Hoy les traigo un vídeo que nos viene muy bien para comentar cómo las nuevas herramientas comunicativas están revolucionando la divulgación de la ciencia. Se trata de un vídeo promocional financiado por el grupo de divulgación (http://www.eno.iac.es/) de un proyecto europeo denominado OPTICON, que pretende establecer relaciones y colaboraciones en varias materias entre los países europeos que participan en la astronomía óptica e infrarroja. Más concretamente el vídeo lo he editado para que muestre sólo dos telescopios, los del Grupo Isaac Newton, en un corto intervalo de tiempo y con un objetivo, en este caso y como ejemplo, puramente promocional.
Las imágenes espectaculares, el audiovisual, las animaciones y, en general, la interactividad han calado hondo en el público. Quizás las razones a este fenómeno se encuentren en que la satisfacción de los sentidos visuales, auditivos y táctiles llevan a una mejor comprensión de los conceptos, a despertar el interés por continuar la búsqueda y a ampliar la información a través de la lectura de textos relacionados con lo que ha visto, oído o interactuado.
Lo cierto es que en la práctica las audiencias se han incrementado y los porcentajes de público interesados hoy en día por la ciencia son mayores que antes. Pero, ¿cuándo y cómo comenzó esta nueva revolución de los productos divulgativos?
En los 70s y los 80s los libros, las series televisivas, las revistas, los programas radiofónicos y las charlas con diapositivas o transparencias eran la estrella. Con la aparición de las grandes plataformas comunicativas, la mejora del diseño gráfico y los soportes de vídeo, se dio paso en los 90s a los canales temáticos, los suplementos de los periódicos y las series en formato VHS o DVD. Este fue precisamente el momento en el que el audiovisual cobró una fuerza que hoy en día perdura, consecuencia entre otros, de la necesidad de suministrar contenidos de pago competitivos.
En los años 2000 la irrupción de internet y del ADSL, y como consecuencia, el hipermedia, trajo la interactividad y la multiplataforma, y los formatos de los productos divulgativos se dispararon: imágenes espectaculares editadas digitalmente, galerías de imágenes, presentaciones en powerpoint, vistas interactivas tridimensionales, infogramas interactivos, animaciones virtuales, presentaciones de tipo flash, vídeos timelapse, vídeos cortos, medios y largos; retransmisiones en vivo como videoconferencias, webcasts, proyecciones en cines 3D o fulldome, live webcams, datos reales en tiempo real, o en diferido, como los podcasts (de audio o de video). Y todo ello apoyado a su vez por revistas digitales, blogs, photoblogs, videoblogs, feeds, agregadores, redes sociales y demás jungla.
Pero hay un factor clave para entender cómo es posible que tantos formatos tengan suficientes contenidos. La mejora de la captura de las imágenes y los vídeos así como un mejor acceso a la autoedición y la creación de animaciones, debido a los adelantos, el abaratamiento y la facilidad de uso del software y del hardware, han motivado que los autores de los productos divulgativos sean ahora todo una pléyade y que los mismos científicos se hayan atrevido, con mejor o peor resultado, a editar directamente sus contenidos y publicarlos sin intermediarios.
Y para mí hay otro factor más que explica el fenómeno divulgativo de los últimos años en internet: la motivación del receptor. Tal y como ocurriera con los canales temáticos en los años 90, ha sido el propio consumidor hipermedia quien ha tirado de los nuevos productos divulgativos. ¿Y saben por qué? Pues porque el cliente hipermedia demanda precisamente contenidos cortos, espectaculares, con gancho, justo lo que la imagen, el audiovisual y la interacción ofrecen. O sea, que parece que ahora oferta y demanda se acoplan un poquito mejor que antes.
El propio Año Internacional de la Astronomía 2009 (IYA2009) es un buen ejemplo de la nueva revolución divulgativa. Entre sus proyectos globales podemos encontrar uno cuyo objetivo es presentar los aparentemente heterogéneos contenidos hipermedia esparcidos por internet de forma ordenada y entretenida. Se llama "Portal to the Universe" y les animo a que lo visiten: http://www.portaltotheuniverse.org/. Y también su proyecto global de exposición "From Earth to the Universe" (http://www.fromearthtotheuniverse.org/index.php) o los mismos vídeos promocionales del IYA2009 (http://www.astronomy2009.org/resources/multimedia/videos/).
En España, un proyecto del IYA2009 ha producido la primera película digital española para su proyección en planetarios o salas de vídeo fulldome. Se llama "Evolución" y hay más información aquí: http://www.evolucion2009.es/. Es tal la demanda que existe de productos audiovisuales en el campo de la divulgación de las ciencias que incluso ya existen en nuestro país empresas que se dedican a dar exclusivamente este servicio, por ejemplo, Indaganda: http://www.indaganda.com/.
Y ya en casa, les invito a que visiten nuestros telescopios a través de estas páginas interactivas tridimensionales: http://www.ing.iac.es/PR/tour/panowht.html y http://www.ing.iac.es/PR/tour/panoint.html, que visiten los telescopios MAGIC a través de sus películas informativas-divulgativas con animaciones: http://magic.mppmu.mpg.de/gallery/movies/, que se regocijen con las fotos procesadas digitalmente por Nik Szymanek: http://www.ccdland.info/ o con esta película de tipo timelapse de los observatorios canarios por Daniel López: http://www.tierrayestrellas.com/cielosdelteide/animaciones.htm (aquí también encontrarán un gran número de fotos digitales).

