La pretendida hermana del diácono San Lorenzo habría sido martirizada en el año 249. Este suplicio tuvo lugar cuando la santa egipcia ya tenía una avanzada edad, puesto que sus hagiógrafos la califican de "anciana doncella" (parthenos presbites). De acuerdo con el testimonio de Dionisio de Alejandría, transmitido por Eusebio, el populacho la apedreó con brutalidad en la boca ya que se negaba a adorar a los ídolos, de manera que perdió los dientes, las encías y la mandíbula. Según la leyenda posterior que suplantó a la versión primitiva, el verdugo le habría arrancado toda la dentadura, pieza a pieza, con una gran pinza o tenazas. Por lo tanto, su martirio habría consistido en una extracción salvaje y brutal de todos los dientes. Amenazada después con lanzarla a la hoguera, ella misma se arrojó a las llamas.
Por todo ello, es patrona de quienes padecen afecciones en los dientes, y a la vez de quienes los curan. Protege al mismo tiempo a los dentistas y a su clientela, que la invoca contra el dolor de muelas (contra dolores et stridorem dentium). La hierba de Santa Apolonia (en alemán Apollonienkraut) es una planta usada para combatir los dolores ocasionados por unos gusanos dentarios. También ayudaba a los niños a que les saliesen los dientes sin dolor.
Iconográficamente, se la representa con la insignia general de la palma del martirio y con una pinza y a veces con un diente en el extremo de ésta, o incluso con unas tenazas. A veces puede confundirse con Santa Águeda (patrona de la capital palmera) ya que a ésta los verdugos le arrancaron los pechos con unas tenazas. Nuestra bella talla del Hospital de Dolores no lleva este atributo personal, sino que porta una bandeja de plata en su mano derecha con los dos pechos.
Es inusual el atributo personal elegido para su representación en la iglesia del antiguo Convento Real y Grande de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora (fundado en 1508). El actualmente llamado templo de San Francisco de Asís de Santa Cruz de La Palma fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional. Es probable que sus tenazas o pinzas originales se hayan extraviado y por algún piadoso motivo se le haya puesto el martillo, relacionándolo con alguna versión muy particular de algún devoto: un instrumento utilizado en el destrozo de las encías y los dientes.
La preciosa y majestuosa talla -de tamaño menor del natural y del siglo XVI-, con antigua cofradía propia y de gran veneración, es un tipo de representación que gustaba mucho a los imagineros palmeros y que acusan la influencia flamenca, hasta el punto de haber podido erróneamente confundir su origen. Aún algunos sugieren la posibilidad de que su rostro sea flamenco y el resto de ropajes encolados y barrocos oculten tal vez su talla original. Se dice también que es del siglo XVI y estofada de nuevo en el siglo XVIII por el artista palmero Silva. El profesor Pérez Morera nos informa de que aquellas piezas tienen características comunes a Santa Apolonia: "rígida frontalidad, rostro oval, cuello cilíndrico, nariz recta, cejas arqueadas, ojos semiabiertos y pintados, con la mirada perdida en el horizonte, barbilla prominente y redondeada y carnaciones marfileñas". Nos recuerda a las imágenes cuyos modelos han sido flamencos, sin serlo: Santa Lucía de La Encarnación, a la Santa Rita de Casia de Santo Domingo, a la Santa Margarita de Cortona de la Orden Tercera, etc.
En el inventario segundo del convento tras la desamortización, fechado en la Ciudad de La Palma, Enero 11 de 1821, consta: "un retablo con el Señor del Huerto, un Angel, Santa Apolonia, San Blas, San Cayetano, San Carlos, San Antonino, que este todo compone o adorna la Capilla del Sagrario". En el de 1835 se mencionaba que en la misma capilla -también denominada de "la Plata" o de Hernán Rodríguez Perera- se hallaba con "su retablo muy nuevo, pintado y dorado y las imágenes del Sr. del Huerto, un Ángel, Santa Apolonia y San Blas ".
Después de ser rescatada del olvido hace unos años -probablemente retirada y fuera del culto en las dependencias eclesiásticas- se volvió a colocar en la Capilla de la Plata sobre un pedestal, junto al retablo del Sagrado Corazón. Luego fue trasladada a la capilla de la Vera Cruz, y se colocó sobre una de las ménsulas laterales del retablo dorado de la Inmaculada Concepción, frente a la efigie de San Carlos Borromeo. Actualmente, y tras la restauración del recinto -cuya bendición y reapertura tuvo lugar el 31 de mayo de 2009-, se colocó en la capilla de San Nicolás de Bari, sobre una repisa lateral junto con otras magníficas imágenes.
Su onomástica es el 9 de febrero, pero en su honor no existe ya celebración alguna en esta iglesia seráfica.
BIBLIOGRAFÍA.
DARANAS VENTURA, Facundo. La Iglesia de San Francisco de Santa Cruz de La Palma. Restauración monumental y contexto urbano en el siglo XX, Excmo. Cabildo de La Palma, 2008
FERRANDO ROIG, Juan: Iconografía de los Santos. Ediciones Omega, Barcelona, 1950
PÉREZ MORERA, Jesús. Bernardo Manuel de Silva, Viceconsejería de Cultura y Deportes, Gobierno de Canarias, 1994.
RÉAU, Louis. Iconographie de l"Art Chrétien, P.U.F., Paris, 1957

