito insular” al publicar el mismo mes de marzo los periódicos de Las Palmas que el Club Mediterráneo se equivocaba con tal elección ya que de esa manera no se rememoraba el primer viaje de Colón, quien hizo escala en el antiguo puerto de la Isleta de la capital grancanaria. Los medios tinerfeños devolvieron la pelota argumentando que en ningún momento el club malagueño había dicho que se iba a realizar el mismo recorrido que en el primer viaje de Colón, y que las mejores instalaciones del puerto chicharreo fueron determinantes en la decisión final.

No obstante, la actitud de los periódicos de ambas islas, actitud que no fue imitada por las correspondientes entidades náuticas de una y otra capital, el Club Tinerfeño realizó una visita al náutico de Gran Canaria en septiembre de ese mismo año, lo que significará el inicio de las travesías y regatas entre islas que trataremos más adelante.

Figura entre los socios fundadores del Club Náutico de Gran Canaria Francisco V. Reina Lorenzo[11], presidente de la Junta Provincial de la Liga Marítima en Las Palmas quien coincide en el cargo con el presidente de La Junta Local de la misma Liga Marítima en Arrecife de Lanzarote, Manuel Medina Rodríguez[12].

 


[1] En 1902 ya se crea la Federación de Clubs del Cantábrico, por lo que la actividad relacionada con los deportes náuticos debe ser bastante anterior, sobre todo si tenemos en cuenta la notable influencia inglesa que origina el hecho de ser la costa española más cercana a Gran Bretaña.

[2] ARENCIBIA DE TORRES, Juan: 100 años de actividades deportivas culturales y recreativas Real Club Náutico de Tenerife (1902-2002). Santa Cruz de Tenerife, Real Club Náutico de Tenerife, 2002, p. 13.

[3] Diario de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife (29 de noviembre de 1904).

[4] Eduardo Cobián y Roffignac (Pontevedra, 1857 – Madrid, 1918), fue nombrado Ministro de Marina por Maura en 1903, repitiendo cargo en 1905. Era abogado de la Casa Real y una persona de la máxima confianza del rey Alfonso XIII, quien le encomendó realizar una visita por las Islas Canarias, con el objeto de preparar la gira que el monarca realizaría el año siguiente. El ministro llegó a las islas a bordo de la fragata “Numancia”, en mayo de 1905.

[5] Hace referencia al Club Tinerfeño.

[6] El Tiempo, Santa Cruz de Tenerife (11 de mayo de 1905).

[7] Las Canarias: órgano hispano canario. Madrid (30 de mayo de 1905).

[8] Fragata de la Armada en la cual se desplazó la comitiva ministerial.

[9] Armando Yanes Carrillo era propietario de una finca ubicada en lo alto de la Caldereta, cráter volcánico situado al sur de Santa Cruz de La Palma, siendo además uno de los fundadores del Nuevo Club Náutico de Santa Cruz de La Palma.

[10] RAMÍREZ MUÑOZ, Manuel; GALVÁN GONZÁLEZ, Encarna: El Real Club Náutico de Gran Canaria (1908-2000): deporte, cultura y relaciones humanas en una sociedad atlántica. Las Palmas de Gran Canaria, Real Club Náutico de Gran Canaria, 2000, p. 52.

[11] Será un miembro fundamental de la actividad náutica del recién creado Club, ocupando en ocasiones la representación de este en los comités organizadores de las regatas que se celebrarán entre Gran Canaria y Tenerife.

[12] Boletín Oficial de la Liga Marítima Española,

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