La Marca España

El otro día el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, aseguraba que la imputación de la Infanta Cristina "no beneficia a la Marca España". Con sus palabras incidía en el sentimiento de pesadumbre del Gobierno en peso al comprobar "con enorme preocupación" que la decisión del juez Castro acarrea el "desprestigo de la Marca España". Enseguida nos preguntamos los unos a los otros (entiéndase los ciudadanos de a pie, los que pagamos con sangre, sudor y lágrimas el estropicio de tantos platos rotos desde que la banca juega con todas las bazas a su favor): ¿qué es la Marca España? Si existe, ¿la Marca España goza o ha gozado de prestigio? En caso de que así fuese, ¿es el juez Castro quien la desprestigia?

Vayamos por partes, y empecemos, si les parece, por el final. El juez Castro no desprestigia. Ese no es su cometido. Mal que bien, él hace lo que debe y lo que puede a pesar del laberinto de zancadillas de todo tipo que le van poniendo delante. Al contrario, desprestigiaría si no cumpliera con su cometido, que no es otro que el de hacer justicia con los medios limitados de que dispone. Lo único que de momento podemos sacar en claro es que el juez Castro, de cuya trayectoria hasta ahora nadie ha podido rascar roña, tiene la piel curtida y unos testículos enormes (como la preocupación del Gobierno). A veces ocurren estas cosas: a veces un marido cualquiera de una infanta cualquiera mete la zarpa hasta el fondo y contra todo pronóstico se encuentra de frente con un señor juez con la piel curtida y los testículos enormes (como la preocupación del Gobierno, repito).

            En segundo lugar, la cacareada Marca España no goza ni deja de gozar de prestigio. Fuera del país nadie habla de la Marca España, ni siquiera los propios españoles, que por cierto cada vez son más, obligados a emigrar por el desplome de la economía y por el aturullamiento de los gobernantes-cobradores-profesionales-de-dietas-e-incapaces-de-bajarse-el-sueldo-y-los-humos-en-momentos-tan-delicados. Si de algo se habla por esos mundos acerca de España es de otras marcas: más bien plusmarcas: récord en el número de parados, récord en el número de políticos imputados en casos de corrupción, récord en el número de empresas que cierran de hoy para mañana, récord en el número de desahucios implacables, récord en el número de suicidios por estos desahucios, récord en el número de fraudes con productos financieros, récord en el número de jóvenes emigrantes cualificados, etc., etc. Campeones de Europa, sí.

En tercer lugar, la Marca España no es ná, no es chicha ni es limoná. Es el falso eco de un olé, una pésima imitación de manoletina, un fuego de artificio creado para cegar más que para iluminar, un marchamo propagandístico para hacer llevaderas las horas bajas, una patraña oportunista de gobernantes que se han quedado de pronto sin argumentos serios al querer justificar lo injustificable. Una patética guanajada que no cuela ni entre guanajos.

Aun así, el trampantojo de la Marca España cuenta ya con varias franquicias en el extranjero, las más importantes de las cuales se encuentran en Suiza. Quizá los banqueros suizos sean quienes mejor reconocen el largo alcance de la Marca España.

 

COMENTARIOS (14)

  1. Eduardo Cabrera Capote dice:

    Querido Anelio: cuánta razón tienes, somos víctimas del desparpajo insolente de algunos que nos gobiernan, siempre lanzando cortinas de humo para disimular la gravedad de la situación. La Marca España ni es seria ni nada por el estilo, las maniobras de la Casa Real para proteger a los que se zampan los dineros públicos son evidentes.
    Ah, y a ver si el Atlético hace algo de una vez frente al Real y le gana la Copa del Rey.

  2. Queen dice:

    Estimado Anelio, el estado de crispación general es manifiesto. Tal vez por eso, se entienda, y hasta muchos aplaudan, tu vigorosa respuesta.

    Oí la frase pronunciada por el ministro García-Margallo, creo que en alguno de los noticiarios, por tanto seguramente descontextualizada, pero lo que yo escuché –en tono y forma- transmitía preocupación por la “trascendencia política y diplomática” de la imputación de la Infanta, que evidentemente es “más porquería para el estercolero”. Pero yo no interpreté que el ministro estuviese atribuyendo la culpabilidad de la imputación a una actuación torcida o sesgada del juez. Seguramente habrás leído más y escuchado mejor, y en su contexto, sobre la intervención del ministro.

    En fin, cuestión de apreciación del lenguaje que manejan los diplomáticos, calculadamente ambiguo, que lo mismo se puede leer de “alante patrás, como de atrás palante”. El presidente Maduro, de la República Bolivariana de Venezuela, se pronunció también con gran vigor, a la generosa oferta mediadora del susodicho ministro, al que parece no se le entiende bien. Muchos diplomáticos, acostumbrados a hablar varios idiomas, confunden “inconscientemente” al auditorio. Debe ser, y quiero pensar, eso.

    Después de todo, no le falta razón al Sr. ministro: la imputación de la Infanta no acredita a la “marca España”.

  3. Luis Rollán dice:

    Pretender por parte de la Fiscalía no imputar a la Infanta Cristina, es como ponerle puertas al campo; considerando que supuestamente en una de las empresas a través de la cual se evadía el dinero a paraisos fiscales, la hija del Rey es copropietaria junto con su marido. Concretamente "Ayzon".

    Cuestión aparte, la escenificación del populista socialista Revilla, ex presidente cántabro, cuando hace alusión a una evidencia inmersa en el consciente de la ciudadanía: ¿Cómo no iba a estar la Infanta enterada de los turbios negocios de su marido?

    Zapatero se pasó en "su adoración a Keynes", obviando la palabra crisis para no hacer las reformas debidas. Y Rajoy, a quien ya le salen voces críticas no sólo por parte de la fundación FAES que preside Aznar, sino de su ex lugarteniente y aún con muchos tentáculos en Madrid, Esperanza Aguirre, sugiriendo la verdadera reforma, la de la Administración del Estado. ¡Cualquiera se atreve!.

    Entretanto Rajoy en medio del sufrimiento ciudadano alude al hecho de que sus reformas no han tenido la eficacia debida por la recesión europea, cuando la media de paro en Europa apenas supera el diez por cien. (Encima se ríe de los ciudadanos, pidiendo más paciencia). Y según los economistas más avezados, sin un PIB que supere al menos el dos por ciento positivo, el paro seguirá subiendo. ¿Dónde está el dinero pues?. Tú mismo has desvelado algunas de las incógnitas.

    Buenos días. Saludos cordiales.

  4. Eduardo Martín dice:

    La España, Marca.

  5. Queen dice:

    España, La Marca.

  6. Luis Saiz dice:

    Soberbio, amigo mío; toda esa guanajería gubernamental y casposa me recuerda la vampiresca sombra del Vigía de Occidente cuando en los "Nodos" previos a cualquier película ( y luego en la TVE en blanco y negro) se afirmaba machaconamente que España iba "de puta madre" y automáticamente pensabas( decir no por que te lapidaban) "Si todo va tan bien, ¿cómo es que estamos tan mal?" Pues eso.

  7. Rita Martin dice:

    Los que por profesión y circunstancias vitales hemos vivido en "ósmosis" con el "extranjero", si que tenemos idea de lo que la "marca España" representa.

    Líbreme Dios de creer que tenemos una apreciación más exacta de ello, pues para cada uno la idea que tiene de lo que los demás piensan de España, es seguramente lo que vale.

    Por muy independiente que seas, en el fondo "eres de aquí" o "eres de allá" y en el fondo vaya que si te preocupa lo que los demás piensen del lugar a donde perteneces.

    Los españoles, en términos generales arrastramos un cierto complejo ante la Europa desarrollada. La historia de los últimos docientos años tiene mucho que ver con eso.

    También nuestra particular manera de comportarnos como sociedad lo favorece. Es tan acentuado el "caínismo" que nos profesamos, que con tal de denigrar al contrincante político vamos largando ignominias por esos mundos de Dios. Recordemos las dilectas peroratas que El Sr. Aznar iba lanzando a los cuatro vientos con menoscabo de la confianza en España durante el mandato de Zapatero.

    Eso no se le ocurre ni al que asó la manteca, pero ya Vd. ve, hay legiones que les parecía lo correcto.

    El día que los españoles en general no nos preocupemos tanto de lo que opinan de nosotros, nos comenzará a ir mejor, pues es nuestro complejo de inferioridad, nuestro mayor enemigo.

    Lo que si que tenemos es que tratar de ir hacia el progreso y no hacia lo que la derecha de toda la vida retrógrada y clerical nos ha querido inculcar como virtudes genuinamente españolas que para la España de charanga y pandereta ya hemos tenido bastante y sabemos a donde nos lleva.

    Que nos perjudica mucho la doble moral y la gran corrupción, aparte de las corruptelas, pues si, eso nos viene muy mal sobre todo cuando necesitamos financiación externa.
    Los países de moral protestante y calvinista siempre nos achacan esos vicios a los países católicos del Sur. En esto no estamos solos.

    Somos así, y si no a los versos del poeta me remito:

    Fervor del pueblo andaluz
    que todas las primaveras
    anda pidiendo escaleras
    para subir a la cruz.

    Digamos que "la marca España" no es eficiente y seria pero sí muy divertida.

    Lo que tampoco han de decir nuestros actuales gobernantes es tirarse faroles con que después que ellos llegaron la marca España va camino del Olimpo, pues gracias a internet, leemos la prensa de los ínclitos extranjeros y de eso nada, pero que nada de nada.

  8. Rita Martin dice:

    Hay dos conceptos bastante diferentes del significado de "la marca España".
    El concepto que por ahí fuera tienen de nosotros y la posición de nuestra macroeconomía con referencia a otros parámetros, que es a lo que se suele referir el Gobierno.

    Para los que, como es mi caso, por circunstancias vitales hemos vivido a caballo entre lo de fuera y lo de aquí, si que podemos decir que España es otro país muy diferente del que fuimos allá por los años sesenta o setenta. Y esto en todos los conceptos y de manera radical.

    Muchas veces no nos podemos despegar tan fácilmente de un cierto complejo que tiene también sus raíces muy hundidas en la historia de los últimos docientos años, en los que habiendo perdido muchos trenes, nos empecinamos en ser "diferentes" convencidos de ser reserva espiritual de occidente y unas cuantas lindezas más.

    También es cierto que nos cuestan años de "osmosis inversa" para poder tirar por la borda unos cuantos "paradigmas nacionales" que de vez en cuando asoman la patita.

    Hemos de tratar de no preocuparnos tanto en si somos más o menos desarrollados que los demás europeos, pues esto no da seguridad y andando con seguridad y actuando civilizadamente no hay duda que nos respetarán como al que más.
    Una cosa muy importante. Generalmente somos bastante parcos en idiomas, cosa que nos mantiene incomunicados.

    Tienen fama los franceses de ser poco simpáticos con nosotros. Hablen en francés la próxima vez que visiten Francia y ya verán que diferencia.
    No nos ayuda para nada la desgraciada situación actual donde miles de españolitos, maleta al hombro inundamos las salas de espera de trenes y aeropuertos tratando de buscarnos la vida como en los buenos tiempos. Sin duda las caras son otras y las maletas no son ya de cartón, pero créanme, damos cierta pena.

    Esperemos que la presión ciudadana evite que el Gobierno actual que valiéndose de la promesa de revertir la situación económica, no nos imponga sus dogmas más sagrados y al cabo de unos años la diferencia social con Europa será tal que tanto en educación, sanidad, libertades individuales, aborto, etc retrocedamos 40 años, con los ideólogos del Opus Dei marcando el ritmo y queriendo salvarnos a todos por narices.

    Acerca de nuestras cifras macroeconómicas, que no tiren tantos voladores, pues cada vez hay más gente que sabe leer la prensa internacional y se entera del porqué de las cosas.

    De las simpatías y confianza que el Sr Rajoy dice la "fiel infantería" que suscita por esos mundos, digo lo del labriego andaluz del cuento: "Qué no me jaga reír hombre, que tengo un labio partío".

    Por ahí fuera desde luego nos conocen, y saben de que patita cojeamos.

    Pero el resto de la tropa de españolitos, no tenemos nada por lo que sentirnos inferiores, que defectos y virtudes tenemos como todo hijo de vecino.

    Perdonen que como de costumbre me haya ido por las ramas.

  9. Rita Martin dice:

    DISCULPE LA REDACCIÓN Y LA CONCURRENCIA QUE HAYA REPETIDO EL COMENTARIO, PUES EL PRIMERO LO ENVIÉ AYER Y AL VER HOY QUE NO HABÍA SALIDO, ME PUSE A REPETIRLO.
    MIL DISCULPAS, SEÑORES, MIL DISCULPAS.

  10. Eduardo Martín dice:

    " Fervor del pueblo andaluz
    que todas las primaveras
    anda pidiendo escaleras
    para subir a la cruz".

  11. Carlos Morales dice:

    Estimado Anelio, ¿Qué podemos esperar de estos pájaros de cuello blanco? Tenemos muy claro todo cuanto aquí cuentas y aclaras de la Marca España. Me parece que algunos solo conocen parte de la marca de Yogures, nos falta dar con la fábrica. En tu último punto, donde referencias franquicias en el extranjero y como las más importantes han amerizado en ese país que se llama (Suiza) que no conoce casi nadie. Pero lo peor de todo esto Anelio es que, para que te muerdas el rabo, este problema de la Marca España, diría igual que cualquier otro carajal en el que nos sigan metiendo este bando de mirlos de las cumbres, los tendremos que sacar del barrizal el ejercito de pitufos que quedamos en este país, es decir, los más de seis millones de parados y solo con las llaves del purgatorio que suponen las arcas completamente desbalijadas por los mismos de siempre, eso sí, como los españolitos somos tan bondadosos, ya han pensado en colocarnos al frente de esta cruzada un alto Comisionado para que nos lleve por el buen camino, para que no nos descarriemos y marchemos adecuadamente, es decir, para que no se nos ocurra pedir que pasen por la bastilla a tantos desvalijadores, que cualquier reclamación pase el filtro de los buenos gestos, sin tener que acosar a todos estos mirlos de cuello blanco.

    ¿Que podemos esperar?, pero, si es que el Presidente del Gobierno en una inusual y larga exposición hizo una interpretación yo diría que perfecta, propia de un responsable político que sabe no ha cumplido ninguna de sus promesas electorales, utilizando un tono con el que nos pretendía transmitir humildad y preocupación alejándose de las intervenciones prepotentes que había tenido en ocasiones anteriores cuando nos decía a los españoles que sabía lo que había que hacer para que se notaran casi de inmediato las mejoras de los graves problemas heredados (culpables los otros) pero que la sociedad española abordamos; con el tono empleado de preocupado y humilde me parece que no sirvió para recuperar ni un ápice de la confianza perdida, más bien, su reiterada alusión al carácter colectivo de las decisiones adoptadas (utilizando repetidamente el plural nosotros) en un pretendido intento de no asumir en primera persona la responsabilidad de las decisiones adoptadas por el, es clarísimo que no ayuda a generar un mínimo de confianza, ¡¡ Buena Marca es esta España ¡¡

    En su comparecencia repetidamente nos pedía comprensión a los españoles hacia las decisiones y medidas que ha tomado y sigue tomando su Gobierno, no te parece que ante tanta insistencia de comprensión ante esta petición seria cuando menos razonable preguntarle:

    ¿Comprensión hacia qué? Hacia una política que mediante una reforma laboral extremadamente regresiva y dañina que ha generado en tan corto espacio de tiempo 770.000 nuevos parados, para mejorar “La Marca España “ha abaratado el despido hasta límites inimaginables e insoportables, ha reducido los salarios a los empleados públicos y recortado los derechos laborales desequilibrando claramente las relaciones laborales a favor de los empresarios, ¿será esta la Marca España que necesitamos?

    Flaco favor para la tan promocionada Marca España. La prensa y las televisiones mundiales llevan a sus portadas la corrupción política y ahora es también el presidente del gobierno el que se ha visto salpicado. La prensa internacional habla de los papeles de Bárcenas y de que la cúpula del Partido Popular está envuelta en el escándalo de pagos secretos, aunque también citan otros casos como el de Iñaki Urdangarín, yerno del rey. ¿de qué comprensión nos habla este hombre?

    Hoy aprobaron La reforma educativa del ministro Wert, seguramente con miras a mejorar “La Marca España “ apoyan las actuaciones de un nefasto ministro de Educación, el Sr. Wert, que trata de retrotraer el sistema educativo a tiempos prodemocráticos, pero si es que los recortes y reformas que está imponiendo este Señor suponen una auténtica masacre de la educación pública y una vuelta al modelo escolar de Don Francisco, elitista y segregador. Quisiera equivocarme Anelio, pero, me parece que darán al traste con los principales avances en la educación pública que se habían conseguido durante la democracia, como un incremento notable de la red de centros públicos y de profesorado, bajada de ratios de alumnado por aula, ampliación de la edad escolar obligatoria, escolarización casi total desde los 3 años y mayor acceso a estudios superiores de las capas populares.

    Para mejorar la marca España, nos piden ¿Comprensión ante quién avala los procesos privatizadores de la Sanidad Pública puestos en marcha en Comunidades Autónomas gobernadas por su partido ( P.P) en contra de la oposición de todos los profesionales del sector que se han visto obligados a ir a la huelga en Madrid en un conflicto que en un futuro inmediato se va a extender a otras regiones y que ha contado con un apoyo inequívoco de una gran mayoría de la ciudadanía?

    ¿Comprensión ante la actuación de un ministro de Justicia, el Sr Ruiz Gallardón, que abandonando su siempre falso progresismo pretende una reforma del Código Penal tremendamente reaccionaria con aspectos de presunta inconstitucionalidad; una política que ha instaurado unas tasas judiciales de tal cuantía que pone en peligro el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva para muchos ciudadanos y que cuenta con la oposición total de magistrados, abogados y funcionarios judiciales?

    En fin, que además, tenemos que escuchar a este buen Señor decir cosas como que, la
    imputación de la Infanta desacredita a la Marca España, “que poco les importamos compañeros”

  12. Eduardo Cabrera Capote dice:

    Enhorabuena al grandioso Atlético de Madrid, que ha puesto al señorito Mou en su sitio, esperamos que ahora esté un poquito más humilde hasta la semana que viene. Gran triunfo que no vi por la tele porque estaba viendo Gatsby, la nueva versión del grandioso Scott Fitzgerald.

  13. Sara Gonzalez dice:

    Esto de las "marcas"…

    Viendo el Registro de Marcas y Patentes,no aparece…No…

    Me da, que ahora mismo,es mas fiable la "marca" Noruega…

    España va camino de acabar como la "marca" de Camiones (y algun turismo) PEGASO…Llegamos a tener destellos,y a caminar por la buena senda en Educacion,Sanidad,Servicios Sociales,Justicia…

    Pero en cinco o seis años,la piel de toro y sus archipiélagos,puede caer casi al nivel del "caballo volador"…

    Espero que sea simple pesimismo…

    Ay…

  14. Eduardo Martín dice:

    La Marca España,
    cuando se empeña,
    Empaña.

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