PILAS DE MÁRMOL
Guardia la parroquia un conjunto interesante de pilas de mármol -una bautismal y cuatro para agua bendita – todas ellas de procedencia italiana. Destaca en el baptisterio una espléndida pila de mármol blanco de Carrara de estilo renacentista, de la que consta su existencia ya en el siglo XVII. Se considera la más antigua de las italianas que se ha visto en Canarias. Tiene forma de copa agallonada con friso de relieves en el borde en el que está tallada la vida de San Juan Bautista y está rematada por una estatua del mártir. Algunos autores coinciden en que estamos ante una obra procedente de talleres genoveses a fines del siglo XV y comienzos del siglo XVI, origen que le atribuye el Dr. Hernández Perera. En 1552 la pila antigua de cerámica sevillana fue vendida a la parroquia de San Pedro de Breña Alta. Otras cuatro pilas para agua bendita de mármol blanco también se hallan adosadas a las columnas del cuatro tramo de las naves. Dos iguales inventariadas en 1719, otra con un querubín esculpido en el frente colocada en 1740 y de origen genovés y la última de 1603 descrita como "pila de alabastro" que se aproxima a las obras decorativas de los escultores florentinos del XV al XVI.
PÚLPITO
Así mismo, es magnífico su hermoso púlpito de estilo rococó, encontrado en la nave principal junto a la sexta columna de la nave del Evangelio. Reproduce formas de rocalla separadas por pilastras, siendo más sencilla la barandilla de la escalera. Se apoya en basamento octogonal de piedra y pedestal marmóreo que parece ser el primitivo púlpito traído de Lisboa en 1612. A este pie se añadirían algunos adornos vegetales superpuestos y también dorados. Por su semejanza con la reja del coro se ha determinado que el autor de ambas obras es Marcelo Gómez Rodríguez de Carmona. El tornavoz se mandó dorar en 1768.
TESORO DEL TEMPLO
En cuanto al impresionante tesoro de la iglesia, podemos destacar numerosas piezas y valiosos elementos. Destacables son, entre otros: las placas de plata en relieve del sagrario (s. XVI); portapaz en relieve de la Virgen y los Santos (s. XVI); crismeras (1590); la cruz de guión y acetres de plata en su color (s. XVI); varas de palio (Sevilla, s. XVII); tres cálices de plata (Canarias, s. XVII); cruz plana de plata (s. XVII); jarro de plata de tipo castellano (s. XVII); corona imperial de la Virgen del Carmen (c. 1666); custodia procesional de plata de tipo piramidal o "andas del Corpus" (Pedro Leonardo de Escovar. 1664-1671) que sustituyó a otra anterior que era "grande de dieciocho pilares con campanillas"; custodia de sol de plata calada (La Habana, 1671); cruz procesional de plata procedente del extinto convento de Santa Catalina (La Palma, hacia 1670); arqueta para óleos (1671); salva con pie (Portugal, s. XVII); cáliz de bronce dorado (Madrid, XVII); dos hostiarios de plata (La Palma, 1675); potencias de plata del Cristo del Calvario (s. XVII-XVIII); lámparas de plata (Canarias, s. XVII); seis candeleros de plata (Tenerife, 1688); concha bautismal de plata (anterior a 1692); salvillas de plata (Canarias, s. XVII); un hostiario de oro y esmaltes (Jean Delobel, París, 1779); un sagrario portátil de plata (anónimo canario de 1733); una naveta de plata engastando la concha de un "nautilus pompilus" (Italia, s. XVII); paloma de plata (procedente del extinto convento dominico de San Miguel de Las Victorias, s. XVII); custodia de plata (Caracas, Francisco de Landaeta, 1779, conocida como "la más rica de Canarias", cuajada de esmeraldas, diamantes, granates, rubíes, etc.); otra cruz de guión (Canarias, s. XVIII); dos vinajeras de plata (Canarias, s. XVIII); seis cetros de plata (La Palma, 1705); la media luna de la Virgen del Carmen (anterior a 1714); otro cetro de palta (Diego Viñoly y Diego Sánchez, La Palma, 1726); hostiario (anterior a 1717); cruz de plata procesional de gran tamaño y sección hexagonal con decoración relevada de carácter vegetal (Canarias, 1726); custodia de palta sobredorada (La Palma, Juan de Silva, 1803); fuente de plata (Méjico, 1733); sagrario de plata (Canarias, 1733); lámpara de plata (Diego Sánchez de La Torre, 1739); crucifijo de altar (s. XVIII); cuatro horquillas de plata (s. XVIII); frontal de plata repujada (La Laguna, 1762); báculo de Santa Clara (s. XVIII); atril de plata repujada (La Palma, 1754); cruz pontificia (XVIII); tres cálices de plata sobredorada (s. XVIII); misal con guarniciones de plata (1754); Guión del Santísimo (vara de plata de 194 cms. de altura formado por piezas de distinta procedencia); y una larga lista de piezas de plata de gran valor : manifestadores, mitras, hostiarios, cálices, portapaces, incensarios, fuentes, viriles, copones, palmatorias, custodias, candeleros, hisopos, acetres, navetas, vinajeras, campanillas, ciriales, etc.
EXTERIOR
En cuanto al exterior de la iglesia está dominado por una esbelta torre negra -de aspecto casi militar -comenzada en la segunda mitad del siglo XVI, bajo cuyo primer cuerpo se encuentra la bóveda gótica y concluida en el siglo XVIII, aunque nunca llegó a cubrirse el cuerpo de campanas. Se encuentra rematada por cuatro campanas: la grande o "de fuego (fundida en la calle de la Simona); la de la "pata cabra"(procedente de Cuba y donada en el S. XIX por el gobernador de la Plaza, teniente coronel José García Aguiar; la "verde", donada en el mismo siglo por Felipe Massieu y Tello de Eslava; la "nueva", donada por Monteverde y Brier, beneficiado de la parroquia; y por último una esquila donada por el marqués de Guisla-Ghiselin.
Las dos puertas del templo tienen canceles al interior, realizados en 1781. Son de madera con cuarterones en su parte inferior y arquerías acristaladas en la superior. Las gradas de acceso a la entrada principal fueron realizadas hacia 1625 con piedra de La Gomera, igual a la de la fachada, por los canteros Juan Rivero y Pedro Alvarez. Las escalinatas de la portada norte son posteriores, aproximadamente de 1709, año en que se abonan los gastos de cantería al maestro Gaspar Méndez.
A pesar de recia e impresionante torre-fortaleza -construida después de la invasión francesa de 1561- , la excepcional portada principal -de cantería traída de La Gomera- constituye uno de los más bellos e importantes exponentes del Renacimiento en el Archipiélago; se levanta sobre grandes plintos que presentan espejos en sus frentes y presenta pares de columnas con fustes estriados y decorados en su tercio inferior, rematados por capiteles corintios, entablamentos y frontón triangular. Es una evocación clásica de un arco de triunfo romano y una alegoría pétrea del triunfo de Cristo y su Iglesia. En la parte superior existe una magnífica imagen en mármol blanco de El Salvador -colocada después de que un huracán derribara la anterior en 1721, obra sevillana cercana a las formas de Duque Cornejo- que sostiene el globo terráqueo en una mano, dos gárgolas de figuras fantasiosas y terroríficas (con cierto parentesco con el arte azteca) y rematando todo el cuerpo existen ondulaciones caprichosas de aire barroco. Tradicionalmente se ha atribuido esta obra al maestro Juan de Ezquerra, aunque en recientes estudios se la ha atribuido al maestro Miguel Antúnez.
El espacio externo o urbanístico de la parroquia queda perfectamente definido, conservando el clásico esquema castellano que más tarde se implantaría también en América. Se trata de una verdadera jerarquización representada por el poder religioso (iglesia), plaza pública y poder político (Ayuntamiento, de estilo renacentista), aglutinados junto a las casas de mayor rango señorial. A esta evidencia contribuye la buena conservación histórico-artística del casco antiguo de Santa Cruz de La Palma que aspira a ser algún día ciudad Patrimonio de la Humanidad.
BIBLIOGRAFÍA
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