– EL CRUCIFICADO, NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES Y SAN JUAN EVANGELISTA. Completan el Calvario que recibe culto en la parroquia de San Mauro Abad de Puntagorda, en la capilla colateral del lado del Evangelio. El trío de piezas devocionales son una buena muestra de las dotes artísticas del maestro. El Crucificado presenta el acostumbrado contraposto a la manera clásica. La fisonomía del rostro de la Virgen -imagen de candelero de 1,62 cms.- es una fiel reproducción de la Dolorosa de la iglesia del extinto convento de Santo Domingo. El San Juan -de 1,58 cms. de alto- es, según Fuentes, obra de 1860. Así mismo, en el catálogo de la exposición conmemorativa por el centenario del fallecimiento del escultor, consta la misma fecha, al igual que la Virgen. Esta Dolorosa de Puntagorda es una imagen de vestir, trabajada en madera policromada que mide 1,62 cms. A pesar de su correcto dibujo y modelado, no deja de pertenecer a la corriente clasicista. Corresponde, según Fuentes, "al estilo esteviano, aunque en algunos aspectos recuerda a Luján Pérez". El Evangelista recuerda sobremanera a su homónimo de la parroquia de San Francisco de la capital. La prensa de la época –La Asociación, por ejemplo- se ocupó del hecho e hizo público que "a juzgar por el criterio de todas aquellas personas inteligentes que han examinado la obra, es ésta una de las mejores esculturas del Sr. Carmona". Como vimos, Fuentes Pérez, añadía que, a pesar de no contar con la documentación necesaria para conocer la autoría de estas obras, "y después de haber realizado un estudio comparativo, sobre todo en la Dolorosa que se alberga en el mismo altar, deducimos que su autor fue Nicolás de las Casas, quien la talló en torno a 1860". Quedan aquí reflejadas ambas opiniones.
– PIEZAS MENORES:
– 1.- DE LA PASIÓN. Existen algunas esculturas menores en colecciones particulares palmeras. Se debe de tener en cuenta que, como veíamos antes, Aurelio fue para La Palma lo que Luján para Gran Canaria o Estévez para Tenerife. De esta manera, muchas familias querían tener piezas del afamado artista. Cuatro Calvarios atribuidos a Carmona se custodian en domicilios particulares, orgullosos por tener un pequeño tesoro entre sus pertenencias. Uno de ellos, perteneciente a las Madres Dominicas de Sta. Cruz de La Palma consta de Crucificado (44 x 32 cms. talla policromada), Dolorosa (37 cms. talla policromada de vestir), San Juan Evangelista (también talla neoclásica de vestir de 37 cms. ) y María Magdalena (25 cms.) Este conjunto perteneció al fundador de La Palmita, Domingo Pérez Kábana, bachiller en Artes por el Instituto de La Laguna (1879). Otro ejemplo de pequeña imagen venerada en casa particular es la talla en madera policromada de una Dolorosa de 50 cms. Otro Calvario que obra en poder de los herederos de Isidoro Sanfiel. Una Dolorosa que completa un Calvario que se halla en casa de Yolanda Duarte. Una Virgen de los Dolores donada al Museo de Arte Sacro del Real Santuario de Las Nieves por Álvaro Castañeda y hermanos.
– 2.- NACIMIENTOS. Felipe Paz ha estudiado la valiosa labor escultórica realizada por el artista para el lucimiento de las celebraciones religiosas en las fiestas navideñas. Tanto en templos como en hogares palmeros "perviven algunas de estas piezas de caras expresivas y otras de acabados más ingenuo, si cabe, pero igualmente talladas por sus manos". Carmona, según este investigador palmero, recibiría numerosos encargos para la escenificación del Nacimiento del Señor en lo que denomina "el esplendor de los Nacimientos de La Palma". Ejecutadas en corcho de pino canario, material muy blando para tallar, las figuras pastoriles eran las que menos se cuidaban en su acabado final, ya que se consideraban menos importantes que las del Misterio. Así, encontramos ejemplos por toda la geografía insular. En la parroquia de Candelaria de Tijarafe, se detalla en un recibo de 1854 la hechura de "una Virgen, 12 pastores, buey y mula" por los que cobró 380 reales de vellón. Exactamente idéntico numero de pastores, buey y mula para la parroquial de San Mauro de Puntagorda acabados en 1855. En El Salvador de la capital, quedaron registradas las bellas imágenes de "la Virgen, San José y el Niño", erróneamente atribuidas a Estévez. El Niño se encuentra actualmente en domicilio particular. La Virgen de este Nacimiento presenta grandes similitudes a la del Rosario de Breña Alta, obra cumbre de Carmona. Estas piezas no aparecen en el inventario parroquial hasta 1878, lo cual hace pensar en obras debidas a la madurez artística del artífice palmero. Son de tamaño académico y actualmente se hallan bastante repintadas, desvirtuando su correcta lectura. También en este templo existen otras cuatro piezas más del artista, realizados en corcho y madera y envueltos con telas encoladas. Otro exquisito ejemplo es el conjunto de piezas que pueden ser contempladas en el Belén del Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves: "dos pastoras, siete pastores y los tres Reyes Magos". Felipe Paz atribuye la autoría de Carmona a una decena de figuritas del Nacimiento de la parroquial de la Villa San Andrés. Otras muchas esculturas atribuidas al maestro ya no existen, o por lo menos, se hallan en paradero desconocido. Es el caso del conjunto de piezas del antiguo Nacimiento del Hospital de Dolores de la capital. En varios domicilios palmeros existen también numerosos ejemplos de pequeñas imágenes para la escenificación de la Natividad. Una de ellas, del centro de la ciudad, está constituida por el Misterio, los Reyes a caballo y sus pajes, la Anunciación de los pastores, algunos bailando con castañuelas y otros ejerciendo diversas labores. Felipe Paz también nos detalla otras obras de Carmona para los Nacimientos: "elaboración de bastidores de lienzo pintado, que servían para las escenificaciones de Nochebuena, en los que reproduciría generalmente paisajes isleños, poblados de montañas y vegetación que por lo general cubrían todo el testero de la iglesia…" Ejemplos son los trabajos que hizo para Puntagorda en 1856 o en 1887 para Las Nieves. Lamentablemente ninguno de los lienzos pintados y demás atrezzos para la escenificación navideña ha llegado hasta nuestros días. Otras figuritas de Belén pertenecieron a la descendencia de don Felipe Massieu Rodríguez.
–
– 3.- DEVOCIONALES. Un ejemplo fue el conjunto de dos imágenes que los hermanos Castañeda González donaron al Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves: un Sagrado Corazón de Jesús (es una talla de 56 cms. de madera policromada con vestimenta estofada) y un San Antonio de Padua. Una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, conservada por los herederos de Argelio Pérez Algarradas. Una Inmaculada, donada por María Kábana Valcárcel a la iglesia de Santo Domingo. Es una imagen de vestir, nimbada con un sol, media luna y corona. Se encuentra sobre un mueble-retablo ubicado en la sacristía del templo. Otra pieza de este apartado es la talla de San Juan Bautista niño. Se trata de una imagen en madera policromada de 30 centímetros, esculpida por el artista para la familia Pereyra. Luego fue comprada por el cronista Jaime Pérez García. La delicada escultura ha sido exhibida durante el mes de febrero de 2011 en la exposición titulada El cronista en la ciudad en el Palacio Salazar en homenaje a este ínclito investigador fallecido. Se trata de una efigie de reducido tamaño destinada a la piedad y devoción doméstica.
–

