La Palma no es una isla muy grande y cuenta con una población estable. Actualmente todos los municipios de la isla disponen de equipos representativos de fútbol y campos de césped, aunque algunos no sean de propiedad municipal. ¿En este panorama caben los equipos representativos de algún barrio? A día de hoy solo La Rosa compite a nivel senior, mientras que un histórico como el Argual vuelve a hacerlo en las categorías inferiores.
En las décadas de los setenta, ochenta y noventa , sin embargo, coexistieron con los equipos actuales o con alguno ya desaparecido diversos clubs. El San Telmo en Santa Cruz de la Palma no llegó a tener primer equipo, pero sí un juvenil muy potente con jugadores como Leo, Fisco o Guillermo que después jugaron varias campañas en 3ª División; Las Manchas no pasó de la 2ª Regional, pero hizo que muchos mancheros estuviesen federados y aglutinados en torno a este club; el Puerto de Tazacorte llegó hasta Categoría Preferente, tuvo dirigentes históricos del fútbol bagañete como Panchito Hernández o Pepe Toledo, dio grandes jugadores aunque algunos pudieron haber llegado mucho más lejos de habérselo propuesto, sus derbys con el Victoria registraban grandes entradas de público y una animación que yo no he vuelto a ver en el campo bagañete; el Velia, equipo representativo del barrio de La Laguna, llegó a competir con equipos tinerfeños y fue el único que contó con un campo en su propio barrio; el Argual, el más histórico de todos ellos con una fundación anterior a los años sesenta y un vivero de jugadores que alcanzaron categorías superiores militando en otros equipos de la isla.
Nuestros políticos no han estado por la labor de diversificar los recursos, dividiéndolos en varias partes, por lo que propiciaron a mediados de los noventa el nacimiento de la Ud Los Llanos que absorbió a Velia, Argual y Aridane a cambio de hacerse cargo de sus deudas y unificar el fútbol municipal. Las dificultades económicas también habían propiciado algunos años antes la desaparición del Puerto.
¿Fue acertada esta decisión? Está claro que sin dirigentes que sacasen adelante dichos equipos su supervivencia era imposible. Pero yo soy de la opinión que en 1ª Regional con un club que se nutra de los jóvenes del barrio, sin pretensiones de alcanzar categorías superiores y gestionando con un mínimo de coherencia, más de un barrio podría tener cabida en esta categoría. Ello, evidentemente, reanimaría unas zonas cuya vida cultural y deportiva a día de hoy es prácticamente inexistente. Por supuesto, complicaría el trabajo de los políticos que, a pesar de que ya casi todos son profesionales de la materia, no están por la labor de estrujarse el cerebro buscando recursos sino porque las cosas les resulten lo más sencillas posibles. Precisamente, la existencia de La Rosa viene a darme la razón en algunos planteamientos. Este equipo que pertenece a un barrio de El Paso nació en 2002 sin contar con la bendición municipal ni la del At. Paso que veía que esta competencia podía mermar sus entradas municipales; hoy casi ocho años después sigue compitiendo y marcha como tercer clasificado en 1ª Regional-de paso me congratulo de haberme equivocado en mis augurios, ya que a mi sobrino Gustavo, uno de sus dirigentes, le vaticinaba que no pasarían de tres años de vida-.
Acabo insistiendo que en pueblos con más de seis mil habitantes no veo descabellado que surja un equipo que represente a un barrio, siempre que se atenga a unos planteamientos deportivos y económicos correctos y disponga de unos directivos románticos que se dejen su tiempo por ellos.
Quiero también aprovechar esta incursión semanal en mi blog para constatar cómo han cambiado los tiempos en el recibimiento y agasajos que tuvo el Barça en Tenerife. Por una parte, me parece muy positivo que, por fin, seguidores de otros equipos puedan disfrutar del fútbol en el Heliodoro; pero, por otra parte, me invade algo de tristeza que tantos niños se apunten al carro vencedor. En cuanto al partido de la temporada para el Tete nada nuevo salvo para aquellos que creían que con esta plantilla iban a competir casi igual que en Segunda, que ignorantemente era el pensamiento de muchos seguidores chichas.

