El ex dirigente socialista Felipe Hernández ha contestado a la Calle Real que publicamos ayer "Lo que hay que oír". Aquí les dejamos el texto íntegro, que no tiene desperdicio.
Querida Digna:
Tantas como cuantas veces como fui candidato por la circunscripción insular, tantas veces dije que lo hacía, "sin vínculos ni obediencias foráneas". Está escrito y firmado.
Mi compromiso era -y sigue siendo- "con La Palma y los palmeros", y siempre dije que entre el PSOE y La Palma, siempre elegiría La Palma.
No es meritorio ni excepcional, pues, que cuando creí que el Gobierno de Felipe González no defendía los intereses de La Palma, como líder de los socialistas palmeros convoqué una rueda de prensa en la entonces sede insular, de la que fuiste testigo, y exigí públicamente el cambio del modelo de integración de Canarias en la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) de tal forma que se diera protección a nuestras producciones plataneras, cuestión -dije- que para nosotros era "irrenunciable".
¿Cómo pretendes que calle ahora que no me juego nada estando, como estoy, al margen de cualquier representación formal?
¿Cómo pretendes -en este último mes ya lo han intentado también algunos de mis ex compañeros, tan adictos a cacarear en un lado y a poner los huevos en otro- cuando el que era mi partido apuntala bancos con dinero público -que se detrae de la inversión en infraestructuras o de las pensiones-, mientras decreta políticas que tiene consecuencias tan negativas sobre la cohesión social?
¿Cómo pretendes que me calle ahora cuando no entiendo -defraudado, como millones de españoles- como el que era mi partido dice que un impuesto o una tasa sobre los beneficios financieros es perjudicial, y sin embargo acepta sin rechistar que rebajar cinco puntos los salarios y congelar las pensiones es bueno?
¿Cómo pretendes que me calle, cuando me sigue doliendo en el alma tanta insolidaridad?
De verdad, ¿crees aceptable en un Estado que se proclama social y de derecho, que a partir del 1º de Enero los parados del País Vasco reciban de los Presupuestos Generales del Estado el triple que los parados de nuestra isla para la aplicación de las políticas activa de empleo, es decir, para formación y reinserción?
Yo creo que es la medida más insolidaria que ha tomado un Gobierno en España en los últimos treinta años. Y confieso, además, que tanta insolidaridad (con los que más débiles, con los que más duramente están sufriendo los rigores de la crisis) se me hace insoportable.
Terriblemente insoportable, porque viene del partido al que dediqué los mejores años de mi vida. Si lo hubiera hecho el PP, no me hubiera dolido tanto, aunque la combatiría con la misma pasión.
Me reprochas en tu "CALLE REAL" -que no es la mía- contradicciones personales varias, porque -entre otras cosas- he dicho en una tertulia radiofónica -refiriéndome a una concreta situación de Puntallana-,que "algunos tienen que cambiar de partido para defender sus ideas de siempre". Ahora lo ratifico y, además, lo hago mío.
En cualquier caso, ésas serían contradicciones que me afectan a mí, exclusivamente. Pero ¿qué son esas nimiedades de andar por casa, sin ninguna otra trascendencia que no sea tu preocupación – y la de algunos ex compañeros- por mi futuro, qué son, digo, esas nimiedades al lado de las tremendas contradicciones del Secretario General del PSOE y presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero?
¿Acaso he engañado yo a los palmeros como él ha engañado a los españoles?
¿Acaso fui yo el que prometió solemnemente en el Congreso de los Diputados que jamás llevaría a efecto recortes sociales y resulta que ha realizado los mayores recortes en gasto social de la España democrática?
¿Acaso fui yo el que prometió que jamás haría una reforma laboral por decreto, y ha producido la reforma laboral, por decreto -como Aznar- más regresiva de la España democrática?
De verdad, ¿es tan difícil entender que se pueda ser libre (sí, libre) y se pueda decir lo que se piensa y se siente tal y como se piensa y se siente?
Nada detesto tanto como la deslealtad. Mientras tuve carnet del PSOE fui leal, aunque políticamente incorrecto, como siempre. Hace seis años que no milito en el partido socialista. Nadie me pidió que dejara la Secretaría General y, casualmente, ante la Virgen de las Nieves -donde coincidí con el ahora Secretario General- no acepté su oferta de repetir al Congreso de los Diputados.
Sigo siendo leal a mis ideas, pero mis ideas ya no son las de este PSOE que se dice de izquierdas, pero que le hace el trabajo sucio a la derecha. A mí este PSOE me queda ahora muy a la derecha, reconociendo -como he reconocido siempre- que no era precisamente de los más "izquierdosos" del partido.
Permíteme que lo diga como se lo dijo Antonio Gutiérrez -ahora diputado socialista y hace años Secretario General de CC.OO-, a Zapatero, días antes de la huelga general del 29-S: "Cuando se deja entrar en el Consejo de Ministros las ideas de la derecha, la derecha acaba ocupando las sillas del Consejo de Ministrios".
¡Qué Dios me libre del día de las alabanzas!
Hasta ese día, seguiré -mientras me lo sigan pidiendo tus compañeros de otros medios- diciendo lo que pienso tal y como lo pienso, desde esta humilde autonomía personal que he intentado conquistar, para no sentir dependencias que limiten mi libertad de ciudadano comprometido.
Con mi afecto de siempre,
Fdo.: Felipe Hernández Rodríguez







