La segunda república fue una época importante para el desarrollo urbano de Los Llanos de Aridane. Además de un importante plan de centros escolares se plantearon la apertura de varias vías de comunicación. Se abrió la calle Almirante Díaz Pimienta y su prolongación hasta Puerto de Naos, se impuso el nombre de Tanausú a la vía de enlace desde el casco, por La Ladera, con Argual. Una obra de trascendental importancia fue el proyecto de ensanche y prolongación (acuerdo de 4 de julio de 1931) de la calle Francisco Fernández Taño (casco urbano), hasta llegar a La Vera (Argual), hoy conocida por el nombre del que fuera Alcalde Enrique Mederos Lorenzo. Fue necesario décadas y la vía que unía los dos centros urbanos más poblados del municipio culmina, llegando a La Vera, en los años 80-90 del siglo XX.
El casco de la ciudad aridanense comenzaba a crecer hacia el oeste y el sur. Los acuerdos de aquellas corporaciones municipales denotan un muy buen gusto por la ornamentación floral del municipio. Fueron aquellos munícipes cuidadosos en el embellecimiento arbóreo y floral del municipio.
Ejemplo de ello lo encontramos en la apertura de la calle Almirante Díaz Pimienta. El pleno corporativo determina que las viviendas que se han de construir debían contar con un jardín de tres metros en su parte delantera, extremo este último que aún hoy, en algunas, se conservan o lo adivinamos.
El 15 de febrero 1931 la Corporación Municipal estudia el proyecto de la construcción de una plaza en Argual. El 4 de marzo, al no presentarse nadie a la subasta de la obra, el Ayuntamiento asume hacer las obras bajo administración, con la inspección de varios vecinos y concejales del barrio.
Las obras ya deberían estar ultimándose o a punto de concluir y el 25 de julio de 1932 el pleno de la corporación acuerda denominar Plaza de la Magnolia a la plaza argualera, en los años 80 se le impuso el nombre del vecino José María Hernández Ramos que fue uno de los impulsores de su construcción. La denominación popular, magnolia, confirmada por acuerdo plenario, evocaba el magnífico ejemplar de esta especie arbórea que se encontraba en el centro de la plaza. Ver la fotografía ilustrativa de este artículo del fotógrafo Manuel Rodríguez Quintero.
En este mismo año, 1932, se sembraron los actuales laureles de indias que dan sombra a la Plaza de Argual. Estos ejemplares los suponemos hijos de los de la plaza de España aridanense, plantones originales de Cuba y remitidos por emigrantes en 1863.
La plaza de Argual se construyó con aportaciones vecinales y municipales. Ejemplo de ello lo tenemos en la autorización al maestro Juan Pérez González para organizar una verbena y con lo recaudado terminar la obra del magnífico azulejado sevillano de la fachada de la plaza, hoy trasladado de su emplazamiento original.
La denominación de plaza de la Magnolia comienza a figurar en documentos oficiales. El 25 de noviembre de 1933 el alcalde Mauricio Duque Camacho firma un contrato con el nuevo director de la Banda Municipal de Música, el grancanario Francisco Álvarez Gutiérrez. El documento establece que la Banda debía dar dos conciertos mensuales, uno en la plaza de la Libertad (actual plaza de España) y otro en la plaza de la Magnolia (Argual). Semanas más tarde por un oficio el director de la Banda, Francisco Álvarez Gutiérrez, anuncia a la Alcaldía para el domingo 28 de enero de 1934 un concierto por la Banda «en la Plaza de la Magnolia de Argual".
En la posguerra la denominación de Plaza de la Magnolia fue desapareciendo paulatinamente. Lo corroboran distintas noticias y comienza a figurar: "Plaza de Argual y también "plaza 18 de julio".
En 1940 se celebra en Argual festejos cívicos-religiosos en Honor de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. La imagen procesionalmente sube a la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, permaneciendo una semana. Desarrollaron actos cívicos y religiosos. Después del regreso a la iglesia de San Pedro "las 10 de la noche en la Plaza de Argual, gran verbena con la orquesta Bolero".
El periódico Diario de Avisos publicó una crónica de los festejos de Santa Rita, el 27 de mayo de 1940, decía entre otras cosas, que los "edificios de la Plaza de Argual lucían esplendidas iluminaciones y se hizo un verdadero derroche de fuegos artificiales".
En algún momento la corporación debió acordar denominar a la Plaza de la Magnolia por "Plaza 18 de julio", lo corrobora el Diario de Avisos el 20 de noviembre de 1943 publicando: "En la Plaza 18 de julio de Argual, en Los Llanos de Aridane, y bajo la batuta del maestro Ferrera, dará un concierto el próximo domingo, día 21, la Banda municipal de aquella ciudad". En noviembre de 1969 el Boletín Oficial de la provincia publica la subasta de la obra de alumbrado de la "Plaza de Argual", el primitivo ya debía estar en total desuso.
En 1932 la recordada magnolia de la plaza de Argual fue motivo evocador para imponer su nombre al espacio de esparcimiento. Se encontraba en el centro mismo de la plaza. Lamentablemente fue "decapitada" por razones que desconocemos, pero, la memoria del pueblo continua recordándola por plaza de "la Magnolia".


Lo malo no es tanto que haya perdido el nombre, sino que incluso se perdió la magnolia. El que se le llegase a poner el nombre de "Plaza de la Magnolia" quiere decir que dicha planta era algo más que un simple adorno en la Plaza. ¿Qué menos que haberla respetado…?
Estos argualeros… (es broma, lo digo porque yo soy de Argual)
Esta tercera parte del artículo responde a mi pregunta en la segunda, y con creces.
Ni que lo estuviese adivinando, como se suele decir.
La magnolia (Magnolia grandiflora) es un hermoso árbol oriundo de las selvas subtropicales atlánticas de América del Norte (Virginia, Florida, etc.), que se ha extendido por el mundo cultivada como ornamental por sus espectaculares y lustrosas hojas perennes y el blanco inmaculado de sus grandes flores.
Nombre bonito y sonoro
le pusieron a la plaza
que al no ser una terraza
merece nuestro decoro
Magnolia es afín al loro
el laurel de nuestro monte
su flor es un mastodonte
de descomunal tamaño
exhala un aroma extraño
dulce canto del sinsonte
Qué precioso nombre "Plaza de la Magnolia"
Lástima que haya desaparecido y más aún el magnolio.
Siempre tan instructiva Vicky.
Cariños
Ana I.
Primero fuiste Magnolia
árbol de hojas lustrosas
como lo son las baldosas
bajo tu sombra ¡qué gloria!
Así se escribe la historia
de esta plaza singular
por suscripción popular
compraron los azulejos
qué bonitos sus reflejos
querida plaza de Argual
Vicky, gracias por compartir tus conocimientos y hacer que seamos un poco más cultos
Hay gentes que disfrutan destruyendo aquello que les recuerda quienes son, y de donde vienen. No puede haber otra explicación a tanto derribo y mal gusto. Saludos, y siempre, gracias