SE ESPERABA MÁS

Nos queda la sensación de que la selección española de baloncesto podía haber logrado un puesto mucho mejor en el Mundobasket que concluyó ayer en Turquía. La sexta posición hace un par de décadas se consideraría un puesto muy digno, pero con el potencial actual parece corto. A pesar de la baja de Pau Gasol, sin duda el mejor jugador español que he conocido, y de Calderón, probablemente el segundo jugador más importante del combinado rojo, había mimbres para haber dejado una mejor imagen.

  Para mí hubo dos grandes decepciones: la dirección de Scariolo y Ricky Rubio en una posición clave para mantener el tempo del partido, la cuestión que a mi entender más falló en la Selección.

El técnico italiano no acertó en la estrategia de los segundos finales de cada cuarto, el ejemplo más notorio lo tuvimos en el decisivo partido de Cuartos ante Serbia eligió defender cuando de haber salido bien solo se hubiera logrado la prórroga; renunció a ganar, puesto que de haber hecho dos faltas rápidas ( no valía una, porque aún no había bonus), España hubiera tenido un margen de más de diez segundos para ganar o empatar; Sergio Rodríguez defendía en Marca esta táctica comparándola con la del partido de Argentina en el Mundial de Japón, no hay parecido, porque allí se defendía una ventaja de dos puntos a favor y no un empate. Los doce hombres elegidos también son discutibles, ya que al salir Llull de una lesión solo tenía dos bases  en condiciones; a Claver y San Emeterio los llevó de relleno , ya que casi no los utilizó- en el caso de San Emeterio, desde luego, me pareció infrautilizado e injusta su escasa participación- y la presencia de algún jugador como Mumbrú más que cuestionable. Sus continuas rotaciones tampoco ayudaron a consolidar algunas ventajas o a remontar desventajas. Pareció tener muy poca confianza en algunos jugadores como Raúl López o Fran Vázquez que cuando salieron se hicieron acreedores a mayor protagonismo, en el caso del gallego la situación era tan obvia que ya al final si gozó de esos minutos; en cambio, excesiva resultó su predilección por el base Ricky Rubio .  

 Ricky me parece un base moderno,  con muy buenas dotes para la defensa, la presión; pero creo que se le ha dado demasiado protagonismo para lo que a día de hoy ofrece. En ataque es limitado, muchas veces puede tirar y no lo hace o penetra y en lugar de buscar el aro dobla hacia atrás sin sentido; además no se le veía con mucha confianza lo que producía que diera algunos botes innecesarios en lugar de seleccionar alguna jugada que condujera a algo; tampoco sirve de excusa que tuviera otro rol con Calderón, los grandes jugadores se deben crecer con los minutos y no a la inversa.

 Por supuesto, que no solo la estrategia y el base fueron los únicos culpables; jugadores como Marc Gasol o Felipe Reyes estuvieron muy por debajo de sus posiblidades y otros como Garbajosa parecen haber cumplido su ciclo. Hay equipo para los próximos cuatro años, para más no me atrevo a augurar, ya que no se ven unas selecciones inferiores tan exitosas, como por ejemplo las de fútbol.

En cuanto al Mundial EE.UU. demostró seguir a distancia de los combinados europeos, aunque no presente su mejor selección, es verdad que esa distancia es más corta que hace unas décadas. Turquía, Lituania, Serbia y Grecia me parecieron contar con plantel para continuar en la élite en inmediatos campeonatos.

  Ahora tocan las competiciones domésticas en las que UB La Palma, Aridane y Dominicas nos representarán a nivel nacional; en el caso del UB ha alcanzado en la pretemporada el subcampeonato de Canarias, aunque la ausencia de tres hombres en la final provocó que Gran Canaria le ganase muy cómodamente el partido.

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