Siempre los premios arrastran cierta polémica, puesto que los gustos son heterogéneos y rara vez hay uniformidad a la hora de celebrar este tipo de decisiones. Si a ello sumamos el carácter comercial que muchas veces los envuelve resulta lógico el escepticismo que muestran muchas personas sobre estos galardones. Me adhiero a la lista de lectores o cinéfilos que no garantizan el que te vaya a entusiasmar un libro o película por el hecho de que haya recibido una alta distinción.
Sin embargo, confieso que me produjo una gran alegría que Lorenzo Silva obtuviese el Premio Planeta con su novela La marca del meridiano, séptima entrega de la saga Bevilacqua. Y es que desde que a finales de los noventa descubriera a este "guardia civil" como protagonista de intrigas policiales me he convertido en un ávido lector del autor madrileño que espera ansioso unas entregas que tardan unos años en aparecer. Ahí también radica una de las claves de su éxito, que no haya sobreexplotado al personaje sino que en palabras del propio Lorenzo haya envejecido con él; independientemente de la resolución de los casos siempre encontramos en Vila un filósofo que desgrana la realidad de nuestra sociedad corrupta, envuelta en pelotazos urbanísticos, políticos mediocres y con todos los ingredientes que nos han llevado a la crisis actual. Nos radiografía una realidad pesimista, pero que transpira naturalidad y lo hace con una ironía y un humor realmente magistrales. Mucho mérito tiene en las diferentes entregas el personaje de Virginia Chamorro, la fiel escudera de Vila, que siempre pone un punto de sensatez y coherencia a sus actuaciones o que lo baja a la esfera terrenal en los escasos ascensos celestiales del protagonista; Silva siempre amaga con mezclar la vida sentimental de sus policías con la profesional, pero hasta el momento tal mezcla se ha reducido a los sueños de Rubén Bevilacqua.
Ya he comentado más de una vez en este blog que son inescrutables los caminos del Señor y así resultó que hasta que no apareció este guardia civil en la literatura de Silva , este no se pudo dedicar profesionalmente a su pasión narrativa, puesto que hasta entonces trabajaba como abogado y el trabajo le impedía una dedicación más exhaustiva a la literatura; pero este hijo de militar que de joven vivió en nuestro archipiélago le nacía la vena narrativa, de ahí que dedicase veintinueve días de unas vacaciones a escribir El lejano país de los estanques y que con la buena acogida de la primera entrega de la saga Bevilacqua optase por dedicarse a la escritura. Precisamente, su buen conocimiento de nuestras islas lo percibimos en alguna de sus novelas como La niebla y la doncella que discurre en La Gomera, Tenerife y La Palma. Menos exitosa me pareció la adaptación cinematográfica de El alquimista impaciente, otra de sus novelas premiadas y la única de la que conozco versión en el cine.
Por supuesto, que aquellos lectores a los que no les entusiasme la novela negra quizás no vean tan fértil la producción de este autor, que también dirige un suplemento dominical que se reparte en uno de los periódicos tinerfeños. He leído de él otras novelas y ensayos, aunque en mi opinión no logra la madurez e intensidad narrativa que en la saga de Vila.
Hay otros autores de este subgénero de la novela con gran éxito actualmente como Eduardo Mendoza o más allá de la literatura española la sueca Camilla Lackberg o la italiana Donna Leon, por no citar a Stieg Larsson,autor de la celebérrima trilogía Millennium. Además no me quiero olvidar del gran antecedente español Vázquez Montalbán con su divertidísimo Pepe Carvalho en aquellos años tan convulsos de la Transición, hasta llegó a escribir una novela titulada El delantero centro fue asesinado al atardecer.


Don Ibraim, esto es "otra historia". Me imagino que "sin fanatismo", pues mi criterio es nulo, ya que nada he leído de don Lorenzo Silva…
Ya ves, aunque no sean garantía de calidad, los premios sí cumplen la mayoría de las veces con "garantía de difusión". Más si es "El Planeta". Más si coincide cuando más se difunde lo que dicen que dice Mas. Porque ahora entramos en una etapa en que todos leeremos Mas literatura o literatura de Mas, que ya se sabe que el orden de los factores desvirtúa el producto. Tampoco tengo claro que todo lo que leamos sea literatura, o sea otra historia de "chantaje" y de oportunismo político.
Enhorabuena, por leer tanto. Qué envida me das… Mas. Gracias por enseñarnos.
Mientras mis ojos leían las palabras de este artículo (muy bueno e interesante), me encontré con unas que me sonaban: “El lejano país de los estanques”. Me levanté, busqué en mi librería y, efectivamente, aquí a mi lado lo tengo -sin quitar la funda plástica todavía-. Lógicamente no he leído todos los libros que poseo, y algunos están sin saber bien porque están (solo ellos lo saben). Intuyo que esta novela de Lorenzo Silva fue un regalo. A partir de ahora, puede que le de una oportunidad. Así que, gracias, Ibrahim.
Para hacer mi pequeña aportación de género negro, aunque este artículo está plagado de buenas referencias, citaré a uno de mis favoritos: Dennis Lehane, que es un escritor estadounidense que descubrí cuando fui al cine a ver Mistic River, de Clint Eastwood. Me impresionó tanto que me compré el libro; libro que se convirtió en bestseller. Luego sacó otra novela, también llevada al cine, Shutter Island, de Martin Scorsese. Su última novela, Cualquier otro día, me la agencié. De las mejores novelas contemporáneas que he leído, va más allá del género negro, es más quijotesca y tiene muchas aristas; un regreso a la gran novela clásica. El contexto histórico está muy logrado, se desarrolla en el Boston de comienzos del siglo XX, en torno a una familia de policías de origen irlandés, en una época de grandes cambios, de revueltas y violencia, cuando el nacimiento de los sindicatos, que incluso desembocó en una impensable huelga de policías. Pero sigue conteniendo mucha parte de género negro. Supongo que será llevada al cine porque tiene todos los ingredientes para hacer una gran película.
Saludos cordiales a todos.
Gracias, Pedro Luis, por aportar tanto saber e ingenio palmero en sus comentarios, con otras historias es más fácil mantener el lema del blog. Gracias, Miguel, no he leído el libro Mistic River, pero la película me pareció de lo mejor que he visto, como para mantenerla grabada en una videoteca; también vi Shutter island, aunque no está a la altura de la anterior.Un saludo.
Muchas felicidades por tu "Blog"; es la primera vez que participo en este tipo de comentarios, y si es posible recordarles a Carr Caleb con su mejor obra (siempre a mi entender), El Alienista.
Antes de terminar quisiera volver a felicitar a Ibraim, y darle a conocer que mis dos pasiones son el fútbol y la literatura. No tan antagónicas como mucha gente se empeña en repetirme.
Don "Catalino", disfrute de sus dos pasiones, y no se agobie por los que aprecian disarmonía entre ambas. El antagonismo, si acaso, pudiera estar entre los que eso le dicen y alguna de las dos pasiones.
Comparto su felicidad, aunque no vea mucho futbol ni, por desgracia, lea todo lo que me gustaría. Y también, don Ibrahim, se lo digo yo con la consistencia de quien sólo lo ha saludado en una ocasión, es un "gran tipo". Es mi impresión… Prodíguese un poco más por este blog, que pronto diré lo mismo de usted.
En tiempos de crisis, le recomiendo esta fórmula, para tomar "alguito" invitados… A ver si aflojan, y se dejan caer… Los amigos a eso lo llaman "saber e ingenio". Otros, los antagonistas, dicen que es "caradura"… Ya se sabe, coincidir plenamente en las apreciaciones es muy raro. Ya no digamos, si somos palmeros.
Cordiales saludos para ambos.
Ilustres nombres, ilustres escritores, en mi memoria, ganadores del Premio Planeta, habitualmente dotado con una suculenta cantidad.
Mi buen amigo y escritor , Antonio Perdomo, en una de nuestras charlas sabatinas mañaneras, en las que sentados en la terraza de alguna cafeteria de Mesa y López, "arreglábamos el Mundo", en una ocasión y al mencionarle si no pensaba presentarse a algún concurso literario, me espetó: "El mejor premio literario es ninguno, Pedro". Ante esa sentencia quedé, debo reconocerlo, entre confuso y perplejo. Algo que luego el propio Antonio, aclararía convenientemente.
El único premio literario al que di lectura, y además de forma inacabada, fue "Nada" de Carmen Laforet. Durante años y años contemplándolo en una estantería, tapeado de color azúl y con un olor al abrirlo, que sería capaz de descifrar aún con el paso de los años. Tras varios intentos de aquel premio Nadal, llegué infructuosamente apenas a la mitad del contenido. Me fue imposible. Aquellas historias de aquella chica, me deprimían por aquel entonces mi estado de ánimo, por lo que decidí aplazarlo sine qua non.
Nada más he vuelto a saber de aquel volumen tan familiar a mi atenta mirada, y tantas veces despreciado.
¡Cuánta ignorancia acumulada!
Buenas tardes, estimado Ibrahim y demás lectores.
Saludos cordiales.
Desde aquí te animo, Pevalqui, a concluir Nada, una obra maestra, aunque es verdad que muchos pasajes son deprimentes; bastantes veces la vida resulta así y los novelistas la transcriben; en esa línea tuvimos grandes autores como Galdós y Baroja. Por supuesto, suscribo las palabras de Pedro Luis y le doy las gracias a Catalino por su intervención; son muchos los literatos con pasión futbolística; ya he comentado que Camus decía que los mayores valores en la vida los aprendió como futbolista y Javier Marías, tan de actualidad por rechazar un premio literario, escribió un precioso libro sobre el tema, cuya lectura recomiendo a los apasionados a este deporte, ,Salvajes y sentimentales, y donó cinco millones de las antiguas pesetas al Numancia por mantenerse en Primera con un presupuesto muy inferior a los otros clubs- Soria era su lugar de veraneo en la infancia-.Un saludo.
Ibrahim ¡qué ganó tu Athletic!. Ánimo. Me alegro.
Lo de Alonso ya es cuestión de que se le aparezca la Virgen, o que Adrian Newey el calvete ingeniero de Red Bull, se de una vueltecita por Maranello y les eche una mano a Pat Fry and company. De lo contrario, la cosa está bien jodida. Con la magia de Fernando incluida, en un día en el que a Vettel se le puso todo de cara, incluidos los safety cars.
El TT parece que del verde se va pasando al verde limón. Y mi UD, que está terminando por aburrir hasta los culebrones, que diría aquel periodista , José María García. 1-0 contra diez, y gracias. Más pendiente de defender que en achuchar al otro equipo, este Lobera, se nos está mostrando "con piel de cordero". ¿Se comerá al zorro antes de las Navidades?
Veremos si saca por fin al Lobo cuando nos visiten equipos con más entidad que esta triste Ponferradina, que dejó por cierto al TT en la Segunda B.
Buenas noches. Saludos cordiales.
¿Y para qué están los pinos, estimado Pevalqui?
Para que se trepen las Vírgenes en los mismos, y ponga alas al caballino y le corte los cuernos (vamos a dejarlo en eso) al toro rosso… Tiene razón, ya es cuestión de apariciones, pero milagros siempre ha habido.
Tampoco estuvo mal lo de "Ferru", ganando al "figura polaco" su primer máster-1000 en París ¿dónde si no? Bien que se lo merecía el jabato de Jávea. Lleva en el top-ten media vida y siempre los “cuatro jinetes de la apocalipsis” le han cerrado el paso. Bueno es sentirse arropado en la cumbre en ausencia del bueno de Nadal.
Siempre nos quedarán las novelas.
Saludos.