El Carro Alegórico y Triunfal (III)

                    En un manuscrito custodiado en la Sociedad "La Cosmológica" de la capital palmera, titulado Festejos Públicos que tubieron lugar en la Ciudad de Sta Cruz de La Palma á consecuencia de la bajada á la misma de la Imájen de Nuestra Señora de Las Nieves. Verificada el día 1º de febrero de 1845. En él aparece una descripción del Carro Triunfal. Entre otras cosas se decía que "conducía a la popa, y al lado de una vistosa Palma, la Matrona que simbolizaba el Pueblo Palmero y a la proa cierto genio figurando un Ángel que indicaba la venida de la referida imagen, ambos lujosamente vestidos…". Otra descripción anterior fue la que se conserva en el Museo Canario de Las Palmas, perteneciente al archivo del palmero Antonino Pestana, manuscrito titulado Loa para el carro que anuncia la venida de Ntra Sra de Las Nieves del año 1790, además de otros autos posteriores.  

"No faltó la anécdota, eran tiempos de posguerra, y en La Palma hubo una represión exacerbada por mantenerse las autoridades en la legalidad republicana durante una semana, lo que tardaron los alzados en enviar tropas afines a la isla. Entre los represaliados se encontraba el marido de Dña Pepa Lorenzo (abuela de una de las voces solistas del Carro a representar, la joven palmera Lourdes Martín Ramos, resultó haber sido una de las solistas del estreno, en 1945). Era sospechoso por su origen portugués y capataz de una de las tabaquerías locales. La negativa de nuestra protagonista a cantar en el estreno del ya ensayado Carro, mientras su marido estuviera preso, hizo que fuera revisado su expediente y posteriormente puesto en libertad. Tal era la importancia que para la sociedad palmera tenía la celebración de sus actos tradicionales".          

                                                              Dionisio Rodríguez

                    Decíamos que todo este magnífico legado literario apenas es acompañado de la misma manera por la herencia musical. Tan sólo se ha publicado una «Loa del siglo XVIII para la Bajada de la Virgen» de Manuel Henríquez Pérez (Diario de Avisos, junio de 1965).

                   En la parte musical aparecen Victoriano Rodas, autor de seis obras entre 1875 y 1915; Elías Santos Rodríguez (1888-1966) que compuso los carros de 1940 a 1955; Felipe López Rodríguez (1909-1971) en 1935 y Elías Santos Pinto (1927-1984), escribió dos carros, uno sin acabar y otro, en 1970 en colaboración con Luis Cobiella Cuevas (1925). Éste estrenó su primer carro en 1950; en 1955, con "Paz de María", ganó el único concurso convocado para la elección de un carro, premiado con 2.500 pesetas, ya que existían problemas para la redacción del carro lustral. Ello obligó al Ayuntamiento santacrucero a tomar urgentes medidas y publicar las bases de la convocatoria nacional para el "Concurso de libro para el Carro Alegórico Triunfal". 

                   Entre las condiciones imprescindibles figuraba "la aparición de una imagen de la Virgen en lo más alto del aparato escénico". Otras normas importantes eran las siguientes: "el texto ha de ser en verso, de metro y rima de libre elección y constará de partes cantables y partes declamables","el número de personajes no debe pasar del mínimo necesario para el desarrollo de la acción", "las partes cantables han de tener en total una extensión métrica equivalente a unos doscientos versos octosílabos aproximadamente, no pudiendo exceder de veinte minutos el conjunto de las partes declamables","los conceptos y expresiones del texto han de ser fácilmente asequibles a toda clase de espectadores, ya que se trata de un espectáculo eminentemente popular","en el texto debe indicarse la descripción minuciosa de cada uno de los personajes, movimiento y situaciones escénicas, gestos, matices, y demás acotaciones que perfilen con claridad el sentido de los mismos, además de una detallada explicación de la indumentaria, la cual no debe ser complicada, sino de líneas amplias y clásicas", "el coro puede dividirse en subcoros de voces iguales", "al final de la obra puede añadirse un coro de niños", "es interesante que de los personajes cantantes solistas dos sean masculinos y dos femeninos", "es conveniente que en los pasajes finales, de apoteosis (aparición de la Virgen) estén todos en escena, este final ha de ser cantable" etc.

                   La Comisión nombrada por la Alcaldía para confeccionar las Bases del Carro de esa edición estaba integrada por Manuel Henríquez, Ignacio Feliciano y José Guadalupe Durán. Había sido designada el 12 de marzo de 1953. Así comenzaban las bases:

 "La obra poético-musical que lo motiva consiste en un Acto o Carro Alegórico Triunfal mariano, parecido, en esencia, a los Autos Sacramentales de nuestra Literatura áurea, con la diferencia fundamental de que aquí no es el Sacramento de la Eucaristía, sino la Santísima Virgen, el objeto de la exaltación. La fábrica de tal representación está constituida por un escenario desplazable (transita por las calles, dando actuaciones en varios lugares predeterminados) y único (no puede cambiarse de decoración escenográfica), montado sobre un chasis de camión, con una base de superficie aproximada de unos 20 metros cuadrados. Sobre dicho escenario tiene efecto toda la acción dramática. Dispone de un recinto oculto desde donde salen y a donde entran los personajes. Como el público rodea todo el Carro, la escena debe verse desde todos los puntos posibles. En el citado recinto oculto se aloja el trucaje conducente a la realización de las apariciones finales que se indicarán. Conviene que la obra, por sus  características simbólicas y de espectáculo magno, contenga toda suerte de efectos plásticos: transformaciones, combinaciones luminosas y apariciones; una de ellas, imprescindible, tendrá lugar, necesariamente, en el punto final de culminación del asunto, consistente en la aparición de una imagen de la Virgen en lo más alto del aparato escénico…"                                                                                         AGP/FSFC

                    El Jurado Calificador se reunió en la Sala Capitular de las Casas Consistoriales el 25 de enero de 1954. Estaba constituido por Manuel Henríquez Pérez, Félix García Pérez, Carmen Gloria Acosta de Las Casas y Juan B. Fierro Pérez. No asistió Elías Santos y en su lugar, actuando como secretario, lo hizo Fernando Leopold García. "Con el debido asesoramiento de la autoridad eclesiástica, se procedió a la correspondiente votación, resultando premiado, entre los tres originales presentados, por mayoría de puntuación, el que con el título de "ASIETA" y bajo el lema "VITAMINA", resultó ser, abierta la plica continente del nombre de su autor, D. LUIS COBIELLA CUEVAS".  (Acta del fallo del Concurso)

                   Sin embargo, la censura franquista prohibió el estreno de la premiada obra: "no cabían reflexiones éticas fuera del estrecho nacionalcatolicismo".

                   Ésta fue la reflexión de la Iglesia, una vez leídos los textos, donde sugería unos cambios:

 "Leídos detenidamente los tres trabajos presentados al concurso para las Fiestas Lustrales de Santa Cruz de La Palma, no se encuentra en ninguno de ellos cosa alguna que se oponga al Dogma Católico. No obstante convendría corregir algunos versos del trabajo presentado bajo el lema "Vitamina", por si pudieran interpretarse equivocadamente:

1º.- Verso 2. Corríjase de forma que la palabra "letargo" no pueda creerse que se atribuye a Dios.-

2º.- Versos 53-54. Corríjase de forma que no dé lugar a la interpretación de que "la eternidad de dios es un Infierno".-

3º.- Versos 137-138. Es un pasaje oscuro y por esta razón no puede emitirse juicio sobre él, mientras no se aclare debidamente".

                    Fue representado, en su lugar, Amor eterno (1955) de Félix Duarte (1895-1991) con música de Elías Santos Rodríguez. La letra es una exaltación a la Virgen de Las Nieves, con personajes alegóricos: el Tiempo (interpretado por Narciso Gimeno), el Cielo (por Félix Poggio), la Gloria (por Nieves María Fortuny), el Arte (Beatriz López Guerra), la Industria (María Nieves Castro Feliciano), el Mar (el tenor Raúl Gorroño)… En los diálogos de Castilla (la mezzosoprano Acidalia Carballo) y La Palma (la soprano Julita Hernández) se canta la españolidad y la labor evangelizadora y civilizadora de Castilla. Se da la circunstancia que la nombrada soprano era de Tenerife, y fue la primera vez que se tuvo que contratar a una cantante foránea para intervenir en estos festejos. El tenor Gorroño Ocasis era vasco y había actuado en el Carro de 1950, porque se encontraba en La Palma cumpliendo su servicio militar.

                   El Tiempo empezaba con una estrofa demoledora: 

"Reinos, tronos, riquezas, dignidades

sepulto con mis armas misteriosas,

humillo las absurdas vanidades

y hago polvo las vidas más preciosas…"

                    Pérez García informaba de que "por la noche -refiriéndose al 25 de abril de 1955- "se representó el carro alegórico, obra de Félix Duarte, titulado Amor Eterno, en un templete diseñado por Agustín Benítez Lorenzo. El concurso convocado por el Ayuntamiento para elegir la obra que había de representar fue ganado por Luis Cobiella, pero se comentó que el obispo la había vetado y la comisión de fiestas tuvo que decidirse por el texto que en la resolución del concurso había quedado en segundo lugar".  

"¡Salve Numen de los númenes,

Madre del Divino Verbo,

Adoración de los hombres,

Emperatriz de los cielos!

Por Ti la vida es más vida,

Triunfa el arte en sus diversos

Recursos y se disipan

Los pesares más acerbos.

Señora: en tu honor cantamos

Plegarias de amor sincero,

Mientras los ángeles pulsan

Las liras del universo…" 

                              «Amor Eterno», Félix Duarte, 1955

 "PROGRAMA- CARRO ALEGÓRICO  – VIERNES 25 DE JUNIO DE 1965

 A las 10 de la noche, Carro Alegórico que comenzará en la Plaza de Santo Domingo, y continuará representándose durante toda la noche. El libreto es obra de D. Manuel Caballero y música de D. Elías y D. Domingo Santos Rodríguez. Se representará bajo la dirección de d. Elías Santos Pinto con el siguiente reparto:

La Palma: Arcilla Ramos; Trovador: Tomás Cabrera; el Ángel: Pilar Rey; Las Olas: Juana Brito, Nirvia Concepción, Carmen María Capote; las Nubes: Pitty Blanco, Dorina Acosta; la Voz: Miguel L. Rodríguez; Coro de Niñas: (18 nombres); Coro exterior: Masa Coral de La Palma; Director de Coros: Domingo Santos; Escenografía: Agustín Benítez; Decoración: Félix Martín; Luminotecnia: Francisco Brito."

                    Ortega Abraham nos recuerda que, hasta 1970,  "el interés municipal se limitó al arreglo orquestal de piezas estrenadas", como "Renacer" de Felipe Hidalgo o "El trovador" de Caballero López. En aquel lustro, el alcalde Duque Acosta y el propio periodista Ortega Abraham, escribieron "el Retablo histórico de la Fundación de la Bajada de la Virgen que, como colofón, contenía un auto mariano. "La espera y la esperanza".

 "PROGRAMA. – CARRO ALEGÓRICO-  VIERNES, 26 DE JUNIO DE 1970

 A las 6,30 de la tarde, a lo largo de toda la Calle Real, desfilará en una carroza al efecto, un Pregonero a la usanza de la época, que en diversos lugares del trayecto, dará lectura al Pregón que el Obispo de Canarias del siglo XVII, don Bartolomé García Jiménez, dirige a todos los vecinos de esta ciudad. Pregonero: Juan Hernández Ramos.

A las 10 de la noche, Carro Alegórico que comenzará en la Plaza de Santo Domingo y continuará representándose durante toda la noche. El libreto es obra de Gabriel Duque y de Luis Ortega… Coro: Masa Coral de La Palma…"

                    En 1975, Luis Cobiella Cuevas, estrenó la primera entrega de su trilogía: "María en las orillas", con la asistencia de los obispos Luis Franco Gascón y Elías Yanes. En esta edición pudo volver el Carro a sus orígenes, en los atrios y plazas donde se representaban. El periodista Mariano Cáceres, en su artículo de 1995 en la prensa local, también decía que "la complejidad que exigía la tramoya y la cada vez mayor asistencia de público impusieron la movilidad del Carro". A pesar de que desde entonces se representaban en la Plaza de Santo Domingo, se mantuvo con un Carro móvil tirado por bueyes donde varios actores disfrazados pregonaban por las calles de la ciudad el acto que iba a tener lugar esa misma noche.

                    En 1980, con revisión del autor, se interpretó, por fin, "Paz de María" y se volvió a la calle; en 1985, "bajo su dirección musical, la obra de Duarte, estrenada treinta años atrás"; se trataba de "Amor Eterno", repetición del texto de 1955. En 1990, Cobiella presentó "La otra Virgen", que se desarrolló en un único escenario fijo, situado en la escalinata de la iglesia de Santo Domingo. Para la edición de 1995, se dio a conocer la tercera parte de la trilogía, titulada "Cubierta con su sombra", con orquesta y coros de la Bajada, dirigidos por Ángel Camacho. 

"EL AIRE:

Baja la Virgen

LA MENTIRA:

¿De dónde, a dónde?

EL AIRE:

De monte a mar.

Que yo la he visto bajar.

[…]

LA MENTIRA:

¿Cómo era?

EL AIRE:

era cualquiera,

era una costumbre mansa

de esperar la  primavera[…]"       

Luis Cobiella, «La otra Virgen», 1990.

                    Fue 1995 el año en el que se representaron dos carros, el oficial y el llamado  popularmente "Carro Prohibido". Este último fue representado en la Plaza de San Francisco. Fue dirigido por el palmero Juan García Martín, reponiéndose el de la Bajada de 1935, con texto de Antonio Rodríguez López, que a su vez, correspondía al de 1875, y música de Felipe López Rodríguez.

                   El auto mariano de la edición de 2000 se representó en el Recinto Central de las Fiestas con actores, cantantes, orquesta y coros de la Bajada. Fue Renacer, un libreto de José Felipe Hidalgo y con música de los hermanos Elías y Domingo Santos Rodríguez. Fue estrenado en 1945 y repuesto en 1960. Se había alzado con el primer premio en el Concurso de Poesía. También participaron en el "Carro" las Escuelas Municipales de Teatro y Danza. Sus diseñadores fueron Luis Alberto Martín y Roberto Pérez Martín y la dirección artística estuvo a cargo de Antonio Abdó. A pesar de que se eliminaron varias barreras arquitectónicas para que la enorme plataforma que configuraba el carro pudiese ser representado en la Plaza de España, finalmente no fue posible a pesar de las buenas intenciones de los responsables.

 "Asunción Ramírez Ramos, Concejal Cultura y Delegada del área, está muy emocionada porque este año de 2000 volverá a estar en las calles; concretamente habrá una representación en la Plaza de España, a pesar de las dificultades técnica, pues el escenario estará formado por dos plataformas de unos veinte metros de largo por cuatro de ancho, sobre los cuales actuarán cerca de doscientas personas, entre músicos, actores, cantantes y bailarines. Un montaje teatral bastante complejo…"

                          «Especial Bajada 2000», Info Magazín

         El auto mariano de exaltación a la Virgen es la representación más selecta de todas las que se dan cita en las magníficas fiestas, donde los músicos y poetas insulares han puesto lo mejor de su inspiración, como nos recordaba Fernández García, "para cantar las glorias a nuestra Patrona".

 "Con distintos nombres y emplazamientos, en carrozas tiradas por mansos bueyes o vehículos de tracción, o en escenarios fijos, el Carro Alegórico y Triunfal cumple su voto con la Virgen y el público de la Virgen, desde la posición del autor y en sintonía y complicidad con la gente de la Bajada. En la noche del Viernes Grande, la gente, protagonista innúmera y singular, sabe a qué acto acude, y espera, entre versos magros y ajustados, y música de inspiración y porte, los nuevos piropos a María, desde la tradición, la estética, la fantasía o la posición del autor…"

  «Collage de la Bajada», Luis Ortega Abraham

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