Me declaro fan absoluto de las películas de dibujos animados, o animación, o como prefieran llamarlo. Lo considero uno de los mayores placeres estéticos y visuales que el arte actual ofrece. También un placer emocional, asistir a sus películas es navegar en un mar de sonrisas y lágrimas: te divertirás, pero también te sensibilizarás. Este viernes 10 de agosto es el estreno de la nueva película de Pixar, y yo no me lo pienso perder. Actualmente voy poco al cine, me dosifico para momentos importantes, y el estreno anual de la Pixar, que siempre es en verano, es uno de ellos. Sus películas son un cheque en blanco, siempre te sorprenden y te hacen disfrutar. Es verdad que el año pasado tuvieron un traspiés con Cars 2, no fue la película esperada, pero ha sido el primero después de tantos y tantos éxitos: Toy Story, Buscando a Nemo, Los Increíbles, Ratatouille, Wall-E, Up… son solo algunos ejemplos, me extrañaría que fallaran dos años seguidos.
El motivo, o uno de los motivos de que vaya menos al cine es que ya no existe el Multicine de Santa Cruz de La Palma. Antes iba mucho, lo tenía a mano. Incluso a veces me metía dentro cuando no sabía que hacer, o cuando tenía que hacer tiempo. Como una guarida perfecta, donde bajando unas escaleras y sentándote en una cómoda butaca, te resguardabas del mundo exterior bajo la tenue luz de una mágica pantalla que te contaba increíbles historias. Además, ese cine tenía muy buen gusto, ponían películas comerciales, por supuesto, pero también muchas películas independientes, digamos más de culto. A mi me gusta una mega producción, un rato de distracción con películas para el gran público, pero también me gusta el compromiso, el sentimiento y la concienciación que son esas otras películas. Viví grandes momentos, solo y en compañía. Sensaciones que añoro, como esa salida del cine con los sentimientos a flor de piel, imaginando toda la trama de la película y asociándolo en la calle ante todo lo que se te presentase por delante. Pero aceptamos con resignación que los tiempos cambian irreversiblemente. Por suerte nos queda el Multicine de Los Llanos de Aridane, que además, está muy bien equipado y preparado, incluso tiene una sala para proyectar 3D; pero me queda más lejos, y voy más de vez en cuando.
Por eso me ha dolido especialmente la última medida del gobierno. La brutal subida del IVA a los cines: del 8% se pasa al 21%. Los españoles soportarán el impuesto más alto de la Eurozona cada vez que vayan al cine a ver una película. Lo más probable es que provoque más cierres de cines, sobre todo los pequeños y medianos, afectando a los puestos laborales de diferentes personas relacionadas con el mundo del celuloide, y al público en general, que verá mermada su capacidad de acudir y perderá oferta, agravando así la crisis de un sector ya de por si maltrecho. Además, no está nada claro que consigan réditos, lo que se pueda ganar por subida de impuestos, se perderá porque bajará la recaudación. Ir al cine, consumir cultura en general, será un artículo de lujo. Para mi la cultura no debería ser un artículo de lujo, todo lo contrario, la cultura es de todos, es algo popular, y siempre se debería facilitar el acceso a la ciudadanía. La cultura es lo que nos hace ser lo que somos en gran medida, lo que nos aporta grandeza y valores, lo que nos hace diferentes. Si no existiese cultura todavía estaríamos anclados en la edad de las cavernas. En su obsesión económica, el gobierno no valora, ni siquiera analiza, las mejores posibilidades. Nadie se salva de la quema. Bueno, casi nadie. Más allá de datos económicos, no comparto filosofía. La cultura es un tesoro que habría que proteger a toda costa, y más en tiempos de crisis.
Bueno, no quiero desviarme más del tema que realmente me interesa, la película Brave que se estrena el próximo viernes 10 de agosto. He pensado que quizás Pixar debería pagarme comisión por hacerles esta pequeña publicidad. Pero no, más allá de bromas, lo hago porque me encanta su cine, además, ya se bastan ellos solos. Es increíble como ha crecido y mejorado la promoción de películas. Las de Pixar se entiende que se lo monten así: es una al año, y cada película es un proyecto de 5 años como mínimo. Está comprobado que cuando más dinero se gana es en la primera época, justo con su estreno, las primeras semanas, así que quieren aprovechar al máximo. Te comienzan a anunciar la película y adelantarte pasajes desde las navidades o incluso antes, campañas de promoción de diferentes tipos que provocan que cuando se acerque el estreno, te estés subiendo por las paredes de tantas ganas que tienes de ir a verla.
Brave se desarrolla en la Escocia medieval. Su protagonista es una jovencita heroína, Mérida, hija de un rey, el Rey Fergus del Clan DunBronch. Es una chica muy inteligente y muy aguerrida que tendrá que mostrar su valía en un mundo de hombres. Porque ella no quiere aceptar sumisamente el rol que la sociedad patriarcal le ha encomendado. Ella quiere marcar su propio destino. Ella quiere ejercer su libertad. Ella es una rebelde testaruda que en su inconformismo avanza un camino pionero para otras mujeres.
De la Pixar hay algo que admiro, y mucho: su capacidad e independencia para ir a contracorriente. La prueba fue Up, en una época donde se vanagloria hasta límites insultantes, casi enfermizos, la juventud y la belleza física, como si fuera lo único importante en esta vida, presentaron una película donde su protagonista era un viejo cascarrabias, un viejo cascarrabias que portaba unos valores dignos de admirar. En Brave, la protagonista es una mujer inteligente y valiente en un mundo de hombres en la Escocia medieval. Intuyo que tiene trasfondo y mensaje.
Sobre la imagen que ilustra el artículo, esta cartelera, decir varias cosas. Es una más de otras imágenes que han lanzado en eso que les comenté de las nuevas campañas. Ya no es un cartel único como antes. Por Internet van ofreciendo nuevas imágenes con frases que te hacen involucrarte y que te dan a conocer el personaje, como dándote pistas. Sobre esta en concreto, Mérida lleva el pelo tapado, solo le asoma un mechón de pelo, que insinúa lo que hay debajo: una preciosa cabellera de fuego refulgente. Es pelirroja. Recordar que el cabello de la mujer, históricamente, era una muestra, el símbolo de toda su fuerza, atractivo y potencial. Por eso mismo, cuando querían anularlas, se lo cortaban o se lo ocultaban. Algo que por desgracia sigue ocurriendo en algunas culturas actuales. Mérida grita ¡quiero mi libertad! Creemos que está relacionado directamente con su precioso cabello oculto.
Añadir en este punto, sobre lo de las promociones que comentábamos, que lanzaron una que me pareció curiosa y graciosa. En Madrid, convocaron al personal pelirrojo para que se presentaran un sábado por la mañana en cierta plaza. Un concurso, les agasajaban con entradas y más regalos. Estuve viendo fotos, como digo, muy chistosas, me fijé y algunos y algunas no eran pelirrojos naturales, sino que se habían teñido. Pero a todo el mundo se les veía felices y contentos. Yo creo que todos consiguieron premio. Aparte de pasar un buen rato. Seguro que ese fue el mejor premio. ¡Pelirrojos naturales y de bote unidos por Brave la indomable!
Volvemos al principio, el estreno en toda España es este viernes 10 de agosto. En La Palma también la estrenarán, en el cine de Los Llanos. En muchos países de Latinoamérica ya se hizo, con el subtítulo de Valiente. Animo a los que quieran pasar un rato agradable a que acudan. Una de las grandezas del cine de animación, otra cosa que también me gusta especialmente, es su capacidad de unir a gente de todas las edades. El cine de animación ya no es solo es para el público infantil, que también, sino para adultos de toda condición. Se puede ir con los niños, con amigos, con la novia, mujer, etc… todos la disfrutarán por igual. Concretamente, los de la Pixar, han dicho públicamente que nunca pondrán nada que incomode a un niño; eso lo tienen claro. Pero también es verdad que no deja de ser curioso que, a veces, en plena proyección, hay escenas en las que más bien se ríen los niños (como si fuera más su mundo), y otras escenas en que lo hacen más los adultos. Pero, por encima de todo, son películas comprensibles, disfrutables y que aportan valores y emociones para todo quinqui. Eso, aparte del placer estético y visual.
Un último detalle: no se les ocurra llegar tarde. Se los digo porque la Pixar siempre pasa un corto de animación antes de la película. Los he visto maravillosos, pequeñas obras de arte. Nunca me han defraudado, en algunos casos solo por verlos merece la pena la asistencia. No tengo ni idea de que va el corto que nos ofrecerán, aunque seguro que nos sorprenden. Lo único que se, gracias a la grandeza de la red de redes, y a que alguien me ha comunicado, desde el otro lado del charco, porque ya la pudo visionar, es que es muy tierno. Eso es lo único que les puedo adelantar, no hace falta más. Lo dicho, si vais al cine a ver la peli hacerlo de manera impuntual, pero en este caso, por llegar antes de tiempo. Otro atractivo más para no perdérsela: ¡doble ración de arte!
* El enlace para ver el tráiler de la película:
http://www.youtube.com/watch?v=0gc36idTb3c


Quiero ser Valiente, Indomable and Brave!. Cinco estrellas por el artículo y otras cinco para la película. Esos rizos de fuego nos domarán (para bien, siempre para bien).Vámonos al cine!!.
Cambian los tiempos, cambian los hábitos, cambian los gustos, cambian (o desaparecen) tantas cosas…. y sin embargo, permanecen los valores éticos, estéticos y culturales que, como siempre, tan bien nos sabe transmitir don Miguel, a través de sus artículos de "amplio espectro cultural".-
Enhorabuena.
P.D.- ¡Coño, claro que los cambios son inevitables… pero tanto como para haberse quedado Santa Cruz de La Palma (el este insular) sin cine… y encima sube el IVA para el sector. La economía, ya de por sí arruinada, terminará por arruinarlo todo!