La semana pasada se celebró la XXX Copa de SM el Rey que organiza en Mallorca el Real Club Náutico de Palma.
La prueba comenzó su andadura en 1982 de manos de la entonces Asociación Nacional de Cruceros[1] y consistía en una regata de carácter internacional con clasificación general de todas las clases en tiempo compensado[2], a celebrar en el Real Club Náutico de Palma. La nueva competición se iba a desarrollar en el contexto del Campeonato Internacional de Mediterráneo (CIM) que, tanto en 1982 como en 1983, España se iba a encargar de organizar. En total participaron en la primera Copa del Rey 58 barcos, de los que 35 eran españoles.
En la siguiente edición la Copa del Rey volvió a celebrarse conjuntamente con el CIM, que aquel año tuvo el mismo éxito de participación (medio centenar de barcos era algo muy difícil de ver por aquel entonces en España). En esa ocasión participaron, por primera vez en aguas españolas los maxis[3] que aportaron espectacularidad a la prueba. Sólo el 10 por ciento de los barcos estaban patrocinados.
En su tercera edición, fuera ya del contexto del CIM, la Copa del Rey había adquirido nombre propio y prestigio en toda España y Europa. La flota española de cruceros había evolucionado y alcanzado cotas sensiblemente más competitivas. El "Bribón IV´, del armador José Cusí y con SM el Rey Juan Carlos de patrón, fue el vencedor de esa edición, comenzando su palmarés de embarcación más laureada.
En las siguientes ediciones y hasta la fecha, la prueba se ha ido consolidando en cada edición debido a una excelencia organizativa que la llevan a ser el evento náutico más importante del Mediterráneo y una de las más importantes regatas a nivel mundial. Así lo acredita la participación en esta edición de 120 embarcaciones con 1200 regatistas que representan a 16 nacionalidades.
La nómina de canarios que participan en la prueba es bastante extensa habida cuenta del gran nivel que existe en nuestras Islas y que se ha traducido en varias victorias: Josele y Noluco Doreste con el "Meyba Adeslas´ (1994), Fernando León con el "CAM´ (2005), Rafael Lasso con el "Marina Rubicón´ (2007), Gustavo Martínez como patrón del "Power Plate´ en esta edición, y el insuperable Rayco Tabares que por tercera vez ha conseguido el triunfo como patrón o táctico (2009 con el "Karhu´, y en las dos últimas ediciones con el "Rats on Fire´).
Además son muchos los tripulantes canarios que participan en la competición, no sólo olímpicos como Luis Doreste, Domingo Manrique o Luis Martínez o miembros del Desafío Español Copa América como Nanole Negrín, Diego Guigou y David Vera, sino que cada vez se incrementa el número de regatistas de nuestras islas que son llamados por los diferentes armadores para participar en tan importante evento.
En esta XXX edición, el grancanario Gustavo Martínez y el conejero Rayco Tabares han subido a lo más alto del podio en compañía de José Cusí, para quien será su última participación en esta prueba. El "Bribón´, nombre que han llevado quince barcos desde que hace cuarenta años comenzara su andadura, pasa por tanto a engrosar la leyenda de esta regata con sus seis victorias y treinta años de participación ininterrumpida. Tanto Cusí como SM el Rey han decidido retirarse de la alta competición por cuestión de edad; aunque en el caso del monarca, seguramente no dejará de apoyar esta que es su Copa y de la que siempre ha sido un gran impulsor.
[1] En la actualidad incorpora el título de "Real´ a su nombre.
[2] Los barcos de la clase crucero, como ya hemos visto en este blog, son diferentes unos de otros al contrario de los de vela ligera. Con el objeto de salvar las diferencias entre los mismos se utiliza un sistema de compensación de tiempos que asigna un coeficiente corrector a cada uno. De esta manera aunque un barco entre en meta el primero debido a sus ventajosas características frente a otro, como ser más grande, puede ser ganado por éste último al aplicárseles este coeficiente que iguala sus posibilidades. Este coeficiente corrector o rating se calcula en base a complejas operaciones matemáticas en las que se conjugan diversos parámetros como la eslora, arqueo, superficie vélica, etc.
Los barcos se agruparan en clases en función de este número asignado. Así, por ejemplo, los comprendidos entre 0.500 y 0.750 correrán en la clase I, los comprendidos entre 0.750 y 1.000 lo harán en la clase II y así sucesivamente. Un barco no estará siempre asignado en una clase, sino que dependerá de la cantidad de barcos similares que participen en cada regata. Normalmente, para establecer una clase se requieren un mínimo de cinco barcos y en caso de no llegar a esa cantidad se agruparan en la clase inmediata. Esta agrupación por clases significará que las embarcaciones de similares posibilidades compitan entre si, evitando agravios comparativos.
[3] No está bien definido qué tipo de barcos forman parte de esta clase aunque por regla general no son de eslora inferior a los 70 pies (21 metros).

