El mundo del arte está de enhorabuena. Y más concretamente el panorama editorial español. Tenemos motivos para sentirnos felices porque dos publicaciones recientes nos reencuentran con lo mejor de una especialidad tan genuina como el cómic. Para nostálgicos como yo, que obras como estas salgan a la palestra, en tiempos tan modernos y sofisticados, y que aun así tengan su pequeña cuota de éxito y aceptación, es una alegría singular, casi poética. Es algo así como decir que mientras nos cuenten buenas historias, el formato no importa, para a continuación añadir, tras un periodo de reflexión, a modo de griego pensante, que algunos formatos si son más importantes que otros. Al menos así nos gusta pensar a los amantes del cómic. Quizás nos gusta sentirnos diferentes. Puede ser. Pero el cómic, a día de hoy, y de ayer, todavía tiene mucho que decir.
Las obras que les presento contrastan como el tiempo que les separa, estamos hablando de casi una centuria, pero están unidas por ese afán de contar historias a través de entrañables y poderosos dibujos esparcidos en clásicos formatos visuales. A uno lo podemos llamar un pionero, un iniciador de senderos, y al otro un continuador, un aprovechador de los mejores caminos; ambos tienen esa capacidad impagable de llegar a nuestro corazón y nuestra mente a través de un próspero mundo interior y unas manos laboriosas y artísticas.
Puede que al acabar el artículo pienses que estas obras son inconexas entre sí, o que no tienen tanto que ver, pero yo las uno porque artísticamente hablando, siento su necesidad, como esa persona que necesitas tocar para empaparte de ella, que no solo vale con escuchar, porque necesitas creer, porque de tangibles son una necesidad fisiológica, o como esos oráculos antiguos a los que acudir para que nos interpreten lo que está por venir, quizás lo que ya sucedió, pero no sabemos expresar con palabras; mensajes encriptados que silenciosa y asombrosamente descifran. También porque las considero materia proveniente de una misma fuente: la carne pura, desgarrada y visceral del animal, y la carne cocinada, aderezada y presentada en bandeja.
Mi libro de horas – Frans Masereel
Frans Maserell fue un artista belga que nació a finales del siglo XX. Se le considera el precursor inconsciente de la novela gráfica y su Mi libro de horas la piedra filosofal. Su obra la creó con una técnica antigua, la xilografía, que consiste en una técnica de grabado en madera cuyo origen se remonta a la Europa medieval. Él lo elevó a la categoría de arte mayor. Es curioso, porque lo que hacía con la xilografía en su momento, podríamos decir que es lo que muchos hacen con el cómic hoy. O sea, una cosa que parece antigua pero no lo es tanto porque cada cual le añade su personalidad y su propia iniciativa.
Durante su vida se posicionó como un ferviente pacifista y durante la Primera Guerra Mundial se instaló en Ginebra (Suiza) para no ser movilizado. En Ginebra entabló amistad con los también pacifistas, y escritores, Stefan Zweig y Roman Rolland, algunas de cuyas obras ilustró.
Mi libro de horas (1919) está considerada su primera obra maestra. Luego vendrían otras como Un suceso (1920), Recuerdos de mi país (1921) o la escalofriante La ciudad (1925).
La obra de la que les hablo, Mi libro de horas, se publica por primera vez en España, y lo edita, con una espectacular edición, Nórdica Libros, prologado además por el escritor alemán que en su momento lo hizo: Thomas Mann. Siempre le fascinó este autor belga. Cuando una vez le preguntaron que obra le gustaría llevar al incipiente arte del cine, contestó que Mi libro de horas. En el prólogo, entre otras cosas, escribió lo siguiente: "El arte de Masereel acusa y juzga a nuestra civilización, y cuando critica los defectos de la vida y de la sociedad lo hace por el sentimiento humano más natural y más libre, por el arte, en una palabra, y no por el fanatismo ideológico".
Masereel expresa en Mi libro de horas, un mundo que bebe de las fuentes temáticas del expresionismo: la contradicción del hombre solo en la muchedumbre y el hombre pleno en la soledad, la tristeza irreparable ante el destino humano, hecho de sangre, dinero y poder, y las grandes o pequeñas alegrías de la vida: solidaridad, aprendizaje, amor, alcohol, sexo, espectáculo… Son 167 páginas, a viñeta por página, sin palabras, esas que no hacen falta cuando el arte habla con tanta fuerza.
Trailer del libro Mi libro de horas.
http://www.youtube.com/watch?v=HPkdUxyxxds
Arrugas – Paco Roca
Paco Roca es un historietista español, concretamente de Valencia, nacido en el año 1969. Es licenciado en Bellas Artes. De pequeño leía Asterix y Obelix, Blueberry, Mortadelo y Filemón y Tintín entre otros, siendo este último, quien según él, le enseñó a amar el cómic y la aventura.
Su carrera profesional ha sido de lo más variopinta. Comenzó en 1994 en la publicación Kiss Comix, donde dibujó historias eróticas. Luego, cuatro años más tarde, publicó para El Víbora, donde experimentó con el dibujo y el 3D.
A partir del 2.000 comienza a publicar sus propios álbumes. El juego lúgubre (2.001), es un cómic de terror e intriga en torno a la figura de Eugenio Salvador Dalí y del Conde Drácula y sus paralelismos: los dos viven aislados, uno en Cadaqués y el otro en Transilvania, y tienen atemorizados a sus vecinos porque están por encima de la moral. En 2.003 lanza la primera de las entregas de Las aventuras de Alexandre Ícaro, con el capítulo de Hijos de la Alhambra. Gira en torno a un misterio en el palacio moro en pleno siglo XVIII, y su protagonista es una especie de ilustre visitante, a lo Washington Irving, que acude en busca de exotismo y belleza y lo que se encuentra es un palacio en ruinas habitado por personajes que enloquecen sin razón aparente y asesinan cruelmente.
En 2004 publica El Faro. Trata sobre la Guerra Civil española. Un joven de 18 años, alistado en el bando republicano, llega a un faro de la costa catalana huyendo de los soldados falangistas. Allí, el responsable del faro, un orondo hombre de edad madura, le da cobijo. Ambos conviven durante una temporada intercambiando historias e ideas, y ello cambiará para siempre sus vidas. Por cierto, por esta obra Paco Roca recibió el Premio al mejor Guión de Historieta Realista de 2004 otorgado por el Diario de Avisos. El periódico más antiguo de Canarias y fundado en Santa Cruz de La Palma. En 1976, un tinerfeño, Manuel Darias, crítico de historietas, fundó una sección de cómic en el periódico. Y al año siguiente comenzaron a otorgar unos premios anuales que gozan de gran prestigio a nivel nacional. Manuel Darias fue reconocido por su labor en 2008 en el Salón del Cómic de Barcelona, que le galardonó con el Premio a la Divulgación.
Como habrán comprobado, de Paco Roca llama la atención que la mayor parte de sus historias están enclavadas en España, siendo recurrente el uso de personajes, lugares o sucesos emblemáticos de la cultura o historia española.
Y así llegamos al 2007, que es cuando surge Arrugas, que es la obra de la que les quería hablar y que ha sido su mayor éxito hasta la fecha. Aunque sea del 2007 sigue siendo plenamente vigente, no solo por reciente sino porque sus ediciones se agotan y ya van por la novena tirada. En Francia agotó la primera edición a los pocos meses de salir a la venta. Y en España ya ha superado los 45.000 ejemplares vendidos.
Cuenta la historia de Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, que es internado en una residencia de ancianos por su familia tras sufrir una nueva crisis de Alzheimer. Allí aprende a convivir con nuevos compañeros y cuidadores, cada uno con cuadros clínicos y caracteres diferentes. También tiene que adaptarse a una rutina de horarios: la gimnasia, las medicinas, la hora de acostarse… y deberá luchar por no ascender a la última planta, la de los impedidos, para ello contará con la ayuda de su amigo y compañero de habitación Ernesto.
Paco Roca aborda en Arrugas temas delicados, hasta la actualidad escasamente tratados en cómics, como son el Alzheimer y la demencia senil. Pero lo hace de un modo intimista y sensible, con algunos toques de humor, lógicamente, pero sin caer en ningún momento en la caricatura o lo zafio.
Como el mismo Paco Roca cuenta "me planteé hacer esta historia por mis padres. Quería hablar sobre la vejez de las personas. Este es un tema demasiado amplio así que me centré en las residencias de ancianos. Al tratar este tema era imposible no hacerlo también sobre el Alzheimer. Emilio, el protagonista, está inspirado en el padre de mi buen amigo MacDiego".
Y es que Paco Roca tiene claro uno de sus objetivos: "Llegar al público en general, a la gente que no suele leer cómics. Esa es la gente que tengo en la cabeza a la hora de escoger un tema y al darle forma a la historia. Mi forma de narrar es muy sencilla, al igual que la concepción de la página, muy clásica".
Arrugas ha logrado diferentes premios, como el Premio Nacional de Cómic; Mejor Obra y Guión en el Salón de Cómic de Barcelona; o el Premio a la Mejor Historia Larga en el Salón del Cómic de Lucca (Italia); todos en el 2008. Como él mismo reconoce: "está claro que hay un antes y un después de Arrugas en mi carrera".
Arrugas es un álbum de 120 páginas a todo color. En 2011 se realizó una película de 90 minutos de duración que ha gozado del éxito y del reconocimiento, tanto nacional como internacional. Ha ganado premios a la mejor película de animación. Entre otros, el Goya en España, el del Festival de Cine de Animación de Stuttgart o el del Festival Cinespagno de Nantes. El director es Ignacio Ferreras y el propio Paco Roca colaboró y asesoró en el diseño de la película.
A continuación el trailer de Arrugas.
http://www.youtube.com/watch?v=Ny7-Bce9e4U
Paco Roca ha demostrado con Arrugas que el cómic no lo solo puede entretener sino también ser didáctico. En este caso una pedagogía más desde el sentimiento que desde el aspecto médico como el mismo autor reconoce. Incluso dos asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer, en Elche y Valencia, lanzaron una tirada especial de Arrugas para sus socios.
Paco Roca ha seguido publicando cómics de diferentes temáticas y está embarcado en varios proyectos, los cuales, por supuesto, recomendamos.
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Fran Masereel, un maestro, un pionero, Paco Roca, un discípulo, un continuador. Que lujo poder abrazar obras tan lustrosas y acunarlas sintiendo su incalculable valor. Ambas recorren en tren el tiempo que les separa en pos de encontrarse porque tienen mucho que contarse. Y nosotros, atónitos, particiamos de ello mientras colaboramos con nuestro diálogo.


Mil gracias, Miguel, por las dos referencias (conozco y he leído la segunda, pero no tenía ni idea de la primera). El tebeo (o la historieta) es un universo fabuloso, con un lenguaje propio y que cuenta con algunos de los artistas más interesantes de los últimos cincuenta años. Empezando por nuestro muy querido y admirado Francisco Ibáñez, que no entiendo por qué no ha reemplazado al maestro Mingote en la Real Academia. Ibáñez es un genio absoluto y de haber nacido en Norteamérica, aparte de ser multimillonario, habría recibido la Medalla del Congreso, el Pulitzer y un Oscar honorífico. Pero este país nuestro es más absurdo (y merluzo) que sus disparatadas ficciones. Qué se le va a hacer.
Gracias, de nuevo, por reivindicar el arte con mayúsculas.
No fui niño de tebeos. Ni el tiempo (cronológico y disponible), ni el lugar, ni los medios, alcanzaban para ello. Y cuando ahora los veo, o leo lo que escribe Miguel, me pongo triste, porque siento que me perdí un mundo fabuloso e irrecuperable…
Y, sin embargo, viendo algunos tráiler de “Arrugas”, me doy cuenta que, todo lo bueno o bien hecho, resulta intemporal e imperecedero. No es tarde llegamos a tiempo, para leerlo y hasta para vivirlo, tal vez queriendo olvidar lo que vivimos, tal vez queriendo morir. Y también me pongo triste.
Gracias don Miguel, siempre nos sorprende. Y en tus “sorpresas”, con frecuencia advierto el equilibrio entre la nostalgia de lo ya vivivido y el optimismo frente a todo lo que te gustaría vivir. Advierto la madurez, joven todavía.
Jose, solo añadir algo que me parece importante. Arrugas , la película, ha conseguido entrar en el mercado Japones de la mano, nada menos, del Estudio Ghibli. Ghibli es probablemente el estudio de animacion referencia en el mundo y Miyazaki su alma. El interés de Ghibli por distribuir y promocionar Arrugas ha hecho que cuando cualquier aficionado del planeta se tropiece con la cinta española, sepa que se trata de un trabajo de gran calidad artística y moral.
Un saludo.
Música y comic:
http://www.youtube.com/watch?v=djV11Xbc914
¡Qué maravilloso es, ha sido siempre el mundo del comic, del tebeo!.
A los que tuvimos la suerte de recrearnos en ellos, ha sido sin lugar a dudas un magnífico ejemplo pre-literario posterior.
Aún conservo algunos de los libros tapeados en cartón duro del gran Hergé, con sus aventuras de Tin Tín.
Buenas tardes. Saludos cordiales.