Asomarse a las páginas de los periódicos de información estos días constituye un ejercicio de masoquismo por cuanto las noticias resultan tremendamente deprimentes; a veces, parece ,incluso, que los dirigentes y la sociedad han perdido la razón. En los últimos días leo que el Gobierno "premia" el fraude fiscal mientras recorta en servicios sociales esenciales, que el primer ministro húngaro dimite por haber copiado su tesis doctoral, que un joven se entrega un día antes de cumplir los dieciocho tras haber asesinado a una señora de treinta y ocho años que lo había recogido cuando hacía auto-stop; ayer, sin ir más lejos, murió un seguidor de mi Athletic por estar en medio de un follón, cuando la Ertzaintza le disparó con una pelota de goma, en lo que parece una actuación desproporcionada que cogió a este chaval pasando por allí.
En medio de esta vorágine de hechos contradictorios leo que en Francia los padres de los alumnos de Primaria mantienen una huelga para que sus hijos no realicen los deberes escolares y que en España la Confederación de Padres de Alumnos de la Escuela Pública estudia adoptar una medida semejante. Argumentan que las tareas impiden jugar a los niños, discriminan a quienes no pueden tener ayudas en forma de asesoramiento y obligan a los padres a hacer de profesores. Por supuesto, que me parecen desmedidas tales afirmaciones y reacciones y que envuelven muchas tesis demagógicas que atentan contra el esfuerzo y premian la mediocridad.
Creo que las tardes son largas y que con una buena planificación hay tiempo para jugar y para estudiar. Por supuesto, no pretendo que a los niños más pequeños se les cargue de deberes, pero a partir de los nueve o diez años pienso que hay que ir habituando a los muchachos a que dediquen un rato a repasar su trabajo escolar; todos los cambios han de ser graduales y sin esta estrategia sería contraproducente que al llegar a la etapa secundaria se marcasen tareas; si siguiéramos por esta senda nunca se podría trabajar fuera del aula y, desgraciadamente, sabemos que hay contenidos que si no se trabajan y practican en casa, difícilmente, se van a consolidar; luego, está claro que, según la capacidad, habrá alumnos que necesitarán más o menos tiempo. Más grave aún me resulta el argumento paternalista de la discriminación; a día de hoy casi todos los niños tienen acceso a Internet, bibliotecas municipales con recursos y otros medios que antiguamente no existían; si hay voluntad, los niños van a poder resolver sus dudas; ante una dificultad podemos cruzarnos de brazos o intentar vencerla, el camino es el segundo y hay que inculcar eso a los chavales y no recurrir a justificaciones baratas que anulen el esfuerzo. En este marco, los padres deben supervisar que sus hijos cumplan unos horarios que les permitan compaginar juegos, actividades y tareas.
Dicho lo cual, no niego que existan profesores que pongan excesivos deberes, que otros pudieran sacar más rendimiento a sus clases; pero trabajo en el sector y la mayoría de mis compañeros son gente formada y responsable, siempre existirán tres o cuatro que empañarán la imagen de otros sesenta que cumplen con creces con su labor, como sucede en otros colectivos; además hay dirigentes escolares que tendrían que supervisar estos fallos del sistema.
Pero veo a una sociedad que dedica demasiados recursos y esfuerzos hacia aquellos que hacen muy poco por salir adelante, mientras desatiende a otros que dan el callo. Creo que en la coyuntura actual tenemos que valorar el sacrificio, la regularidad, el esfuerzo y no promulgar reacciones que nos llevan a lo contrario; recuerden los años del pelotazo, del dinero fácil, de la especulación, de aquella siembra recogemos la actual cosecha.
Es más les comento que en la actual Secundaria el cumplimiento de las tareas implica, como mínimo, el treinta por ciento de la calificación; porque si evaluáramos solo las pruebas los resultados aún serían peores. Y acabo señalando que mejorar los porcentajes de aprobados resulta fácil, que lo complicado es mejorar la calidad de nuestros alumnos.


Me lamento profundamente de que quienes nos tienen que sacar de este hoyo en el que estamos no tengan el sentido común que gente como Ibrahim y otros bloggeros de elapuron poseen para
dar y tomar.
Para mí, sin duda, la poca capacidad de trabajo de algunos de los estudiantes de ahora viene de la educación que se les da en sus casas.
¿Y ahora son más vagos que antes? No lo creo, porque antes también había gamberros, también había quien no hacía la tarea y quien no obtenía un buen título de formación.
¿Entonces qué ha cambiado en esa percepción? Probablemente, que el gamberro de antes lo era, pero no en horario de clase. Ahora los gamberros lo son a tiempo completo, y por eso las clases a veces parecen leoneras.
Pero es desde casa donde se tiene que fomentar la ética de trabajo, de organización (¡por supuesto que a lo largo de una tarde hay tiempo para hacer los deberes, estudiar, y dedicar algunas horas al ocio!) y de respeto a la figura del profesor.
Lo que hay que plantearse es que los niños de hoy, son hijos de los padres nacidos a partir de los años 60. Me encantaría que se hiciese un estudio sociológico sobre esto.
Gran post!
Estimado Ibrahim: ¿no sería mejor seguir hablando de tu Athletic o de lo que quieras antes que de lo que has señalado con respecto a la enseñanza? . Porque se avecinan tiempos aún más difíciles. El esfuerzo no está para nada de moda. Las expectativas sociales son igualmente deprimentes. Los hijos de madres adolescentes, han ido en aumento, con la consiguiente falta de autoridad. "Las perras" van disminuyendo. Los contenidos cada vez se simplifican más en aras de una cultura de la inmediatez y de la imagen, y en muchos casos contemplas con impotencia como muchos compañeros se dedican a "mantener" lo mejor que pueden los chic@s en las clases. Esta es la cruda realidad. Si a todo ello unimos el trabajo burocrático, cada vez más espeso, y las notificaciones que llegan de la Inspección en las que se hace mayor hincapié que se revise esto y lo otro para elevar el número de aprobados. Teorías de gente que en muchos casos no ha pisado un aula en su p… vida. Y así nos va.
Si de algo nos sirve de consuelo, en el Reino Unido, país que tengo por referente cultural, las cosas no van precisamente mucho mejor. Allí los profesionales de la enseñanza, vaticinan una "fractura social", que ya ha tenido eco en los disturbios habidos durante el pasado curso. Todo ello debido sobre todo a un tipo de enseñanza de dos velocidades, una para alumnos más pudientes, otra para la mayoría. Eso comentaban en "El Independent" la semana pasada.
Nos esperan más chicos en las clases, más horas lectivas, menos presupuesto, y lo que sigue…
– ¿Qué te parece si hablamos del posible asenso del equipo palmero a la ACB o de la posible final de la Europa League con tu Athletic como finalista?. Porque leer la prensa por las mañanas, ya lo comentaba hace bien poco en el blog de Luis, se está convirtiéndo en un ejercicio de masoquismo.
Saludos cordiales…
Normalmente los buenos profesores asignan las tareas con moderación.Los que no llevan las lecciones al día marcan más deberes, pero esto ha sido siempre así.
Lo que me temo que ocurre es que los padres se desentienden de sus hijos mediante la inclusión en actividades extraescolares. Los ponen a clases de esto o de lo otro y se libran de ellos, durante unas horas, de manera socialmente correcta. Esta táctica de diversión de los deberes paternos, se encuentra alterada por la aviesa mania del profesorado en establecer deberes extraescolares, para los que el niño debe estar en casa y al cuidado descuidado de sus padres que preferirían encasquetarselo a profesores de karate, canto, esgrima, inglés, sumerio, ecuaciones diferenciales o el salto a la pata coja (esta última la más provechosa de las habilidades).
Por ello lo que prentenden los padres, no son menos deberes para sus hijos, son menos deberes para ellos, que son adultos responsables y saben que nunca recibirán la patada en el culo que se merecen, si el planeta girara en órbitas justas y no en absurdas elipses.
Vaya, vaya, vaya… “ya el conejo me desriscó la perra”.
Coño, pos claro. Cómo no nos habíamos dado cuenta antes. Las claves del éxito siempre han venido de aprovechar la oportunidad del “igualar por abajo”; del “aplanar”; del “si yo no soy capaz, tú tampoco”; de la “demagogia”; de la “ignorancia”… cultivo de “autocracias” y de “democracias sustentadas por el voto cautivo”.
Y el esfuerzo, el trabajo, la perseverancia, el afán de superación, la crítica reflexiva, el carácter emprendedor…. Todo eso y más, es alimento de fachas y egoísmos. Nada nuevo bajo el Sol.
Seguramente así debe ser. Sí, seguramente estamos un poco bastante destartalados…. Y así queremos salir de la crisis en nuestro país, España. Pues a mí me parece que ese es el primer paso para entender a “los honestos que salen corriendo con los bolsos llenos de fraude fiscal”. Ora pro nobis.
Maldito poste rodado… con lo bonito que hubiese estado en su sitio y la pelotita hubiese entrado… Otra vez hoy estaríamos hablando de la magia del de Abades…
Saludos… ¿Aquí nadie más piensa hacer los deberes? Oigan, pues yo también me canso…
Realmente fue una pena, estimado Pedro Luis. Al comienzo del encuentro hubo también una pelota enviada al larguero por el chileno Alexis.
De cualquier forma creo que el Barca debería hacer autocrítica y no la complacencia que han mostrado los medios catalanes.
Es cierto que dominaron el partido. El Chelsea les cedió la pelota y el campo. Pero al Barca le faltó rapidez en la circulación del balón, clave para desactivar a un contrario que se encierra en un campo pequeño. Tengo la convicción de que el Barca resolverá en el Camp Nou. Y ojalá sea con gol de Pedrito.
Abrazos.
Saludos cordiales…
Por favor lean El Estadio Silvestre
Carrillo Sín servicio Electrico..
sobre todo, el tema de…
del significado de la cadena
de filiares……