Comidas callejeras del mundo II

¿Les apetece un viaje por el mundo a conocer y probar sabrosas comidas callejeras?

Será la segunda vuelta. Si recuerdan, en la primera parte, comentaba sobre un libro que todavía no había salido a la venta, "La mejor comida callejera del mundo (donde encontrarla y como prepararla)", de Lonely Planet, lo que consideran las 100 mejores recetas. Al poco pregunté en una librería de Santa Cruz de La Palma y  para mi sorpresa me dijeron que lo tenían. "Uno para llevar", fue mi respuesta.

En aquella ocasión comimos Balik Emek en Turquía, Elotes a la brasa en México, Baozi en China, Red Red en Ghana, Sfjen en Marruecos y por sugerencia de Atila la pedazo de Hamburguesa Diabla en Venezuela.

Así que, ya que tengo en las manos el recetario, vamos a aprovecharlo, que humea y ¡quema! ¿Jugaron de niños a eso de darle vueltas a un globo terráqueo apuntando con el dedo para imaginar que viajarían donde cayera? Pues ahora haremos parecido pero con el libro. Pasamos páginas al azar, paramos  y nos llega el delicioso olor de…

 

I – Choripán Argentina

Fantástica combinación de chorizo y pan francés, el choripán es el bocadillo clásico de los partidos de fútbol, los puestos de carretera y los asados familiares en Argentina.

Ingredientes: 6 chorizos, perejil picado, varios dientes de ajo picados, 1/3 tazas de aceite de oliva, 1 tomate pequeño picado, 1 cucharada de cebolla roja picada (opcional), 2 cucharadas de vinagre vino tinto, copos de guindilla roja machacados (al gusto), zumo de ½ limón o lima (opcional), sal, pimienta, 6 panecillos franceses o una baguette.

Origen: Su creación se atribuye a los gauchos que vivían en las extensas llanuras argentinas hace varias generaciones. En las praderas de la Patagonia y las pampas que rodean Buenos Aires estos vaqueros argentinos asaban carnes en hogueras. El bocadillo ganó popularidad en las ciudades, en asados familiares, puestos callejeros y eventos deportivos, principalmente en los partidos de fútbol, donde los aficionados lo devoran en la media parte.

El chori perfecto es un motivo de orgullo para los argentinos. Después de asar el chorizo a la parrilla, se corta por la mitad y se coloca en un panecillo crujiente o un trozo de baguette, acompañado de condimentos caseros como chimichurri (una salsa a base de perejil picado, ajo, cebolla, tomate, aceite de oliva y hierbas).

Para comerlo, iremos a uno de los lugares más famosos, La Costanera, en Buenos Aires, que ofrece un ambiente local y una amplia selección de puestos de choripán. Cuesta cada bocadillo entre 5 y 10 ARS (entre 1,2 y 2 euros) en cualquier punto del país.

https://www.youtube.com/watch?v=S3x6PRbGUro

 

II – Cicchetti Venecia Italia

Vienen a ser algo así como la versión veneciana de las tapas. Son pequeños aperitivos servidos en bares de la ciudad. Los cicchetti son el colofón perfecto a una tarde de paseo entre los canales y el gentío de Venecia.

Los ciccheti engloban una amplia variedad de platos, tanto calientes como fríos. El término proviene de la palabra latina ciccus, que significa muy pequeño. Estos pequeños bocados son muy variados, desde aceitunas y huevos duros hasta raciones diminutas de marisco, carne o verduras sobre rebanadas de pan.

Origen: La centenaria tradición de comer cicchetti es exclusiva de Venecia, la laguna que Thomas Mann describió como "mitad cuento de hadas, mitad trampa para turistas". En el siglo XV, Venecia no era solo la ciudad más rica y poderosa de Europa, sino que también estaba considerada la capital gastronómica y atraía a los mejores chefs del mundo. La influencia de la ciudad y sus mercaderes propiciaron la llegada de una gran variedad de ingredientes a los numerosos bácari que bordean las calli (calles secundarias) y campi (plazas) de Venecia. La tradición de comer un pequeño bocado con una copa de vino ha llegado hasta nuestros días.

Vamos a probarlo que ya se hace agua la boca. El lugar más famoso es la Cantina do Mori, el bar de cicchetti más antiguo de Venecia, inaugurado en 1462. Sirve cicchetti a partir de 1,50 euros la unidad. Pero hay muchos bares en torno a los canales donde se pueden comer.

Para acompañarlos lo mejor es una copa de vino local ombra (literalmente, "sombra"). El vino a granel de la casa es el más económico. Otra opción es probar el Spritz, la bebida veneciana por excelencia, a base de Aperol, prosecco y sifón. También se puede pedir un fragolino (vino dulce) al final.

Por cierto, hará de cicerone el amigo de nuestro querido camarada Pevalqui, el estadounidense Rick Steves, amante de Europa y con un canal en YouTube (de viajes) tan bueno como el de Venecia. Él nos mostrará un poco de que va ese manjar cultural llamado Cicchetti.

https://www.youtube.com/watch?v=_SXyCrO-kPY

 

III – PhoVietnam

Esta aromática sopa de fideos es el desayuno de los campeones y el mejor incentivo para empezar una bochornosa mañana en Hanoi.

Podría decirse que es una sopa de fideos, pero simplificar tanto sería una grave injusticia. El pho es mucho más: es un sublime caldo de carne -con toques de cebolla, jengibre, anís estrellado y cilantro -con fideos de arroz recién hechos, suaves guindillas y crujientes brotes de soja, con trozos de buey, de ternera, de pollo, tendones o albóndigas y un chorrito de lima.

El origen del pho está en las cocinas de Francia y China, pero se popularizó a finales del siglo XIX. Los vietnamitas tomaron fideos de arroz de su vecino del norte y el gusto por las carnes rojas de los colonos, y los combinaron creando algo completamente nuevo. Hay quien dice que pho deriva del pot au feu francés, mientras que otros argumentan que es de origen chino y que viene de fan; "fideos" en chino cantonés. El debate está servido. Ambas posturas tiene la misma base.

Amanece en Vietnam y el murmullo de fondo de las motos aún no ha alcanzado el nivel de ruido de media mañana. Los vendedores de pho han montado ya sus puestos, algunos de los cuales apenas son una maltrecha colección de cazuelas de metal, mientras que otros tienen hasta mesas de plástico y relucientes carritos. Cualquiera que sea la elección, lo importante es el caldo. Es el alma del pho, y debería ser rico y sabroso, con matices de anís estrellado, cardamomo y cilantro. Los fideos deberían ser recién hechos, tiernos pero firmes, y las guindillas, suaves. Los brotes de soja le aportan una agradable textura crujiente. Un chorrito de salsa de pescado, otro de jugo de lima, y el desayuno está servido. No hay más que sentarse y disfrutar.

El restaurante Quan An Ngon de Hanoi es algo más caro que los puestos callejeros: un cuenco puede costar 45.000 VND (2 euros) en lugar de los 20.000 VND de otros sitios (0,90 euros).

Sentémonos que van a preparar pho para nosotros. Buen provecho.

https://www.youtube.com/watch?v=NbpyfYGA-nw 

En este vídeo más corto veremos como lo preparan en la calle. 

https://www.youtube.com/watch?v=yIxVzLQG-CI

 

IV – KushariEgipto

En Egipto hay opiniones para todo, pero en algo que casi todos coinciden es que el kushari, esta gran combinación de almidones, es el rey.

El kushari es un delicioso alimento integral que se come a todas horas y en cualquier época, mucho más adictivo que los humildes elementos que lo componen por separado (pasta, arroz y legumbres). El truco es la salsa de tomate picante y la cebolla frita que lo acompañan, y ese toque de vinagre o guindilla.

Ingredientes: Salsa de tomate: 3 cucharadas de aceite de oliva, ½ taza de cebolla picada fina, 4 dientes de ajo picados, 400 g. de tomate triturado, ¾ cucharadita de canela molida, ½ cucharadita dfe comino molido, ½ cucharadita de sal, ¼ cucharadita de pimienta negra molida, ¼ cucharadita de guindilla molida. Kushari: 1 taza de arroz (de grano largo), 1 taza de lentejas (marrones o negras), 2 cucharadita de vinagre blanco, ½ cucharaditas de comino molido, ½ cucharaditas de polvo de ajo, 8 cucharadas de aceite de oliva, 1 ½ tazas de cebolla laminada, 1 taza de pasta (macarrones pequeños o fideos rotos).

Este plato nacional, barato, saciante y saludable, es tan popular que hay restaurantes especializados en Egipto y en particular en El Cairo. Pero aunque el kushari fue la primera comida rápida del país, no se sabe mucho de sus orígenes. Pudiera ser que naciera de la necesidad -entre los pobres que buscaban llenar la barriga y no podían comprar carne -o de las influencias de la dieta vegetariana de los cristianos coptos, que practican el ayuno. En cualquier caso, la carne ya ha hecho acto de presencia, en forma de trocitos de hígado, pollo o cordero frito.

El kushari se elabora rápido pero la experiencia deja huella. En los restaurantes especializados, a los que suelen acudir egipcios de todo los pelajes, los ingredientes ya cocinados se extraen de toda una batería de cuencos llenos de comida. El encargado de componer el kushari va dando golpecitos con la cuchara en los cuencos y boles en una virtuosa demostración rítmica. Es un espectáculo ruidoso pero hipnótico, una interpretación que dan ganas de pedir un bis. ¿O será que el kushari está tan rico que con un cuenco basta?

Se puede probar en la calle o en el Abou Tarek Restaurant, en el centro de El Cairo. Las raciones, según el tamaño, cuestan de 2 a 5 EG (0,30 a 0,80 euros).

Una cocinera egipcia con calma y buena letra nos explicará como se prepara.

https://www.youtube.com/watch?v=jm12GCSQyvA

En un local de comida para llevar el dependiente nos sirve con arte y ritmo la comida.

https://www.youtube.com/watch?v=I9O-BweWRGA

Reportaje del Abou Tarek Restaurant, una auténtica casa de comidas a la egipcia.

https://www.youtube.com/watch?v=NxaA4HSqNiY

 

V – ConchBahamas

En las Bahamas, el caracol marino gigante conocido como conch es más que un alimento: es un símbolo nacional de la inventiva, la humildad y la identificación con el océano.

El conch es un tipo de molusco marino con una concha grande y cónica, se pesca en aguas superficiales, se transporta vivo hasta el mercado y se extrae por un agujero del caparazón. Su carne firme es blanca y gomosa, parecida al calamar.

Ingredientes: 450 g. de carne de conch cortada a trozos pequeños, 1 pimiento verde a dados, 1 cebollas blanca troceada, ½ pepino troceado, 1 taza de tomate muy maduro triturado, 2 tallos de apio troceados, 1 chile jalapeño troceado (opcional), 2 dientes de ajo cortados muy finos, ¼ taza de zumo de lima, ¼ taza de vinagre blanco, ¼ taza de zumo de naranja, sal al gusto, pimienta al gusto.

Los nativos bahameños, los arahuacos, consumían conch mucho antes de la llegada de Colón. Cuando los europeos llegaron a las islas a principios del siglo XVI, advirtieron en seguida la utilidad como alimento de preparación rápida y alto contenido proteico. El conch es un elemento profundamente arraigado en la cultura de las Bahamas: los antiguos dólares de plata bahameños exhiben imágenes del caracaol y las conchas se utilizan como material de construcción de las casas.

El conch se sirve prácticamente en todas partes de las Bahamas, desde la casa más humilde al bar de sushi más elegante y frecuentado por famosos, se recomienda consumirlo como los nativos, en una freiuduría de pescado o caseta de conch. Una freiudiría es una zona para comer al aire libre, que cobra vida por las noches y los fines de semana con el crepitar del aceite caliente y el ritmo de la música goombay. Una caseta de conch es un puesto junto a la carretera o frente al mar, abierto todo los días, que sirve todo tipo de conch a viajeros y trabajadores hambrientos.

En Arawak Cay Fish Fry, en Nassau, se puede conseguir un plato de conch rebozado por 10 BS$ (8 euros).

Que apetito, vamos a una freiduría a que el chef nos prepare un manjar del mar.

https://www.youtube.com/watch?v=yyUjgFAK24E

 

* Los datos e información han sido extraídos del libro "La mejor comida callejera del mundo", editado por Lonely Planet.


COMENTARIOS (7)

  1. ALEC dice:

    Muy buena recopilación de comida rapidita Don Miguel. Me asombró ver que nombra a Atila, persona que conozco muy bien y que por él me quedé por acá, pues resulta que me pidió intervenir para hacer una aclaratoria a cierto forista, y desde ese momento intervengo de vez en cuando.

    Colaboro con un link sobre el tema, que por Venezuela se ven mucho los puestos de comida callejera. Algunos son verdaderos antros microbianos, pero otros son dignos de verdaderos paladares desarrollados, aunque no es recomendable hacerse muy asiduo a ellos por eso del colesterol y los triglicéridos. Aunque le comento que hace unos meses me dio por ponerme a dieta estricta, pues en dos ocasiones me dieron unos mareítos raros, pero fue peor el remedio que la enfermedad, pues la cosa ya no eran mareítos, la cuestión pasó a verdaderos remolinos mentales.

    Pues un día me dije: Pop, lo que se va a empeñar que se venda, así que zámpate un par de empanadas de maíz pilao con chicharronada a ver que tal te va, o corres o te encaramas.

    Y así llegó el acomodo, la mejoría fue instantánea. Me parece que el médico que me vio los mareítos hizo todo lo posible por hacerme su cliente habitual, pero nada que ver, con esos señores mientras menos visitas mejor.

    No sigo pues tengo que salir de farrita. Acá está el link:

    https://www.youtube.com/watch?v=JQ2GVaR2iP4

    Saludos Colesteroloideos y cordiales!

  2. Luis Rollán dice:

    Querido Miguel: comentarte antes que nada, que visioné, escuché los videos de tu anterior post. Me dejaron un sabor insípido. No sabía qué ni cómo armar un comentario con algo de coherencia. Tampoco puse mucho empeño. Canariof lo hizo en mi lugar telepáticamente y además, mejor de lo que yo hubiese sido capaz de expresar.

    Nos vuelves a deleitar con un amplio variado y diverso (que dicen los italianos), recorrido gastronómico.

    Haciendo acopio de lo visto, no sé si decirte que me quedo con un buen bocata de choripán. ¡Qué pasada!. Lo había oído nombrar. Pero es que dan como en aquel viejo anuncio de la Kina San Clemente: “Unas ganas de comerrrr”, que no veas.

    Los Cichetti, ciertamente son muy de Venecia. Lo que no tengo tan claro, que te los vendan por 1.50. Ni sé si venderán algo allí por ese precio. Están expuestos en buena parte de las cafeterías. Los he probado en la zona del Naviglio en Milan, mucho más caritos con el añadido de la copita de Spritz. Los que te comes en cualquier bareto de Madrid, con una cañita y el montadito con el arenque o lo que toque, no tienen nada que envidiarle a los que te ponen en Venecia, en donde si eres un romántico como yo y además te gusta el cine, y te da por sentarte a tomar un cortado en el Café Rialto en la Piazza de San Marco, el almuerzo necesariamente ha de ser un buen panino con la vera mortadella bolognesa, o par de slices de pizza. Si es la pepperoni americana, mejor que mejor. Cosas del bolsillo.

    El Spritz es riquísimo, aunque –si me lo permites-, más que sifón, lleva soda, que le aporta otro dulzor y por supuesto el prosecco. De cuando a cuando suelo traer una botellita de Aperol a casa. Sólo lo he visto en los supermercados del Corte Inglés (que me disculpe doña Digna por la publicidad). A falta del prosecco y la soda, no queda tan mal (esto es un truco mío) si lo sustituyes por Seven Up. No es lo mismo exactamente, pero el sabor tampoco decepciona si lo acompañas con una papitas fritas gourmet (omito la marca), mientras sufres con el TT.

    La sopita vietnamita Pho, a la que también vi que se le añadía “Cinnamon” (canela), en palitos cortados, creo haberla probado en el Soho londinense. La pinta era muy parecida; no sé si los ingredientes (las hierbitas), serían todos coincidentes. De vista no era muy atrayente sobre todo por el agua que queda en la superficie. Yo me la comí. Estaba buena de sabor.

    Oye lo del negrito bahameño, tiene su mérito. Vaya que sí. Típicas ensaladas para turismo americano de masas o cruceristas, con la finalidad de sobrellevar el snorkeling o el ron a la roca, barriga en ristre, bajo sombra alquilada en la playita frente al buque, neverita incluida bien surtida o al socaire de un resort privado de hotel.

    Rick, nuestro incansable viajero norteamericano, propietario de una agencia de viajes, a cuyo canal estoy suscrito, aparte de ameno y didáctico, es muy inteligente. La cultura, la historia que a ellos les falta, está en Europa. Por eso la adora. Digo yo.

    Un puntazo de tu parte rememorarnos a nuestro entrañable Atila. A veces le recuerdo. Un saludo para él si nos está leyendo. Su inconfundible jerga no exenta de buen humor, aquel tono de melancolía que a veces destilaba, sus comidas, sus canciones y “su negra”, son parte de la historia más entrañable del Apurón.

    Un abrazo. Hasta luego.

  3. ALEC dice:

    Don Pevalqui, Atila le manda burda de saludos (mogollón de saludos).

    Me comenta que pidió su retiró de éste medio luego de una pataleta que agarró, y despues del arrepentimiento que casi siempre se presenta luego de esos arranques tropicales le pidió al administrador del medio su rehabilitación, pero le fue negada.

    Ayer en la farra comentábamos lo bien que se lo pasaba en compañía de ustedes. Pero hicimos todo lo posible por adquirir bonos compensatorios, y vaya que encontramos.

    3 × 2 no siempre es siete.
    Ayyy mi cabeza!

    Mis respetos para usted!

  4. Luis Rollán dice:

    Estimado Pop Corn: Muchas gracias por el tono de su discurso y por atender mi petición, que en reciprocidad devuelvo a nuestro siempre añorado Atila.

    Ciertamente, pasamos muy buenos ratos, plenos de humor y de buen rollito, que decimos por aquí, con la compañía igualmente de otro forero -el más brillante a mi entender-, que ha tenido hasta ahora El Apurón, en la persona de don Pedro Luis Pérez.

    Desconocía estas incidencias a las que usted hace mención. No puedo más que lamentarlo.

    Le he leído asimismo, amigo Pop Corn, aportes en otros blogs, fiel a su estilo, llenos de sensibilidad elegancia y buen gusto.

    Saludos cordiales

  5. ALEC dice:

    Gracias don Pevalqui por sus palabras.

    No dejo de intuir en ellas un toque de ironía, pues reconozco que en algunas, por no decir muchas entradas no he tenido ni sensibilidad, elegancia y menos buen gusto. Esto posiblemente debido a que le contesto a personas que como yo, entramos con un nick que nos hace hasta cierto punto anónimos, y se aprovecha la ocasión para actuar con cierta patanería, aunque no sea lo ideal.

    Ahora bien, cuando comento en blogs donde el autor tiene rostro, nombre y apellido, no me queda otra que comportarme como verdaderamente soy, si el estado anímico no nos juega alguna pasada.

    Cómo, por ejemplo, no escribiría con la mayor corrección de la que soy capaz en el blog de Doña Rosario, si unicamente nos transmite bienestar para la mente y el espíritu?

    Bien, como siempre ha sido un placer leerle, pues la erudición, así como la gripe, son muy difíciles de ocultar.

    Don´t worry, beefeater…!

  6. Luis Rollán dice:

    En absoluto había ironía en mis palabras, estimado Pop Corn. Usted mismo lo ha desvelado cuando ha hecho alusión al blog de doña Rosario. Justo a ese me refería cuando hablaba se sensibilidad, elegancia y buen gusto.

    En las que ha tenido del blog de Ibrahim, digamos que se "ha insinuado" usted algo, tal y como se desprende de sus palabras. Pero no le voy a enmendar la plana si le digo; usted bien lo sabe, que las ha habido y hay, mucho peores.

    Ingeniosa su despedida.

    Once again thanks a million. Never mind. Kind regards

    Hasta luego

  7. Fabi dice:

    El mundo culinario esta abierto como abanico, cada lugar un mundo gastronómico, viajando se pueden apreciar tantos gustos en el paladar, algunos obligados otros sofisticados, lugares como Guadalaja México todo un bloque de comidas variadas de un vaya usted a saber de que se trata lo que alli venden, cosas que solamente los del lugar saben apreciar, Lago Chapala donde los nativos comen y uno no sabe lo que hablan, quedando uno como medio perdido en averiguar que manjar es lo que allí se cocina…Filadelphia, New York y sus barrios chino que junto al de San Francisco se pierde uno dentro del sonido asiático en mesa común, Hong Kong y sus restaurantes flotantes en Aberdeen con cartas para pedir que llenan un libro, Tokio con su calle Guinsa y Kioto con
    su tradicion nos enseñan a comer a pie de suelo, el Peru de los incas y sus mercados de Lima, otra gozada para la cámara fotográfica, Brasil con su Botafogo deslumbrante, Santiago antiguo y Valparaiso con sus casas de colores, Montevideo y su celebre restaurant popular a nivel de mercado donde me preguntaron que de donde era, les dije que de Canarias y otro que estaba cerca comenta que yo miento, que soy del lugar…pudiera ser pues los canarios fuimos los que creamos esa linda ciudad uruguaya, Buenos Aires y sus lugares donde se come con tango bailado incluido o en la Calle Corriente y su famoso tango 348 tercer piso ascensor..pasando por la Calle Carreras y comer un buen asado que tanto alli abundan. Caracas y su Quinta Crespo o Chacao llena de lugares para un mejor comer, Atlanta escuchando música jazz, Miami y su
    South Beach, Montreal con su calle principal Saint Cathering Street dando calidad a la hora de degustar los manjares que produce Quebec y vaya usted a saber, el Rastro de Madrid y sus churros del momento, Barcelona y Sevilla asi como el buen pescado de Vigo, Paris con sus pequenos restaurantes en el Sacre Coeur al tiempo que los bohemios llenan de pintura sus telas del dia para vender, y paro de contar pues el tiempo se alargó demasiado y tengo que ir a descansar, gracias nuevamente Miguel por la oportunidad de recordar tan buenos lugares que el tiempo va borrando,

    Auf Wiedersehen! o como dice mi buen amigo Pevalqui hasta luego que es mas castizo y sin toques de ironia como nos deja saber PopCorn.

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