Baile de entrenadores

 Aún no ha concluido esta campaña y comienzan a tomar cuerpo las plantillas para la próxima. Especial relevancia para la configuración de estas tiene la figura del entrenador y se ha organizado un auténtico baile de técnicos. Cada vez estos tienen más poderes, ya que su contratación conlleva un personal de confianza que afronta tareas específicas como la preparación física, los porteros, la labor de seguimiento de los rivales, etc; además muchos quieren contar con una nómina de jugadores que algunas veces están ligados a su mismo representante con lo que ya hay dudas sobre si todo obedece a simples posicionamientos deportivos.

  En La Palma no hay excesivo dinero con lo que estos macroproyectos no toman forma; de momento Vales vuelve al Tenisca y le he oído unas declaraciones muy coherentes sobre la configuración de su plantilla en el sentido de que  pensaba que un grupo unido y sano sería capaz de llegar más lejos que otro repleto de figuras, pero menos cohesionado en el vestuario, de todas formas este técnico no es de los que se conforma con un plantel modesto sino que suele ser exigente con los directivos en cuanto a la nómina de fichajes. El Mensa apuesta por León Gómez tras la magnífica campaña del grancanario en el Tijarafe que a su vez ha contratado a Óscar Méndez, un uruguayo con experiencia en la Preferente de Las Palmas. Una auténtica incógnita es lo que sucederá con el Victoria por cuanto no es segura ni la continuidad de su directiva, incluso se especula que el cambio político del ayuntamiento bagañete llevará aparejado la dimisión de los actuales dirigentes, cuestión que yo desde fuera tampoco acabo de entender por cuanto más de uno se me ha quejado reiteradamente de la nula ayuda municipal que han recibido.  

  Lo que adquiere ya los tintes de culebrón es la planificación que se está llevando en el Tenerife; creo que los actuales acontecimientos serían dignos para hacer una radiografía de la sociedad canaria con todas sus virtudes y miserias. No conozco a Cordero, porque entre otras cosas debuta como Director Deportivo, pero la principal crítica que se le hace a su breve gestión es su procedencia peninsular; de momento le he oído palabras impopulares  pero coherentes como que los jugadores, en cuanto que culpables del descenso, deberían perdonar las cantidades firmadas para otras temporadas que desde luego se preveía que serían en categorías superiores y por eso tienen esos emolumentos- la ficha del jugador debería tener un porcentaje que lo devaluase o revalorizase en caso de descenso o ascenso-. Nada coherente, en cambio, para mí ha sido la actuación de Amaral desde que lo ficharon; tras su primer partido contra el modesto Huesca declaró que podían haber estado jugando hasta la madrugada y no marcar o que él sabía que esta plantilla no daba para más; en sus últimos días pidió un monumento para los jugadores por la profesionalidad con que se ganaban su sabroso sueldo a pesar de que habían descendido; además se jactaba de poner canteranos, cuando solo Germán jugó más de un partido. Corresponsable de tales dislates también ha sido la prensa que le ha reído las gracias y Concepción que después de anteriores fracasos lo contrató a pesar de que los hechos demuestran que su confianza en el de Arico era nula; no hace falta que señale que me parece acertada su destitución. El nuevo proyecto debiera contar con una base de canteranos como los que salieron en el último derby, que demostraron que muchas veces buscamos medianías fuera cuando tenemos aquí gente joven que con unos refuerzos pueden revitalizar una entidad, ahora no es cuestión de ponerlos en un solo encuentro, ya intrascendente, y colgarse medallas.

  En Primera División parece que el buen momento del fútbol español hace que también se apueste por técnicos nacionales como Manzano, Marcelino, Luis García o Juan Ignacio Martínez; de quien más dudas tengo es de Manzano, si se confirma como técnico colchonero, ya estuvo en aquella casa y su campaña no resultó brillante, ahora mismo los rojiblancos andan algo deprimidos por la posible marcha de Agüero y quizás habría que hacer una apuesta más arriesgada, pero más ilusionante. Por cierto que  la importancia que tiene la figura del entrenador se demuestra en las elecciones a la presidencia del Athletic,  más que una pugna entre Macua y el exjugador Urrutia  parece que el socio a quien tendrá que elegir es al futuro entrenador.   

 

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