La difícil tarea de un árbitro y su bajo nivel

A punto de concluir una nueva temporada futbolística uno tiene la sensación de que los árbitros españoles cada vez son peores. Es verdad  su tarea es muy complicada, pero el progreso experimentado en este deporte a niveles técnicos, físicos no ha ido acompañado de unas grandes mejoras arbitrales.

Intentaré analizar algunos de los factores que impiden estos progresos. La tecnología no se ha incorporado: la próxima temporada en el nuevo formato de Copa de la Uefa se va a experimentar con dos árbitros más detrás de las porterías que determinarán en las jugadas polémicas en las áreas, se podría innovar con algún otro adelanto como una mesa al estilo del baloncesto en que se visualizasen jugadas comprometidas. Los jugadores no colaboran y salen impunes de situaciones como tirarse en el área o simular una agresión, en otras ligas como la inglesa estos hechos se castigan y hay menos comedia. El sistema de ascensos y descensos arbitrales me parece fraudulento,  ya que casi no hay descensos- por muy malos que sean al haber retiradas por edad u otras causas en 1ª División apenas desciende ningún colegiado-, se intenta contentar a determinadas federaciones regionales- la tinerfeña y la grancanaria parece que han caído en desgracia, puesto que llevamos algunas temporadas sin representación en la máxima división-. Los árbitros raramente son sancionados excepto si sus errores se han producido en un partido que juega el Real Madrid o el Barça por la repercusión mediática de los mismos. Tampoco la prensa ayuda mucho con situaciones como la que acabo de mencionar los colegiados actúan con mucha más precaución con los grandes y les benefician mucho más. Otra cuestión a considerar es la profesionalidad, hay que recordar que los trencillas de Primera División y, por supuesto, de categorías inferiores tienen una profesión que compaginan con el arbitraje; claro que los de 1ª ganan más de setenta mil euros por temporada sin incluir dietas, no está mal para ser un hobby; si solo se dedicaran al fútbol supongo que mejorarían sus condiciones técnicas y físicas ,o sea, que también podría ser un factor que mejorase el nivel.

Pero ya comentaba de entrada que es muy difícil ser árbitro y más aún iniciarse en esta labor. Hay que tener mucha vocación para patearse los campos de las categorías inferiores, regionales, tercera hasta llegar a Segunda donde ya la compensación económica, la seguridad y otros privilegios contribuyan a no ser unos auténticos quijotes.

 Lo comentado sobre el nivel se extiende a otras categorías, si son malos en primera, pues imagínense en tercera. Hay algunas excepciones comentaba en este blog que esta temporada los arbitrajes al Tenerife han sido bastante aceptables. Ello puede invitar al optimismo porque los árbitros de segunda suelen ser más jóvenes. También quiero reseñar que no veo mejores a los colegiados extranjeros. En las competiciones internacionales solemos apreciar tantos errores como en la liga española; incluso se da el caso de los ingleses que llevan muy bien la Premier, pero cuando salen fueran no mejoran al resto.

No soy muy optimista sobre el futuro, he visto casos de muy buenos colegiados que tras ganarse los elogios de la prensa se han aburguesado y han acabado siendo más peligrosos que los mediocres. Me parece una leyenda urbana eso de que al final lo que te han quitado te lo devuelven; quizás porque soy seguidor del Athlétic y solemos ser muy maltratados por el colectivo y encima si alguna vez nos favorecen la prensa madrileña saca la historia de los favores de Villar – creo que es con el único presidente de la Federación Española que no hemos ganado nada-.

Que conste que todas esta reflexiones se han hecho con ánimo constructivo y que si algo ha quedado claro es que lo más difícil en el fútbol es ser árbitro. El tiempo me dará o quitará razones.

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