Feliz año, hermanos, compatriotas,
hombres, mujeres y niños,
errantes todos de un mismo destino,
soplo de alisios perfumados,
ardiente corazón, flor de volcanes.
¡¡¡Feliz año!!!
Para todos los hombres, para todas las razas.
Para ti isla, tierra amada
mariposa dorada del océano.
Hasta ti, el corazón galopa sin descanso
por los mares de mil colores
por las costas de verdes racimos
alhelíes y espuma, floridos jardines
techos rojos, donde la luna dora tus orillas.
Grandeza de laureles te corona,
dulzor de uvas colmando atardeceres.
Hoy, te cantamos con voces desbordadas
recordando los caminos de otros tiempos.
Caminos que nos traen y nos llevan
donde las rosas crecidas palidecen
con el llanto que unge la distancia.
La voz de tu perfume nos envuelve.
Son las ciruelas maduras del verano
los besos de tu miel, el néctar de tus flores
gotas que resbalan por la piel
quedándose en los labios.
Hay una herida en la mirada:
el verde de tus campos,
aquel adiós nunca olvidado.
¡¡¡Feliz Año palmero!!!
A ti, navegante incansable.
A ti, que pintas la geografía con banderas
donde el cacao y la uva se entrelazan
en hermanado himno que resuena
al compás del joropo y la folía.
A ti, soñador de estrellas.
Para ti, que cantas y rezas entre llantos
esta voz de viento y de fragancia:
¡¡¡Feliz, Feliz Año Nuevo palmero!!!
Mary Nieves Hernández








22 comentarios en “¡Feliz año, palmero!”
saludos a hugo chaves! el nuevo colón del anti yankee, el que fumiga aires contaminados a los dirigentes latinos 🙂
Con todo respeto, son aires de cambio, ojala nos contagiasemos de el
Apreciados francis y Sebas: Vuestros comentarios me han dejado anonadada. ¿Será posible que ya, ni los más nobles sentimientos escapan a los arañazos de la politiquería?
Mi poema es la expresión más sincera y diáfana de un sentir que ni el tiempo ni la distancia han logrado mermar. Mi poema es, la expresión más pura de la querencia sembrada y arraigada dentro de mi alma, por el lugar donde nací. Donde por primera vez vi la luz del sol, donde di los primeros pasos, donde recibi los primeros besos y las caricias de mi madre, donde aprendí a rezar, a amar a Dios y a la vida.
Mi poema es el florecer del cariño y la nostalgia por esa pequeña y grande tierra que es mi isla, sin tener en cuenta el lugar del planeta donde me encuentre, ni la forma de ser o comportarse, ni la ideología de sus gobernantes. Sería bueno, para bien de todos, que aprendieran a diferenciar y dar su verdadero valor a cada cosa. Allá ustedes si no quieren ver más allá de la política, si no sienten verdadero apasionamiento por su tierra. Yo siento pena por ello y de verdad me entristece.
Tienes razon Mary, disculpa por haberme dejado llevar por el comentario, adoro la poesia siento que ensucié tu sábana blanca, de nuevo disculpa
Recíprocos deseos, Doña Mary Nieves.
En su mar de mil colores
en el jardín de sus flores
En sus versos de la vida
en ese adiós que no olvida
En la fragancia del viento
su pasión es sentimiento
…
Siempre flota la nostalgia y el amor por su isla, que también es nuestra.
Venturoso 2012
Gracias Pedro Luís.
¡Qué versos tan hermosos! Dignos de ti.
Dicen que de la abundancia del corazón habla la boca.
Siento que tu corazón desborda muchas cosas buenas. Que siempre has sido y seguirás siéndolo, persona muy querida, porque tu sabes dar, y en esa misma medida recibes. ¿O no? Dime si me equivoco.
Desde el mar de mil colores
desde el jardín de mis flores
pido a Dios que el Nuevo año
te colme de bendiciones.
Cariñosos saludos
Doña Marynieves, ojalá no se equivocara… al final uno es más como lo perciben los demás que como se ve a sí mismo…
Una cosa si está clara:
Suyas son las reflexiones
sobre el mar de mil colores
para usted todas mis flores
en pago a sus bendiciones
Es usted muy generosa. Además, usted sí que sabe, lo mío es "broma de puro atrevimiento" o algo muy parecido.
Saludos afectuosos.
Dice Ud. que yo sí sé?
¡Qué ironía Pedro Luis!
Sólo sé que no sé nada
dijo "alguien" una vez.
Yo sólo puedo decir
que aquí todos admiramos
los versos de Pedro Luis,
y por eso escribo así:
Son los colores del mar
los que a La Palma coronan,
los versos de Pedro Luis
son las flores que la adornan
con ese decir jocoso…
ingenio y chispa le sobra.
No se lo digo otra vez
pues usted está jurgando
mi esposa está vigilando
y engañarla yo no sé.
Sino ya vería usted
mi progreso en poesía
y con usted aprendería
a volar las mariposas
le daría un ramo de rosas
y con versos la premiaría
Doña Marynieves, como dice el alumno al profesor: No me pregunte más ¡por Dios!, Terminará por descubrir mi ignorancia y suspenderme definitivamente… Yo con un cuatro y la buena voluntad, que ha de ser bastante, escapo.
Cordiales saludos.
Jurgando… jurgando…
¡Qué palabra tan bonita!
Y que risa me produce
su aguzada picardía.
¿Qué su esposa lo vigila?
¡Vaya vaya! ¿Y eso por qué?
Si no hay nada que temer,
pues mi esposo está avizor
de cada palabra mía.
Sólo intento provocar
tu riqueza "verseadora"
y cultivar en mi alma
las flores de tu rosal.
Saludos afectuosos
Doña Marynieves, saludos compartidos. Y por favor,
Diga a su esposo avizor
que enajene su temor
que no soy un jurgador
que no me guarde rencor
que lo nuestro no es amor
sólo afecto y buen humor
Abrazos para ambos.
P.D.- Mi pobre padre de haber podido ver todo esto me espetaría: Ave María santísima, pues tú estás loco o qué.
Buenos días Pedro Luis.
Ja,ja,ja, usted es genial
y aunque me diga que no
dentro de su su corazón
se esconde un gran jurgador.
De su padre, yo no creo
que tal cosa le diría
segura estoy que de verlo
también lo disfrutaría.
Afectuosos saludos
Tiene razón, doña Marynieves, seguro que los disfrutaría… Lástima que uno descubra esos sentimientos, la mayoría de las veces, demasiado tarde, cuando ya no es posible arrancar una sonrisa… Muchas gracias por la suya.
A estas alturas del año, ya ha quedado bastante claro, quién de verdad es la Maestra y quien es el "Atrevido".
Cordiales, afectuosos y respetuosos (por si acaso) saludos. Con los mismos sentimientos para el Sr. Esposo “avizor”.
Don Pedro Luis,
Con saludos respetuosos
reforzando mi pudor,
con su esposa recelosa
y mi esposo de avizor
sería un tantito arriesgado
abrirle mi corazón.
Cariñosos saludos.
PD./ Aquí, todo en broma,
nada en serio.
Por si acaso no volviera
Me despido a la llanera
Despedirme yo quisiera
Pero no encuentro manera….
¡Ay, Venezuela, Venezuela!
Don Pedro Luis,
Recordando a Venezuela
se despide usted cantando,
con mi añoranza canaria
yo me despido llorando.
Afectuosos saludos, y
¡hasta la próxima!
Doña MaryNieves, todos lloramos de ve en cuando…
A veces todos lloramos
de tristeza o de alegría
la canción no era mía
pero todos la cantamos.
A veces todos soñamos
con volver a la partida
recordar abre la herida
del terruño abandonado
a fuego quedó gravado
el dolor de la salida.
Don Pedro Luis:
Claro que todos lloramos
muchas veces en la vida,
unas veces de tristeza
algunas por cobardía,
yo lloro con desconsuelo
por no saber hacer versos
como los que usted me envía.
Cariños,
Doña Marynieves:
No nos deje de la mano
para usted dejé recado
En "sexo", es muy delicado
El "corazón" en su mano
"Y vida" pa que me escriba…
Abrazos
No crea D. Pedro Luis
que yo abandono tan fácil,
de su prosa y bien decir
siempre estoy muy vigilante.
Del "corazón"? Vaya, vaya!!!
Si yo pudiera contarle…
pero se me hace imposible
porque me falta coraje.
De "La vida"?
La vida es como la flor
que me aguarda en la mañana
tiene el color de sus ojos
el embrujo de su alma.
Un abrazo
Gracias doña Marynieves. La soledad es ruinita.
Vamos a intentar explicarnos en prosa, porque si lo hiciera en verso, seguro que me mete en el "club de los poetas locos".
Mi anterior comentario, perdió vigencia y sentido desde el momento que el magnífico blog de doña Rosario Valcárcel "Sexo, corazón y vida" (de ahí las comillas en las tres palabras "claves" de mi comentario) cambió de "hilo". Si visita la anterior entrada del citado blog puede ver el motivo de mi "juroneo" (viene a significar lo mismo que "jurgoneo", de "jurgar") aquí, en su "Opinión".
Un fuerte abrazo.
D. Pedro Luis,
Jamás se me ocurriría
a Ud. tildarle de loco
aunque acostumbran decir
"que de poetas y locos
todos tenemos un poco"
Hay locuras tan divinas
que te dejan sin aliento
entre voces y susurros
navegando por el tiempo
entre tardes bronceadas
entre sueños y miradas
yo no quiero la cordura
quiero auroras sonrosadas
Cariños