Integrando

Se habla mucho del gran prestigio que ha alcanzado la cocina mediterránea, para muchos es la mejor, la más sana y equilibrada; pero cómo ha llegado a ese estatus, creo que todos sabemos la respuesta: integrando lo mejor de las demás. Preguntar a Rafa Nadal si incorporó algún golpe de sus rivales a su propio repertorio, le podría ocasionar al "pobre" chaval un ataque de risa considerable.

Debo confesarlo, me gusta el cordero, por muchas razones -además de la evidente de que son muy tiernos…Una de ellas es que, al contrario de la res, el cerdo o el pollo no está tan sometido al digamos "cultivo industrial" y todos los problemas que conlleva, pero ahora sólo se habla de los transgénicos. Como sabéis, Internet, como producto humano que es, está sometido al imperio de la moda, en los servidores donde colgaban paginas y referencias al mal de las vacas locas, el pollo con dioxinas y a la legislación que permitía añadir residuos secos de los lodos provenientes de las potabilizadoras urbanas a los piensos utilizados en su alimentación, hoy cuelgan artículos sobre los mismos problemas, esta vez ocasionados por la intensificación de los cultivos de transgénicos para el mismo fin, o sea el problema sigue siendo el mismo,  comemos cosas raras de efectos no contrastados, o sea también que viva la producción local donde no le dan piensos a los corderos. Si a alguien le interesa el tema en particular le recomendaría esta página  http://www.gloobal.net/iepala/gloobal/fichas ) " …. Otra razón es, aunque me llamen tacaño, el precio. Aquí tenemos la suerte de contar con cordero fresco, criado en libertad, a un precio que oscila entre los 8 y 10 €… podría ser caro.

Os preguntaréis a qué tanta introducción, ni que fuera a proponer un guiso irlandés, pues sí, es que se trata precisamente de eso, un cocido irlandés (Irish Stew)

 Para cuatro personas (más o menos y según coman no?):

1 kg. de cordero (una pierna o una paletilla si es grande vaya) deshuesado y en daditos, adobado unas horitas con sal pimienta, ajo y hierbas al gusto (tomillo, romero, orégano etc), sofreir unos ajitos y en el aceite marcar el cordero, retirar y secar en papel de cocina. Un calderito, rehogar un poco las verduras (zanahorias y col básicamente), unos ajitos picados, la carne y añadir un poco de comino, en grano que tiene mas sabor,  y unas hierbitas del gusto, luego un poco de caldo si tenemos, o en su lugar cerveza o agua, poca cantidad que quede espesito, si véis que le falta añadidle a medio guiso sin problema, pero calentando previamente para no romper el hervor. Si el cordero es un poco mayorcito ya, guisar unos quince minutos solo antes de añadir las verduras rehogadas, si no es tan mayor todo junto y guisar otros 20 minutos. Lleva como el doble de verduras y papas que de carne y siempre, como todo guiso con col, tiene mucho más sabor al día siguiente. No olvidéis removerlo un par de veces con una cucharita de palo. Sencillito, no? Y económico. Probadlo y me contáis.

Ya puestos también confesaré que desde chiquito me gusta discutir, polemizar etc.  en parte gracias a mi padre y a su famosa frase; ¡¡Porque no!!… Los caminos de dios son inescrutables. A cuento de esto, pediría a los interesados echarle una miradita al enlace que figura en "sobre este blog", donde se esbozan algunas ideas y se esperan muchas mas de vuestra parte, sobre cómo animar un poquillo esto.

No olvidéis la frase atribuida a Fran Clark: "Todo el mundo trata de realizar algo grande, sin darse cuenta de que la vida se compone de cosas pequeñas". Ergo, un guiso de cordero, no? Saludos

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