Hace aproximadamente un año (19 de febrero de 2010) y en este mismo blog, mientras les hablaba de un sueño, hacíamos pública la creación de la página Web de la revista Vulcania (www.Vulcania.org). En esos momentos era la única posibilidad de supervivencia que teníamos para seguir sacando adelante lo que había sido una ambiciosa apuesta para conservar la pasión -aglutinadora de esfuerzos- de un variopinto grupo de personas.
Aunque el futuro era incierto, el desafío ha funcionado y los datos son reveladores tal y como podemos ver en la gráfica. Hemos conseguido en un año de vida "on line" más de 30.000 visitas únicas (es decir, han entrado 30.000 internautas, aunque sin datos de tiempo, de estancia y navegación), con una media mensual superior a los 2300 registros, presentando un pico máximo de 4724 contactos en el mes de mayo, mientras que los mínimos coincidieron con los meses de enero y febrero de 2010 en los que aún se estaba diseñando su aspecto y cargando la información. Según me han comentado, son datos muy buenos para una revista tan específica ¡Señores, es impresionante esto de la red!
En este año hemos editado el volumen 9, en cuyo interior podemos encontrar la descripción de una nueva cueva para la isla de Fuerteventura, un análisis histórico de la añorada asignatura de Espeleología Canaria, una reseña bibliográfica sobre el libro Fauna cavernícola de Gran Canaria que junto al catálogo de cavidades de Gran Canaria completan la oferta.
Aún quedan muchas investigaciones que hacer, muchas cavidades que explorar, muchas historias que contar. Por eso, desde estas páginas les invito a colaborar con nosotros en el volumen 10, que ya está en abierto. Cualquier información, aunque parezca insignificante, es importante para el conocimiento y desarrollo de nuestra afición. Además debe quedar por escrito y al alcance de las personas interesadas. La historia se escribe así, paso a paso, dejando constancia de los errores y aciertos para luego seguir avanzando, y aunque tropezásemos en la misma piedra, las posibilidades que luego se abren son infinitas. Por eso, sabiendo que hay "veteranos" en La Palma que en su momento hicieron Espeleología, sería muy enriquecedor que esa información suya -para que no se perdiera- la aportasen en forma de memoria recordatoria en las páginas de nuestra revista. Asimismo quisiera instar, una vez más, a todos los espeleólogos a participar activamente en vuestra revista, con curiosidades, anécdotas, exploraciones, etc.
Sí, echamos en falta un poco más de cooperación desde los centros habituales de investigación, Museos y Universidades. Pero lo entiendo, hemos topado con una realidad habitual: se ha pasado de la "publiquitis" de otros tiempos a la "credititis" de ahora. Por eso, hoy en día se valora -quizá demasiado- que los trabajos estén publicados en "revistas de impacto", al mismo tiempo que el sistema de evaluación y sueldos de los investigadores exige producir cuantos artículos sean posibles para engordar el curriculum y entrar en el "dichoso" índice de impacto.
Nunca he sido de los que venden su aliento por publicar en una "revista de impacto", siempre he pensado que lo importante es dar a conocer tus hallazgos y hacer partícipe a la sociedad de tus descubrimientos. De qué vale que hagas un buen trabajo si luego lo publicas en una revista que sólo leen los cuatro especialistas en la materia y no se la hacemos llegar a la ciudadanía. Desde muchos estamentos, siempre se ha criticado que los científicos no sabemos "conectar" con la opinión pública, lo que conlleva que muchísimas veces ésta no nos entienda. Somos nosotros mismos los responsables de este aislamiento. Un trabajo puede estar muy bien y no deja de ser un gran trabajo aunque lo publiques en el magazín de tu colegio. Además, con las separatas nuestros artículos se pueden hacer llegar a cualquier rincón de este planeta, máxime hoy en día: gracias a las ventajas de Internet y a los pdf, el mundo está en nuestras manos.
Hemos de agradecerles a todos ustedes, amables lectores, la buena acogida que han brindado a la revista. El resultado ha sido más que digno. Esperamos y deseamos seguir contando con vuestro apoyo sin el cual sería infructuoso todo este ENORME esfuerzo.

