Trilogía de la tristeza (Nick Cave; Broken Twin; Sufjan Stevens)

No es que personalmente me encuentre triste, más allá de los altibajos que todos tenemos, pero los caminos del arte son inescrutables y te puede llevar a una suerte de melancolía estética. En esas estoy yo. Casi sin darme cuenta me he creado una trilogía de la tristeza, tres discos que por diferente circunstancias arrastran un pozo de lágrimas y me acompañan estos días.

El primer disco en escuchar fue el nuevo trabajo de Nick Cave, el cantante y compositor australiano, con su inseparable banda, The Baad Seeds. Desde el principio huele a gran obra, pero es  la que Nick Cave nunca hubiese querido componer. Hace un año murió su hijo de 15 de años en un fatal accidente (se cayó por un acantilado). En alguna entrevista ha dicho que hay circunstancias que te cambian por completo, incluso cuando crees que ya nada puede hacerlo. Un año después vuelve con  un disco cargado de dolor y pena.

Su título es Skeleton Tree y su portada, un riguroso luto, ya te avisa de lo que te vas a encontrar en su interior.

Nick Cave II

Su primera canción, Jesus Alone, es densa, oscura y entumecida.

El corte 6, I Need You, es un lamento desesperado.

El disco es duro, desde el principio te enlaza un nudo en la garganta y va apretando y apretando canción tras canción. Incluso cuando parece que puede haber algo de esperanza, te das cuenta que es en vano, todo está perdido, solo queda la resignación y el dolor. Nick Cave ha compuesto lo que le salía del alma, no lo hace para contentar a fans ni pensando en giras, y ha producido una gran obra.

 

Quiso la casualidad que el mismo día que puse el disco de Nick Cave, descubriera a una artista danesa. No fue algo premeditado, simplemente ocurrió. Su nombre artístico es Broken Twin, solo tiene un disco, titulado May, publicado en 2014. No creo que esta artista arrastre ninguna tragedia, es joven, pero por lo que sea, quizás por motivos existenciales, o porque hay personas en las que el  arte se manifiesta de esta manera, su música se me hace triste, melancólica, incluso desoladora.

Ésta es la portada.

Broken

Tras el disco de Nick Cave, no me apetecía poner algo alegre precisamente, y pensé que era un buen momento para escucharlo. Lo hice y me gustó seriamente. Me parece un disco de notable alto. Triste y melancólico pero pleno de profundidad y belleza.

Glimpse Of A Time es el corte número dos y es una canción magnífica. Va directamente a tu corazón y te lo insufla de tristeza.

Sun Has Gone es el corte número cuatro, una canción nostálgica, sencilla y bella.

Todo el disco sigue esta línea, te va sumergiendo en una pradera melancólica donde instalas la tienda de campaña.

 

La tristeza llama a la tristeza, como los besos, eso pensé al terminar el disco de Broken Twin, porque seguía sin apetecerme algo alegre, quería seguir sumido en la tristeza, algo se me iba contagiando, no hay que negarlo, pero a estas alturas sabemos controlarlo.

Busqué otro disco triste, esta vez pensando a conciencia. Recordé el último trabajo de Sufjan Stevens, Carrie & Lowell. Algunos lectores conocerán a Sufjan porque una vez le dediqué un artículo, concretamente un monográfico a su álbum Illinois (2005), el cual considero una obra maestra. Carrie & Lowell ya lo había escuchado, pero era consciente que no lo suficiente. Es un disco que también nace del dolor y la pérdida, por lo que sentí que era un buen momento para ponerlo, el estado anímico necesario ya lo tenía preparado.

A Sufjan se le murió la madre, Carrie, una persona con problemas mentales que abandonó a él y su hermano en varias ocasiones. Lowell era el marido de Carrie, en el periodo que duró su matrimonio fue lo más parecido a una infancia normal que experimentó y a un padre que tuvo. Su padre biológico tampoco era un ejemplo de responsabilidad. La relación con Lowell continuó incluso cuando acabó su matrimonio. Hoy en día Lowell Brams es el director de la discografía de Sufjan, Asthamatic Kitty.

Portada del disco.

Crítica-Sufjan-Stevens-Carrie-Lowell

Su madre murió de cáncer. Sufjan cuenta esto y más recuerdos en un álbum monográfico. Vuelve al folk, con ese sonido tan lírico y sensible que posee. A Sufjan lo considero uno de los grandes compositores de nuestro tiempo. Carrie & Lowell también me parece una obra maestra, es un disco que requiere su tiempo y su momento, pero va ganando a la larga. Lo bueno, en mi caso, es que sé que lo seguiré retomando en el futuro.

Should Have Known Better es el corte número 2.

No Shade in the Shadow of the Cross es el corte número 11.

(* Las imágenes de los dos vídeos pertenecen a paisajes del estado de Oregón)

 

Por las diferentes circunstancias que les he contado, estoy escuchando estos tres discos consecutivamente y por el mismo orden mencionado. Para llegar a esta composición personal ha tenido que intervenir el azar, otra parte ha sido el contagio, y otra parte ha sido voluntaria. La tristeza en el arte puede ser estética, placentera, incluso adictiva, volverán las alegres golondrinas pero mientras tanto yo me mezo en esta dulce melancolía. Creo que voy a escucharlos de nuevo.

COMENTARIOS (1)

  1. Daniel Pino dice:

    Una selección excelente, José.
    Enormes Cave y los Bad Seed como casi siempre. Sufjan muy bien, ya le había escuchado algo y me gusta mucho, aunque cuando le oigo no puedo evitar acordarme de Elliot Smith. Es muy posible que aparque a Sufjan y me vaya con Elliot….
    No conocía a Broken Twin, me han gustado.
    Me has tocado la fibra…..saludos!

Los comentarios están cerrados.

Scroll al inicio