No progresamos adecuadamente

 

  Hace casi cuatro años escribía en este blog un artículo  titulado Modelo de isla en el que vislumbraba un futuro incierto para La Palma, puesto que no teníamos claros  cuáles debían ser los ejes de nuestra economía ni descansábamos sobre unos pilares que ofreciesen resistencia a una situación que en aquel entonces incluso no se creía que iba  a ser tan mala. Tampoco puedo presumir de futurólogo, porque las evidencias sobre nuestro devenir eran más que concluyentes y nuestro progreso parece más que estancado.

 Nos venden los políticos estatales el crecimiento de la economía y el fin de una crisis que ha mermado enormemente nuestra calidad de vida y que además ha servido de pretexto para acabar con logros democráticos y sindicales conseguidos tras décadas de esfuerzo. Sin embargo, tengo mis dudas de que esa situación se pueda hacer extensiva a La Palma, donde sectores tan importantes como turismo, construcción, comercio siguen yendo a la baja sin medidas políticas que los reanimen.

 Desde el gobierno central, a pesar de la presencia de un ministro canario, hemos visto como se han reducido vuelos con la Península, se han aumentado tasas aeroportuarias e incluso se ha vuelto a prácticas tan engorrosas como el tener que exhibir un certificado de residencia para acreditar nuestra insularidad. En el gobierno canario hemos perdido fuerza, quizás por no contar con unos representantes brillantes e incluso se han cuestionado ciertas inversiones en función de nuestro número de habitantes. Pasando ya al terruño insular, da la impresión que los políticos de los principales partidos han estado más entretenidos en defender sus puestos que en resolver las prioridades de nuestra isla. Algunos municipios han cambiado de gobierno y los que están o han estado hasta hace unos meses puede que mejorasen a los anteriores, pero tampoco han sido coherentes con muchos de sus postulados electorales.

 Si a eso añadimos que grandes inversiones insulares como la ampliación del aeropuerto, la playa de la capital no parezcan ser las más urgentes para cambiar nuestro sino y que a día de hoy tengamos muchas historias pendientes de aprobar como que un vecino de Puntagorda o Garafía está a muchos minutos del centro hospitalario insular, que en Fuencaliente una espectacular playa al lado del principal complejo hotelero permanezca cerrada, que nuestras carreteras estén necesitadas de una mínima repavimentación o que se siga ampliando el refugio del Puerto de Tazacorte pero sin verse su productividad inmediata.

 Con estos datos no es de extrañar que la ciudadanía sea pesimista, que desconfíe de la clase política y que el futuro de nuestros hijos aún se vea menos claro que el nuestro. De momento, se acaban de publicar los censos municipales e insulares que nos hablan de una isla que sigue perdiendo población; ha habido municipios que han crecido como Breña Alta y Breña Baja pero recogiendo los habitantes que ha perdido Santa Cruz de la Palma. Ya comenté en el artículo de hace cuatro años que para las personas con empleo estable está situación no es perjudicial en cuanto que supone más seguridad ciudadana, cierta calidad en los servicios, pero ello no es justificación para que no se le ofrezcan alternativas a nuestros jóvenes que ya no solo se están desplazando a otras islas sino que como antaño emigran a Europa e incluso a otros continentes. Puede ser una experiencia enriquecedora pero tendría que ser una iniciativa voluntaria y no forzada por una isla que pierde protagonismo y empleo a pesar de que cuenta con recursos como agua, agricultura y la posibilidad de dar viabilidad a un turismo que admire nuestros paisajes y que respire tranquilidad y aire puro en medio de un gran clima.

En un año que comienza no me gustaría ser pesimista, pero no podemos seguir vendiendo humo, sino diseñar iniciativas que reconduzcan una situación económica en la que aún en La Palma sigo sin ver la luz en ese túnel recesivo en el que llevamos tiempo instalados. Haría falta una unión que no se percibe entre unos políticos que para cabreo ciudadano han desperdiciado una legislatura para resolver muchos temas, atentos solo a los movimientos que pudieran darles o mantenerles en la poltrona. 

 

COMENTARIOS (4)

  1. Queen dice:

    ¿La Palma está enferma?
    Eso parece. Más difícil me resulta precisar si el mal es físico o anímico. Diría que el cuerpo, lo físico, es bueno, incluso muy bueno, aunque carezca de grandes playas, de seguro de sol y llueva mucho más de la media que en el resto de Canarias, lo que tiene sus ventajas ambientales, pero también desventajas para el "turista" de una semana o quince días.

    Me inclino a pensar que el mal es sobre todo anímico, psíquico, bien reflejado en una clase política carente de "ideas fuerza" y líderes que las defiendan. Una clase política, en general, más preocupada de mantener el "statu quo" que de arriesgar so pena de equivocarse y perder sus privilegios. Y así es muy difícil "progresar adecuadamente".

  2. Luis Rollán dice:

    Sin lugar a dudas, es un tema espinoso, Ibrahim. Y yo añadiría que hasta penoso. Hace ya justamente cuatro años que no visito La Palma, y por lo tanto no conozco in situ la problemática. Es de suponer, que al menos existirán planes, proyectos, estudios, para sacar adelante la Isla. El canario en general, lamentablemente es bastante indolente, exceptuando el tinerfeño, que "tira" mucho para su terruño, lo mima; pero el resto de los canarios, no obedecemos por regla general, a mi entender, a ese canon.

    Fu asimismo una lástima que perdiéramos, probablemente por una mala gestión del Gobierno Central, el Proyecto del Telescopio, que se instaló finalmente en Chile, creo recordar. No sé si en la Isla se está aprovechando convenientemente, toda aquella área, promoviendo visitas culturales…

    Asimismo, llama poderosamente la atención la cantidad de negocios regentados por personal extranjero, preferentemente alemán. A decir verdad con productos intrinsecamente canarios, que nada tenían que envidiar a los distribuidos por los canarios, valga la redundancia.

    Y esas otras inconveniencias de las que hablas, Ibrahim, también las estamos sufriendo en las restantes islas, como la reducción de vuelos con la Península y el consiguiente encarecimiento de los billetes aéreos. Así como lo del Certificado de Residencia, que en mi Ayuntamiento, te lo cobran a 1.80 céntimos, algo que se podría imprimir por internet perfectamente. Y tantas cosas…

    Espero y deseo que las cosas mejoren para todos.

    Buenas noches. Saludos cordiales.

  3. Cristina Hernández Ramírez dice:

    Muy de acuerdo Ibrahim. La cosa sigue bastante mal por mucho que algunos nos hablen de datos positivos. En 4 años hemos retrocedido en todo. Hasta algunos se han visto obligados a emigrar por falta de empleo.
    El turismo crece en todas las islas menos aqui. Lo de las carreteras es alarmante su estado. Abandono de agricultura de medianias y de la comercializacion de sus productos. Etc.
    Aun quedan años duros de crisis.
    Necesitariamos politicos honrados que lleguen a la politica con ganas de trabajar y de revertir la situacion. Pero las personas con capacidad e integras no dan el paso y se postulan para intentar resolver nuestros problemas

  4. Alexis Cruz González dice:

    Rabia, impotencia, indignación; pero no desesperanza se ven en tu discurso, estimado Ibrahim. Hace un mes y pico afirmabas: “no me atrae la erótica del poder…” (o algo parecido). Nunca se puede asegurar que “de esta agua no se va a beber…”, como reza el dicho popular. Si hay personas que podrían trabajar honradamente por La Palma, tú deberías encabezar ese colectivo. No hace falta sino aterrizar en La Palma y cruzar el túnel de la pista del aeropuerto para comprobar el tremendo abandono al que han llevado a la isla. ¡Y ojo, porque de los caciques de CC podemos caer en garras de los yuppies del PP! Del PSOE, un partido roto en La Palma, ni hablamos. ¿Alternativas? Gente honrada como Ibrahim encabezando un proyecto de liderazgo “no pactable”.

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