PROFESIONALES DEL FÚTBOL EN LA PALMA

 A veces charlas con los amigos y te sugieren temas que generan el entramado suficiente para discernir en un artículo. Hoy, por ejemplo, me comentaba un compañero que no concibe las cantidades que perciben los futbolistas en nuestra isla y ponía énfasis en que cuando él jugaba allá por los ochenta se tenía que comprar hasta las botas.

  Es verdad que esta temporada ante el marco económico tan delicado que atravesamos han disminuido las cantidades que cobran los futbolistas que juegan en los equipos palmeros, pero evidentemente pueden seguir pareciendo exageradas para la categoría en que militan.

   Ya he venido denunciando en otros artículos de este blog que soy pesimista sobre la supervivencia de equipos históricos, puesto que tendrán que hacer frente a cantidades muy superiores a las que son capaces de generar, aunque lleguen las partidas prometidas desde diferentes instituciones políticas. A día de hoy deben varias nóminas e incluso han tenido que dejar marchar a algún titular por no poder satisfacer las cantidades que les habían prometido.

  Está claro que si hay tantos equipos de La Palma en 3ª División y en Preferente también ha sido por la aportación decisiva de jugadores foráneos. Tanto estos como los de aquí están en el derecho de solicitar unas cantidades, otra historia es que se las den. Hasta ahora nuestra isla, junto a algún equipo de Fuerteventura, Lanzarote o del sur de Tenerife, ha sido la que ha pagado mayores cantidades en estas categorías.

 Aunque había excepciones, es a finales de los ochenta cuando se empiezan a profesionalizar nuestros equipos, entendiendo por tal concepto que reúnan en sus plantillas una serie de jugadores que vivan del fútbol sin otro incentivo económico en su vida laboral, también hay algunos que cobrando buenos dividendos compaginan el deporte con alguna profesión. Una política de vacas gordas que tuvo continuidad en los noventa y a comienzos de este siglo XXI, pero que parece  haber topado con serias dificultades para continuar ante la falta de ayudas empresariales y la reducción de las subvenciones públicas.

   En el fútbol español son totalmente profesionales la 1ª y 2ª A; mientras que en 2ª B junto a equipos totalmente profesionales, hay otros en que sus futbolistas cobran unas cantidades que complementan con algún trabajo o estudios, ya que resultan insuficientes para vivir. En 3ª División en Canarias probablemente se está por encima de la media en cuanto a los cobros, por ejemplo en el País Vasco la mayoría de los futbolistas no recibe ningún sueldo en esta división; no obstante, hay que hacer constar que al no estar esta categoría dentro de la AFE muchos jugadores no llegan a percibir lo que les han prometido sin que muchas veces tengan posibilidades jurídicas de remediarlo. Por supuesto, que incluso en Preferente y excepcionalmente en 1ª Regional también se cobran ciertas cantidades.

  Por lo que enlazando con el comienzo de este artículo no esperemos encontrar románticos entre nuestros futbolistas que se entreguen con ardor a una causa por la defensa de unos colores, aunque reconozcamos que también la práctica del fútbol exige sacrificios, y a veces no pequeños, en gente que se encuentra en la plenitud de la vida.

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