
Hoy les voy a hablar de un álbum musical. Warpaint es una banda formada en Los Ángeles, California, en 2004. Heads Up, disco al que pertenece esta portada, es su tercer larga duración (publicado el 23 de septiembre de 2016). Me está gustando tanto que me animé a hacerle una reseña. Aquí la tienen.
El último disco de Warpaint es sorprendente en todos los sentidos. Te acercas a él y, desde un principio, comprendes que hay mucho nivel, aún así, sabes que no será tarea fácil. Es tal la exuberancia que contiene, que cuerpo y mente necesita un serio proceso de adaptación. Warpaint te invitan a entrar en su paraíso, pero te lo vas a tener que currar. Cualquiera no entra en su imperio de los sentidos.
“Heads Up” es un disco voluptuoso. Puede ser un rayo de sol en primavera, pero también una nube pasajera, incluso una borrasca intensa. Lo tiene todo: ritmo, baile, oscuridad, calma, animación, paz… y sensualidad, sensualidad a borbotones, sensualidad para dar y regalar. La música de Warpaint posee una vaguedad muy particular, como si estuviera recubierta de una neblina, una neblina ni muy espesa ni muy ligera. Su música no es por imposición, su música es una sugerencia, una sugerencia que poco a poco te va ganando. Con esa sutileza abren corazones y mentes.
Para este disco las angelinas se lo han tomado de otra forma. En el anterior no les fue tan bien como esperaban (estuvieron más de un año para grabarlo). Luego estuvieron un año y medio de gira, tras la cual decidieron darse un descanso, cada una se fue por su lado a diferentes proyectos o colaboraciones musicales. Tras despejar la cabeza, se volvieron a juntar. El disco lo sacaron en bastante menos tiempo que el anterior, unos pocos meses. Esa espontaneidad y frescura se nota. Y les sienta el traje. Quizás se han dado cuenta que son tan buenas que no necesitan complicarse tanto ni someterse a tanta presión, sino dejar fluir su música más desprendidamente.
Aquí usan más la electrónica, pero sin excesos, todo en su justa medida. La base rítmica de esta banda es prodigiosa, hay momentos del bajo que es pura lujuria. La batería suena esplendorosa. La voz de la cantante es pura delicatessen. Y la guitarra, a veces cristalina, a veces más deformada, es el contrapunto perfecto. Sin olvidar los coros, todas cantan, el disco está lleno de maravillosos coros, hay que afinar el oído.
El disco en conjunto funciona perfectamente. Tiene algunas canciones que destacan pero es para ponerlo desde un principio y dejarlo correr, como el agua de la fuente necesita fluir; a mí no me sobra nada, es más, es necesario el conjunto porque después de una intensidad te puede venir la calma, o después de una nostalgia las ganas de bailar; es un tobogán en el cual jugar. Me pasó algo curioso con este disco. Al principio se me hacía un poco largo, acababa pidiendo la hora, pero por empalagoso. Ya sabéis que un postre puede ser empalagoso y no tiene porque ser malo, al contrario, es porque es muy bueno. Pero a base de escucharlo e irme metiendo en él, ahora mismo se me hace corto. Se ha invertido el proceso. Cuando termina me digo, ¿ya? Y quiero más. Es lo que tiene enviciarse a los postres.
Warpaint han entregado una obra impecable y maravillosa que incluso está condicionando mi ritmo biológico. Para llevártelo a todas partes. Un disco rupturista, definitivamente estas chicas juegan en otra liga.
Recientemente han presentado en directo, en mi radio favorita de la costa Este, dos singles.
Esta es la primera canción del disco, Whiteout.
Éste es el corte 3, New Song








Don Miguel, por favor, no se desanime. Siga con su buena y magistral costumbre de pasearnos por el mundo, con o sin música.
No podemos estar en todo. Saludos.
Don Miguel, nos inquieta su silencio. Nos lo imaginamos cargando su baúl de vivencias y experiencias en cualquier parte del Mundo. Que así sea. Muchas felicidades.
Amigo Miguel recibe nuestros mejores deseos por que tengas una muy felices navidades y sigas dando lo mejor para tu foreros que te leen.
FELIZ NAVIDAD!
Brillante idea Juanf. Me sumo a la felicitación porque me encuentro entre sus afortunados lectores.
Referente a Warpaint, como bien comenta Miguel, requiere un proceso de adaptación que sólo él sabe desgranar a través de un comentario brillante, como todos los suyos, que te motiva a apreciar más aún si cabe ese amplio abanico musical con el que suele obsequiarnos a todos sus seguidores. Muchos más de los que por su blog aparecen.
De la inclusión de los sintetizadores en la música me quedaré forever con Keith Emerson (de la banda Emerson Lake and Palmer), a quien tanto le gustaba probar la dimensión que tenían en sus conciertos. Uno de ellos tuve la suerte de presenciarlo en directo desde el Capitol Centre de Maryland. Aquel rock sinfónico progresivo que tanto te atrapaba en los 70.
Y por supuesto de los Pink Floyd, aunque podríamos citar otros muchos. Previamente los Moody Blues…
Reiteradas felicitaciones, querido y valorado Miguel.
Y nunca las mañas pierdas.
Muchas gracias queridos lectores-contertulios. Os quiero desear un feliz año nuevo: a Pedro Luis, a Juanf y a Pevalqui. Ya quedan pocas horas para entrar en 2017, espero que os vaya bien y nos sigamos viendo. Por supuesto mis mejores deseos para los demás lectores de este humilde blog y para los lectores de El Apurón en general. Suerte, ánimo y que viva el arte y la belleza que casi viene a ser lo mismo.