Fuencaliente

Yo recuerdo a mi pueblo
con sus piedras lavadas,
aromas en el aire
de albaricoque y palma

Yo recuerdo a mi pueblo
con sus grajas pintadas
cuando un nido de nubes
en el pico llevaban

Mi pueblo era una flor
que abría en la madrugada,
la luna era su novia
su voz, una guitarra

En los atardeceres
azules del volcán
se derramaban mieles
del carmín otoñal

Mi pueblo era una iglesia
con sombra de rosal
era cálido beso
era nido y altar

Yo recuerdo a mi pueblo
cuando todo era vuelo
enjambre de ilusiones
en las alas del viento

 

 

3 comentarios en “Fuencaliente”

  1. Mary Nieves Hernández

    Gracias ocarballo, con razón se dice que "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde". Posiblemente sea la distancia, factor importante, en magnificar y decantar este sentimiento. La mente se recrea en recordar y reconstruir cada forma, cada matiz de color, cada aroma, cada sonido y movimiento. La evocación de las sensaciones y los sentimientos, nos asaltan con urgente inmediatez. Tu, igual que yo, conoces eso muy bien.

    Y tu comentario Pedro Luis, es un beso para el alma.
    Gracias.

    Abrazos a los dos.

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