Albóndigas (segunda parte)

   Continuamos con las albóndigas, que admiten muchas variantes en su preparación, con lo que dan mucho juego.

    En la entrega anterior, me disculpaba en determinado momento, alegando en mi defensa que me emociono al hablar de ciertas cosas. Repensando el asunto, creo que a lo mejor no quedó del todo claro a que "ciertas cosas" me refería. Concretamente me estaba acordando en esos momentos de lo siguiente: Una tarde, paseando por el Puerto de Tazacorte, me encuentro un padre con sus dos retoños, de unos siete y nueve años, a los que enseñaba a pescar. Los chicos estaban cogiendo crías de Sargo de unos cinco centímetros, (para quien no lo sepa, los sargos llegan a pesar tres o cuatro kilos), y los dejaban que murieran sobre los prismas; porque su padre "les había enseñado" que eran demasiado pequeños para comer. La otra joyita es la siguiente: Un día bajaba del monte, por una pista forestal de un solo carril. Otro vehículo estaba parado en medio con el conductor dentro, y me hizo esperar unos diez minutos; su hijo estaba, navaja en mano, grabando concienzudamente su nombre en un Drago que crecía al borde de la pista. Creo que esto debe ser lo que en lenguaje educativo se conoce como; "Educar en valores".

    Otra cosa que quería aclarar, con respecto a la entrega anterior, es que donde pone nacidas, podría poner igualmente (con las variaciones oportunas en el sabor claro está): Níscalos, Boletus, Cantarelas o Champiñones (ya sean silvestres o de cultivo), por nombrar algunas de las que mejor se dan por aquí, y que al que no le gusten las setas, la receta queda muy bien sin ellas, basta olvidar toda referencia a las mismas y seguir los pasos restantes, quedando unas "albóndigas de toda la vida" que no están para nada mal.

    Y vamos con el tema, o sea las tres variantes de hoy.

 

Albóndigas con alcaparras y anchoas

    La receta en principio es como la anterior. Se parte de la carne molida, un kilo más o menos. Se la trabaja junto con los huevos, la mitad de las alcaparras (con un bote de 50 Gr. sería suficiente) y la cebolla, el diente de ajo y el poquito de perejil bien picado. Añadir la anchoa, que sea conservada en aceite de oliva y esté bien picada, unos 50 gramos también; las especias y un poco de limón. Salpimentar. Formar bolas con la carne y dorarlas en la sartén.

    El resto es igual que en la receta anterior, sólo con el añadido de las alcaparras, que se añaden junto con el resto de ingredientes de la fritura.

    Este plato se puede acompañar, por ejemplo, con un arroz o con un couscous sémola presentada en corona alrededor de la carne.

 

Albóndigas Alemanas

    También conocidas como Frikadelle, es un plato rápido, que se suele preparar para aprovechar el pan que se queda duro.

    Los ingredientes son; un par de panes picados finos, una cucharada de manteca (sustituible por mantequilla), una cebolla picada, leche fría, una cucharada de harina, dos huevos, sal, nuez moscada y perejil picado.

    Se pica la cebolla en trozos pequeños y se fríe en la manteca con el pan. Se retira del fuego y se le añade la leche fría y se deja que la absorba. Luego se le añade los huevos, la harina (la suficiente para que espese), sal, nuez moscada y perejil picado. Una vez que la mezcla esté bien homogénea, se forman bolas y se fríen, volteándolas frecuentemente. Se sirven acompañadas de ensalada de lechuga o de papa. Si la masa queda blanda, se le puede añadir pan rallado.

    Otra posibilidad en el acompañamiento podría ser una ensalada de pepino; se pela y pica en dados el pepino y se deja un rato en el escurridor mezclado con un buen puñado de sal gruesa. Luego se pasa por el grifo y se mezcla con; un yogur natural, crema de leche, o queso de untar diluido en un poco de leche. Salpimentar, un poquito de vinagre y listo.

 

Albóndigas de papas

    Y ya que estamos en plan alemán, vamos con otro plato también típicamente alemán. A mi me gustan más los ñoquis, el resultado es casi el mismo, cambia la forma y que la albóndiga de papa no lleva harina. Pero armar los ñoquis es muchísimo más latoso.

   Los ingredientes son: 700 gr. de papas,1 huevo,sal y la miga de 4 panes.

    La mitad de las papas las cocinamos con la piel, ya que así absorben menos agua, y la otra mitad crudas. Mientras se cocinan, cogemos las crudas y las rallamos, una vez ralladas las ponemos en un lienzo (tipo pañal) y las exprimimos bien en un recipiente. Lo dejamos reposar un poco y tiramos con cuidado el agua, reservando el almidón que se queda en el fondo del recipiente. Luego lo mezclamos con las papas ralladas. A las cocinadas le quitamos la piel y las escachamos bien. Las mezclamos las dos y formamos las albóndigas con las manos enharinadas. En un caldero con bastante agua y un buen puñado de sal, las dejamos guisar hasta que floten.
    ¿Habrá que acompañarlas con un buen solomillo?… vamos, porque con un nabo guisado… como que no.

Buen provecho.

 

 

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