Recientemente he leído que era importante aplicar en La Palma la ley de Medidas Urgentes, la cual dicen ¡nace con el consenso social! y con la firme intención de sacar adelante en nuestra Isla planes como los de los campos de golf de Tamanca, -de nuevo a marear la perdiz-, y de las Breñas, amén de los que siguen caminando en Fuencaliente y Puntagorda.
Según tengo entendido, esta ley apuesta por el desarrollo y potenciación del sector primario e industrial y por el turismo de calidad pero sin consumir más suelo y combinando la preservación del territorio con medidas que fomenten la actividad económica. Entonces: ¿Por qué ese empeño en Tamanca? ¿Por qué se contradicen? Todavía no entienden que es un Espacio Natural Protegido, una de las pocas zonas del oeste que va de costa a medianías que aún preserva superficies con un suelo sin alterar y por extensión posee una elevadísima riqueza genética, con muchos grupos faunísticos sin estudiar que enriquecerían esos porcentajes y nuestra biodiversidad. Está claro que para algunos de nuestros ciudadanos la naturaleza es un error que hay que corregir y no ven la forma de dar el cambiazo.
Asimismo, han dicho que es en "aras del progreso" (habrá que definir qué es progreso). Creo que puede ser una frase lapidaria y que con el tiempo puede abrir puertas muy peligrosas: el fin justificaría los medios. Quizás dentro de algunos años y en aras del progreso podamos ir a pasar unos días al hotel rural del Parque Nacional de La Caldera. Lo sé, tal vez estoy exagerando. Pero creo que es un intento de ley atropellada y que mal aplicada solo arruinará los intereses de la biodiversidad.
Deberíamos tener muy claro todos los palmeros qué es lo que queremos y qué futuro deseamos. No cerremos los ojos, como en su momento hicieron los chicharreros y canariones, que ahora no reconocen sus Islas. Nuestra calidad de vida, que no nivel de vida, está en juego, cada vez más.

