De aquí y de allá

Con el pasar de los años, el presente y el pasado se entremezclan conjugando sentimientos y querencias. La nostalgia asoma con silencio de volcanes y el arraigo muestra su garra vencedora. Así vamos por el camino de la vida en esta tierra que nos abrió sus brazos, donde hemos crecido y desarrollado, unos con más ahínco que otros quizás, pero todos, con un deseo laborioso palpitando siempre en las manos, tratando de conseguir la superación no sólo en lo material sino también en conocimiento y perfección como ser humano.

Dos continentes separados por un inmenso océano. Dos tierras igualmente hermosas nos saludan. Con ellas conjugamos sueños y realidades, donde el apego diluye los límites y acorta la distancia. El "aquí" y el "allá" se amalgaman en acrisolados recuerdos. Las vivencias asoman en cada paso, en cada sentir, con su frecuente asemejar. Paisajes de mar, de montañas, de bosques y sembradíos, caseríos, árboles a la orilla del camino, techos rojos y palmeras. Noches de plenilunio, de timple y de cuatro, ratos de soledad, el viento en los rincones y el corazón sorteando sus raíces. Reminiscencias que guardamos en el alma, archivo de nuestros días: de aquí y de allá, sin nombre ni lugar definido. Sólo la estampa viva, aquella sensación palpitando aún. La brisa rozándonos la piel, la ola que nos baña, la arena tibia bajo los pies. Palmeras como abanicos verdes bajo el cielo azul, el vuelo suave de las aves… las velas de las goletas brillando bajo el sol, la luna grávida de amor, la mariposa sobre la flor y algún perro ladrando en la oscuridad…Cosas con las que aún nutrimos nuestro espíritu, las que aún nos entusiasman y nos aúpan a seguir soñando, esos sueños que nos dan la calma y dulcifican nuestra cotidianidad. Porque nuestra vida es una amalgama de vivencias, retazos de aquí y de allá. Retazos de múltiples colores que vamos empalmando para formar el más vistoso tapiz con el que arropamos nuestra existencia.

 

 

6 comentarios en “De aquí y de allá”

  1. Pedro Luis Pérez de Paz

    Corren malos tiempos por aquí, y no me atrevo a juzgar los del allá.
    Y de nuevo, en medio de la tempestad que nos maltrata, los de aquí volvemos a mirar a los de allá. Y se achica el mar ¿por qué será?

  2. Octavio Carballo

    gracias Mary Nievves, muy interesante como siempre tu escrito, me gusto mucho, al igual que el comentario de Pedro Luis

  3. Mary Nieves Hernández

    "Y se achica el mar ¿por qué será?"

    Será que han quebrado
    su vaivén de flor?
    Será que en la orilla
    ahogan su voz?
    Si la mar se achica
    quizás es mejor,
    no se necesita
    ni barco ni avión.
    Habrá ramilletes
    habrá corazón
    ramas de colores
    y cantos de sol.

    Pedro Luis, Octavio,
    gracias a los dos por vuestros comentarios.

    Abrazos.

  4. Pedro Luis Pérez de Paz

    Pues si así lo ve, así será.
    Mientras tanto fundimos el mirar
    la mejor forma de navegar la mar
    quizás para volvernos a encontrar
    y, como siempre, volvernos a abrazar.

  5. Mary Nieves Hernández

    Es la mar para el canario
    lo que el canto al ruiseñor,
    camino de su esperanza
    del sol que dora su fe
    donde ahoga los suspiros
    y el corazón se hace miel.

    Es la mar para el canario
    como el perfume al clavel,
    la del espejo de luna
    la del pescado en la red.

    Y ¡qué versos tan bonitos los suyos, Pedro Luis!
    Pena me da, de este mi pobre navegar.

    Abrazos.

  6. Pedro Luis Pérez de Paz

    Las maestras, siempre generosas, mientras tanto, seguimos navegando…

    Es la mar para el canario
    sueño de sal y esperanza
    espuma de su templanza
    cárcel para el presidiario.

    Abrazos.

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