Drago La Palma celebró con un lleno en el patio central de la librería Ítaka el encuentro “Alegando sobre soberanía alimentaria y territorio”, que tuvo lugar en la tarde de ayer, martes 7 de octubre, en la capital palmera.
El encuentro estuvo conducido por Sara Hernández, portavoz de Drago La Palma, y contó con la participación de Ángel Calle Collado, autor del libro “Territorios que alimentan. Agroecología en 3C frente a sistemas alimentarios rotos”, y Carlos y Ana Bel Rodríguez, productores ecológicos de Finca La Suallera.
Durante la presentación, Hernández puso en valor la importancia de reforzar los circuitos cortos de comercialización ya existentes, como los mercadillos, con el objetivo de garantizar salarios dignos para las personas productoras mediante la eliminación de intermediarios y, al mismo tiempo, acercar alimentos sanos a la población palmera. Explicó que “la soberanía alimentaria no se trata solo de tener comida, sino de tener el poder como pueblo de decidir sobre ella: qué cultivamos, quién la produce, en qué condiciones y para quién”.
La portavoz destacó que “desde nuestro nacimiento, la soberanía alimentaria ha sido uno de los pilares políticos de Drago, y nos parece precioso poder estar aquí compartiendo un rato para alegar, reflexionar, aprender y, lo más importante, vislumbrar entre todas un futuro alimentario alternativo para La Palma que no se base en el monocultivo sino en la diversidad, que no vea el alimento como mercancía sino como bien común, y que frente a la globalización, ponga en el centro lo local y la comunidad”.
Hernández subrayó, además, que “este acto pretende abrir espacios de reflexión y aprendizaje colectivos sobre temas clave para que la isla transite hacia una realidad más próspera, de la manera más justa posible, tanto para las personas como para nuestro entorno”.
A continuación, el sociólogo y agricultor cooperativista Ángel Calle Collado presentó su libro “Territorios que alimentan. Agroecología en 3C frente a sistemas alimentarios rotos”, donde plantea el cierre de ciclos, los cuidados y la cooperación como pilares de una agroecología política capaz de reconectar los sistemas alimentarios con los territorios y las comunidades. Calle señaló que “el sistema actual, basado en la energía fósil y en la lógica del mercado global, es metabólicamente ineficiente: convierte la comida en mercancía y rompe los vínculos entre territorio, salud y comunidad”.
Defendió, además, que la alimentación debe abordarse como un derecho y no como un negocio, y que las prácticas agrícolas deben valorarse por su capacidad para cuidar los cuerpos, los ecosistemas y el tejido social. “Defender el territorio pasa por juntar distintas luchas y colectivos, porque solo desde lo común podremos transformar el modelo agroalimentario”, concluyó.
El encuentro continuó con un diálogo entre los contertulios, a través de las preguntas planteadas por Sara Hernández, en el que se abordaron temas como la educación alimentaria a lo largo de la vida, la necesidad de adaptar la ordenación territorial para evitar que muchas explotaciones ganaderas queden en la alegalidad, y la importancia de fortalecer la unión de productoras agroecológicas frente a las trabas administrativas. También se destacó que los mercadillos insulares deberían ofrecer mayor transparencia sobre el origen de los productos, para poner en valor el trabajo de quienes producen de forma ecológica y local dentro de una estrategia real de soberanía alimentaria para La Palma.
En la parte final del encuentro, que se abrió a la participación del público, las personas asistentes compartieron reflexiones y preocupaciones sobre el futuro del campo palmero, la pérdida de variedades locales y la necesidad de una mayor implicación institucional en la transición agroecológica. La conversación derivó en un diálogo colectivo sobre cómo construir desde abajo sistemas alimentarios más justos y resilientes para la isla.
Con este encuentro, Drago La Palma marca el rumbo de la organización en la Isla, que se constituyó como unidad territorial el pasado mes de agosto. Soberanía alimentaria, abastecimiento hídrico, acceso a la vivienda o modelo productivo serán algunos de los pilares de la estrategia política.








12 comentarios en “Encuentro sobre soberanía alimentaria de Drago La Palma”
De rastas, maria, espirulina y humus no vive el Homo sapiens…
Es una degradación; como decían los soviéticos , degeneración burguesa occidrntal.
El cultivo ecológico es más complicado ; el control de plagas es un quebradero de cabeza.
Pamies y la permacultura es un camelo para místicos yoguis y antivacunas neoliticos.
Y esta chica de Drago hablando de Educación alimentaria. 🤦🏻♂️😏
Hay que trabajar mucho; todos los días lavarse la sobaquina; y estos son de los que dicen que trabajar es una maldición capitalista, y no les molesta la sobaquina.
Retórica de alpargata.
Su jefe no sabe que es una guataca; el se defiende diciendo que es de Ofra; y sabe de lechuga, cebolla y tomate por las hamburguesas del PIC NIC.
Salimos del Neolítico. La comida ES UNA MERCANCÍA.
galva no huele porque no existe. Es un espectro que a veces se inspira para decir una nadería. Es eso: una nada en la ultraperiferia.
Hablar de soberanía alimentaria es hablar de seguridad y futuro. Lo demás es mala baba y vivir en matrix.
Elijo la pastilla azul…
Bueno es que en ese patio no caben más de 25 personas. Normal que se llene. La de Drago es muy personalista, igual que su jefe el que curraba en la refinería. Lo que buscan es el sillón para vivir del erario público.
Imagínense la soberanía alimentaria en Tenerife, con casi un millón de habitantes y alrededor de 7 millones de turistas. Creo que a estas alturas es una utopía.
Recuerdo una charla divulgativa, con pocos asistentes, en Tenerife, en que hablaban de huertos ecológicos, y yo les puse de ejemplo OFRA en Tenerife, donde prácticamente solo hay edificios de más de 8 plantas y asfalto. Las zonas verdes hay que buscarlas ¿Qué se puede hacer ahí? A estas alturas, nada. En La Laguna, en los años 40 del siglo pasado, había huertas en los laterales de la avenida de la Trinidad y la zona del cuadrilátero, y en Tegueste, la cuna de las tradiciones, en lo que hoy es el centro del pueblo, había mucho más especio dedicado a huertas que a viviendas. Creo que ya es irreversible.
En los años 40 del siglo pasado, mis abuelos palmeros en el Paso eran autosuficientes, apenas compraban alimentos en las pocas ventas que había. Entre las huertas alrededor de la casa, los cercados con cereales y frutales, las cuadras, y los animales (gallinas, conejos, cabras, ovejas, vacas y cerdos) tenían de todo. Eran prácticamente autosuficientes. Esa cultura ya se perdió: Spar, Hiperdino, carnicerías y alguna tienda pequeña son los lugares donde la gente ahora consigue la comida…. Y en muchas casas, las huertas y las lonjas siguen estando, pero ya muy pocos plantan algo y tienen animales.
Esa es la realidad.
cuidado con esta gente
Lo que dice Wladimiro:
Que el cameta que trabaja en Las Galletas no alquile una habitacion por 400 euros, y se vaya al Winnit a apostar por el Barsa…..
Que restaure la casita del abuelete en Valle San Lorenzo, y que cultive la huerta ; que no la deje llenar de zarzas para que alimenten incendios.
Con el dinero que paga por alquilar una habitacion , en un año la tiene habitable.
Galva.
No le permito que critique lo que desconoce y no práctica, la Permacultura.
Y lo dice alguien que vive en el campo y de lo que produzco en el campo, desde hace más de 40 años.
Y subestiman la capacidad de las tierras de esta Isla para producir alimentos, tenemos tierra para producir casi todas las frutas y hortalizas que necesitamos y para exportar al resto del Archipiélago, en cereales si lo tenemos complicado, otra cosa es el relevo generacional y los precios a los que nos pagarían nuestras producciones.
Y no me creo nada de los DRAGO, son oportunistas que se aprovechan de cosas que han trabajado otras personas y ellos utilizan como banderas, por eso no dejan de ser válidas.
Pasaran y vendrán otros a colgarse medallas, mientras «el mago» sigue con su trabajo la tierra sin buscar subvenciónes, chiringuitos y vivir del cuento.
Todavía hay vecinos que se ayudan unos a otros en gallofas, que comparten lo que tienen en abundancia, que tienen la llave colgada en la puerta y que todos cuidamos de todos, minoría?. Evidentemente, pero ha funcionado durante centenares de años en esta tierra.
Lo que no ha funcionado durante centurias es el «sistema’ actual. Y cómo dicen los mayores, esto ( sistema) se va a acabar, y ni la IA lo va a evitar.
Que no me lo permite?…
La conozco; tuve un técnico CRAE creyente; otro NO…A los 5 años abandone ese » concepto «.
Me fio de los viejos.
Hay que joderse. Pues tiene religión; y es de dogmas.
Yo pase a integrado porque duermes mejor.
Aplico fitosanitarios a último remedio; y a veces apenas aplico azufre y poco más.Jabon potásico. Ni Neem uso ya….
Si, es evidente….., se deduce de lo que escribe.
«Tuve un técnico del CRAE creyente……»
Creyentes o ateos, los técnicos del antiguo Consejo Regulador de Agricultura Ecológica, tenian taxativamente PROHIBIDO asesorar a cualquier explotación agraria o ganadera, por evidentemente incompatibilidad de intereses, no se puede ser Inspector y Asesor a la vez, obvio, si alguno lo hizo no estaba capacitado para hacerlo ni era su función.
«Integrado, aplicó fitosanitarios a último remedio….ni Neem aplicó ya….»
Pues si no aplica un insecticida autorizado en Agricultura Ecológica, ni azufre, para que necesita biocidas potentes? Y que serán prohibidos en pocos años?
Para dormir tranquilo?
«Me fío de los viejos….», los ancianos practicaban una agricultura sostenible durante siglos, muy cercana a la Agricultura Regenerativa, sin darle ese nombre, (es una definición reciente), y porque era lo que funcionaba.
«Hay que joderse. Pues tiene religión; y es de dogmas».
Aquí el religioso y católico está claro quien es, a mí para subir al cielo me basta con una buena incineración, a usted creerá que le haga falta algo más, es su problema, no lo comparto pero lo respeto.
No discuto de Derecho porque conozco lo mínimo práctico, usted es un profesional y no se me ocurre discutirle un término definido en Latín que ni sé pronunciar, permítame que le discuta de lo que si conozco un poco, con lo que me he formado y sigo aprendiendo, invertido bastante dinero y con lo que me he ganado la vida más de 40 años.
La velocidad y la precisión son contrarias, va opinando muy de prisa, no sabe ni ha practicado la Agricultura Regenerativa, por lo tanto es como mínimo osado criticarla.
Hacerlo sin conocerla, es lo que me imputa, DOGMATISMO, en eso los Católicos y su Papa son campeones.
La agricultura regenerativa, no es igual que la agricultura ecológica, es más integral y social, está en una expansión impresionante en viña y frutales, en ganadería de pastoreo intensivo…, y que cultivos tan industrializados y extensos como la soja ha incorporado algunos principios de ella, porque funcionan y son más rentables, no conoce ni ha leído a investigadores pioneros como el Dr. Pinheiro con tres carreras Universitarias, que domina cuatro idiomas y asesoramiento en medio mundo, incluido España, ni al Dr. Altieri, latino, profesor en la Universidad de California, Berklee, un fumao de la Pachamama, ni tampoco el Centro de Investigación Agraria más cercano, el ICIA y sus trabajos al respecto.
Han dado 4 cursos en abierto en la Escuela de Capacitación Agraria de Los Llanos.
Quizás debería tener una pizca de humildad y actualizarse un poco.
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Como podrá apreciar son los perroflautas, rastas del tambor bajo el brazo, los del chamán y el Peyote, los de la Waldorf y los del LOVE, los oportunistas de Drago….