…como los pastores garafianos, nada de nada

Tercera entrega del trabajo de Marina (premio José Pérez Vidal 2009). Incluye una entrevista realizada por ella en casa de Don Antonio Manuel.

Antonio Manuel Díaz Rodríguez, presidente de honor de la Asociación Española del Perro Pastor Garafiano

 Santa Cruz de La Palma, 1.929

Aunque sus estudios los encaminó inicialmente hacia la carrera de farmacia, en su segundo año en la Universidad de La Laguna los cambia para hacer Comercio y atender mejor las empresas familiares dedicadas al comercio, industrias, agricultura y ganadería que actualmente preside ( su abuelo fue el primer empresario en abrir una estación de servicio texaco en Canarias en 1923). Presidió la cámara agraria insular de la Palma desde su creación hasta su sustitución por las  sociedades agroganaderas. A partir de 1957 ha sido docente en la academia insular de Magisterio  y  Comercio y  en el IFP Virgen de las Nieves hasta su jubilación en 1994. Nombrado en 1959 cónsul honorario de la republica de Venezuela en S/C de la Palma. Como consejero de agricultura del cabildo palmero (en su primer gobierno democrático tras la Transición) impulsó diversos proyectos de importancia para el sector, como el rescate de la raza canaria de cochino negro o el centro de testaje de ganado caprino de Garafía. Fundador de la Asociación Española  del Perro Pastor Garafiano y de la Asociación de oveja palmera. Fundador del movimiento ecologista decano de la isla Asociación Junonia Major de  Amigos  de la Naturaleza, es miembro del Patronato de Espacios Naturales de La Palma por designación del Gobierno de Canarias.

a) ¿Por qué decidió recuperar la raza?    

-Pues mira, tu sabes que, lo mismo que se recuperaron la vaca, la cabra, el cochino negro, en esa época no había conciencia de que hubiera razas ningunas. Ni si quiera los dueños tenían conciencia de que eran unas razas autóctonas, y las razas autóctonas tienen la particularidad de que son portadoras de unos genes que no se pueden perder, porque el día de mañana, no se sabe lo que pueden aportar esos genes. Pasa como con las plantas, que hay muchas plantas que no se pueden dejar perder, porque de momento son a lo mejor una yerbita pero dentro de años se descubre que esa   hierba es capaz de curar una enfermedad que hasta ahora no había con qué curarla, entonces, las razas autóctonas son portadoras de unas características  que pueden perder las razas industriales, que se están imponiendo de forma masiva  y que en un momento dado pueden hacer falta.

Por ejemplo las gallinas ponen huevos, ponen 12 huevitos,  se ponen encima, sacan los  pollitos,  pero cuando ya el hombre ha seleccionado unas gallinas que lo que le interesa nada más es que puedan poner huevos y para sacar los pollitos tiene una incubadora,  pues habrá creado unas gallinas que ya no se ponen cluecas, sino que están poniendo huevos todos los días, ponen 31 huevos al mes. Entonces, eso evidentemente no es lo natural. Y si a la larga, como son tan buenas esas gallinas, pues se olvida uno de todas las demás, pues llegará un momento en que no hay gallinas capaces de ponerse cluecas y sacar pollitos, y si se acaba la electricidad, ¿Quién alimenta la incubadora  para sacar nuevas gallinitas? Entonces habrá que ver, de las gallinas que todavía son capaces de ponerse cluecas, para que les transmitan a las nuevas las características.

 Pues eso mismo es lo que pasa con el interés de las razas autóctonas. Entonces, concretamente lo del perro, pues cuando aquí se tuvo conciencia de que había que recuperar las razas autóctonas, se compró  la finca del Cabildo y se empezaron a recuperar la vaca, la cabra, la oveja. Pues del perro nadie se ocupaba. Entonces, con un grupo de amigos vimos que también había que recuperar esa raza, que ya casi estaba desaparecida. Quedaban muy poquitos ejemplares y seguimos haciendo el trabajo en la forma que si tú quieres yo te explico con detalle.

b) ¿Qué dificultades tuvo?

– Pues mira, la dificultad principal es que ya no quedaban prácticamente perros. Después que nosotros determinamos qué características tenía y cómo era el perro, fuimos a hacer un censo por toda la isla, y no había nada más que cinco que tuvieran las características cien por cien y capacidad de reproducirse. O sea, vimos setenta y dos, pero de esos setenta y dos, pues eran cruzados con pastores alemanes y ya no interesaba. Entonces todos los que descienden ahora son de esos cinco que seleccionamos y de los descendientes de dos más  que eran muy buenos también pero que ya no se reproducían porque eran muy viejitos. Pero utilizamos hijos de esos perros.

c) ¿Con cuántos perros empezó?

Lo del pastor garafiano, pues mira, primero me prestaron una perra que estaba aquí en el Hoyo de Mazo. Procedía de Garafía. Con esa perra, la llevamos a cruzar, sacamos una camada. Dejamos una hija. Después me regalaron dos perras  más. Cuando yo tuve contacto con los cabreros y ellos vieron la buena intención que yo tenía, fueron muy generosos y me dieron La Liviana y me dieron otra perra que se llamaba La Cubana. Después un macho muy bueno que se llamaba El Cubano I,  

 d) ¿Cuál cree que será el futuro de la raza?

Pues, nosotros lo que queríamos es que no desapareciera, pero por lo visto está teniendo una aceptación grande. La primitiva directiva de la asociación después de constituida como tal ha sido sustituida por otras directivas con una capacidad de trabajo y una eficacia extraordinarias y, ya ves, está teniendo presencia en exposiciones no solamente en todas las que se celebran aquí en Canarias, sino en la Península y esperamos que algún día hasta en el extranjero también, porque gusta mucho el perro, tiene muchas cualidades. No solamente la de pastor, que era la que inicialmente se utilizaba, sino que es un  bonito perro de compañía, un perro para otras tareas, que puede ser para rescate, como perro lazarillo, para todo lo que quieran.

e) ¿Cómo se ha sentido al ver que tantas personas tienen cada vez más perros de este tipo, tanto en casa como en el campo, y que no sólo no está en peligro sino que quizá se ha convertido en un perro "de moda"?

Pues mira, una satisfacción enorme. Tú sabes que cuando uno ve que no se equivocó en lo que pensó, pues tiene que estar contento ¿no? El perro efectivamente se lo merece, porque es un perro que…. Mira, te voy a decir una cosa. Yo, toda la vida, desde niño, más chiquito que tú todavía, siempre viví rodeado de animales. Siempre estaba que si la palomita, que si el perrito, que si el gato…  y entonces me fijaba en todas esas cosas. Y después ya, de adulto, pues crié a satisfacción. Crié otras razas, crié pastor alemán, crié el perro salchicha, crié los dogos alemanes – esos perros que pesan ochenta kilos, te puedo enseñar fotos de todos esos para que tú veas lo que yo criaba, y  cuando ya empecé a criar éste – no porque me gustara especialmente – porque yo, como había visto muchas exposiciones caninas había visto perros de todas  clases y me gustaban muchos perros, pero ése fue casi por patriotismo, por evitar que desapareciera. Pero después que lo he criado y lo he podido tener, me he dado cuenta que es un perro tan especial, que ya no sería capaz de criar ninguna otra raza. Por su dulzura, por  su carácter, en fin, el afán de complacer al dueño,  aprende todo lo que le quieras enseñar… como los pastores garafianos, nada de nada.  

 

 

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