Parroquia Matriz de El Salvador (II)

ORNAMENTOS

Los ornamentos que se custodian en el templo son magníficos y de un valor incalculable. Destaca por su antigüedad y valía un terno completo de damasco y terciopelo carmesí con bordados en oro y seda (Sevilla, s. XVI) al que se conoce como el tejido litúrgico más antiguo de Canarias. Se considera el "riquísimo pontifical de brocado" que regaló a la iglesia don Luis Vandewalle "El Viejo" antes de 1587; la llamada casulla "Primavera" del s. XVIII  -bordada en oro y sedas sobre tisú blanco-; otra casulla roja de seda bordada en colores; otro terno completo de terciopelo morado bordado en oro; el palio -el mejor de su género en Canarias- y un terno completo de tisú blanco con bordados en oro, ambos procedentes de Lyon; y así un largo catálogo de casullas, capas pluviales, planetas, etc. confeccionados en terciopelos y bordados en oro, plata, etc. Unas obras de arte dignas de una catedral.

PINTURAS

En cuanto a los elementos pictóricos existentes en el interior del templo, cabe destacar un magnífico cuadro de Juan de Miranda (otros piensan que su autor es José García Hidalgo y anterior a 1700) que representa a San Felipe Neri – actualmente en la nave del Evangelio-; un cuadro de San José y otro de Santa Ana que rematan los altares de ambas capillas laterales y que pertenecen a la escuela madrileña; un cuadro de los Mártires de Tazacorte (probablemente del siglo XVI, ya que consta que una centuria después fue restaurado); dos lienzos enormes de San Cristóbal y San Miguel (ambos de Bordanova); el gran cuadro de la Transfiguración del Señor, del madrileño Antonio María Esquivel y Suárez de Urbina (de 1837), colocado en el altar mayor. Fue muy elogiado en la Exposición de la Academia de Bellas Artes en 1837; los frescos que adornan las capillas fueron obra del también madrileño Ubaldo Bordanova Moreno a finales del siglo XIX. Existe un cuadro de la Virgen de Arántzazu (anónimo popular que ya se hallaba en el templo en 1719), otro de Nuestra Señora de Las Nieves (s. XVIII, propiedad de la sociedad "La Cosmológica"). En la sacristía se conservan dos grandes retratos de los obispos Francisco Guillén y Domingo Pantaleón Alvarez de Abreu, inventariados desde 1784. Otros retratos: Pinto de Guisla (obra anónima del siglo XVII), Cristóbal Pérez Volcán (Habana, 1790), Manuel Díaz (lienzo de Aurelio Carmona), etc. No existe, entre otros, el cuadro traído de Flandes de la Virgen de La Concepción colocado en la capilla del Santi Spiritu – actual del Carmen–  fundada por Juan Fdez. Escudero en 1526.

ESCULTURAS

Asímismo, entre los elementos escultóricos que contribuyen a realzar la belleza del templo, destacan las imágenes neoclásicas de Nuestra Señora del Carmen – capilla colateral de la Epístola-, Nuestro Señor del Perdón y San Pedro Penitente – en la del Evangelio-, todas ellas del prestigioso imaginero orotavense Estévez del Sacramento (s. XIX); a la izquierda del Señor se encuentra una columna y el gallo, obra del palmero Aurelio Carmona López; San Juan Bautista (obra de escuela andaluza atribuida a Jacinto Pimentel y otros escultores del barroco sevillano) ; en el frontal del altar de este último se venera en una urna el Cristo Yacente o del Clavo, obra del célebre escultor malagueño Palma Burgos;  San José y el Niño (de escuela andaluza, obra del sevillano Benito de Hita y Castillo del s. XVIII); el Cristo de Los Mulatos (en la antigua capilla de Marcos de Montserrat o de Ánimas – flamenco del XVI – uno de los más valiosos de Canarias que comparte Calvario con San Juan y la Soledad). También en la nave de la Epístola se encuentra el gigantesco Cristo de las Siete Palabras (2,20 mts.) procedente de la desaparecida ermita del Señor de la Caída. Se trata de la polémica obra del palmero Marcelo Gómez Carmona que fue salvada milagrosamente del incendio que sufrió el pasado siglo; escondidos en el interior del coro se encuentran dentro de sendas urnas sobre ménsulas las imágenes de San Luis de Francia (flamenca del siglo XVI) y San  Juan Nepomuceno (talla barroca del siglo XVIII). Otras tallas modernas de tamaño natural son el Sagrado Corazón de Jesús (procedente del convento de Santo Domingo) y La Milagrosa. Imágenes de vestir para un Nacimiento son San José y la Virgen, atribuidas a Estévez y adquiridas tras la muerte del maestro. San Miguel Triunfante es una pequeña escultura situada en la sacristía sobre un castillo y una cruz de fondo, obra probable de Orbarán que antiguamente se veneraba en el primitivo retablo mayor, lamentablemente desaparecido. En la Sala Capitular se encuentra un San Ignacio en madera estofada y pintada con halo de plata que podría haber llegado de la desamortizada ermita de San Francisco Javier de la calle Real del Puerto; una imagen antigua y muy deteriorada de la Virgen de la O, etc. En el altar mayor aparecen cuatro ángeles blancos: dos turiferarios arrodillados a ambos lados del tabernáculo y dos sobre el altar, adorando el Triángulo- Ojo de Dios. Son tallas en madera pintadas de blanco de Estévez.

RETABLOS

El altar mayor es neoclásico. Su expositor y sagrario representan el globo terráqueo sostenido por unas espigas e imágenes de los profetas, obra del maestro Estévez, amigo del Cura Díaz. Sustituyó a otro más antiguo "famoso en toda Canarias", que era el segundo retablo conocido que tuvo la capilla mayor, ejecutado por Antonio de Orbarán. Un magnífico retablo que se componía exclusivamente de hornacinas con esculturas dispuestas al menos en tres calles y tres cuerpos.

Además de los retablos mencionados, existen dos a los pies de las naves centrales: en la nave de la Epístola, el barroco del XVIII del Corazón de Jesús (originalmente de San Joaquín) con decoración floral en oro sobre fondo rojo con tablas pintadas de San Juan Bautista y San Juan de Mata y uno pequeño de la Dolorosa; el de La Milagrosa (antiguamente de San Felipe Neri, con pájaros pintados y ángeles con flores y con un cuadro de la Virgen de Las Nieves en el ático.

 

Scroll al inicio