Finalizó la temporada para UB LA PALMA y la campaña merece que el nombre del equipo aparezca con mayúsculas. Un año más se obró el milagro de la permanencia e incluso se estuvo peleando hasta la última jornada por entrar en los play-off de ascenso.
Sé que en tiempos de crisis habrá detractores del proyecto que apuntarán al coste presupuestario, al dinero que le cuesta al Cabildo un club en el que solo juega un palmero; no obstante, hay argumentos para seguir disfrutando de la segunda división del basket español. Estamos compitiendo con ciudades como Zaragoza, Santa Cruz de Tenerife, Tarragona, León,etc. con un presupuesto bastante más reducido; Miraflores ha registrado una media aproximada de novecientos espectadores ,que siendo mejorable, es indiscutiblemente el mayor aforo que registra un evento deportivo palmero; la repercusión mediática de esta liga con esos enfrentamientos y desplazamientos desde y hasta ciudades tan importantes constituyen un foco publicitario para que muchos turistas se puedan acercar, aproximar, difundir y conocer nuestra isla.
Ahora vendrá lo más complicado, armar un nuevo proyecto para que en septiembre se pueda volver a disfrutar de esta categoría. Los directivos tendrán que asegurar los apoyos institucionales y empresariales que garanticen que los blanquiazules pasearán una temporada más el nombre de nuestra isla por la geografía nacional. Probablemente, no lo valoraremos hasta que lo perdamos, por eso en esta situación tan delicada en términos monetarios uno tiene que apelar a esos otros valores que están más allá de lo que transmiten las frías cifras dinerarias.
En el aspecto deportivo una vez más el club estuvo sobresaliente en todas sus facetas. El equipo se armó a menos de un mes del inicio de la competición, con lo que desechaban otros equipos más potentes. La dirección deportiva logró conformar un plantel de currantes que se repartían los puntos de forma equilibrada y que hicieron de su cancha un fortín casi inexpugnable; ha sido un equipo con mayúsculas sin la presencia de estrellas, sin un jugador franquicia del que sí se ha disfrutado otras temporadas como pudieron ser Terrell, Urtasun o Triguero. Por supuesto, la figura ha sido el entrenador Rafa Sanz que ha sabido utilizar estas piezas de manera soberbia, agarrándose a la defensa y los centímetros a falta de grandes tiradores o de bases ( probablemente esta temporada lo más mejorable del cuadro); el cordobés, a lo mejor no es el tipo más simpático que nos podemos encontrar e incluso costó adaptarnos en su primera etapa a su personalidad tras la seriedad de Vidaorreta, pero es un magnífico estratega y un gran profesional que una vez más ha sabido sacar adelante un utilitario ante potentes bólidos que no han tenido la consistencia que sí ha tenido el UB La Palma. Otro motivo de orgullo de este equipo es la relevancia que aún tiene Sebas Arrocha, el chico de un barrio palmero capaz de enfrentarse a tantos jugadores nacionales y extranjeros y en los momentos más delicados asumir la responsabilidad y sacar con sus triples, con sus tiros libres ( ahí es casi infalible) a su equipo del atolladero, esa virtud probablemente solo se tiene si se crece en un proyecto como lo ha hecho Sebas; ha habido en otras épocas grandes baloncestistas palmeros, pero han sido años en que llegar no era tan complicado, porque la presencia de extranjeros resultaba mínima con lo que la competencia no era la misma , encima el club que ha disfrutado de sus servicios ha sido de nuestra isla.
Concluye la temporada para el UB, pero no para todos los equipos palmeros, ya que el Aridane tendrá la oportunidad de jugar por el ascenso, incluso en esta jornada puede alcanzar el subcampeonato de grupo y el Dominicas de ascender a la liga EBA. Probablemente, no habrá dinero para tanto éxito; sin embargo, los recuerdos como el de ayer del UB despedido a lo grande por un abarrotado Miraflores a pesar de perder su último encuentro ya nadie los podrá borrar.

